| Tema:
Neurociencias
Descifrando
el misterio de la muerte neuronal
Fuente: RIKEN
(Instituto de investigaciones físicas
y químicas)
Autor: Dr.
Ryosuke Takahashi , Laboratorio de
la degeneración del sistema
motor
Las
principales investigaciones de nuestro
laboratorio son la etiología
y desarrollo de tratamientos para
la esclerosis lateral amiotrópica
(ALS) y la enfermedad de Parkinson.
En la ALS, las células del
nervio motor se degeneran, y se
pierde el control muscular, eventualmente
causando la muerte. En unos pocos
años, los movimientos involuntarios
corporales, como la respiración,
se descomponen. La enfermedad de
Parkinson también compromete
la función motora; sin embargo,
en este caso, las neuronas llamadas
dopaminérgicas que actúan
sobre el control motor central
mueren causando una lentitud en
los movimientos y caídas
frecuentes. A medida que progresa
la enfermedad, el paciente llega
a estar postrado. La enfermedad
de Parkinson es una enfermedad
relativamente común, con
una prevalencia del 1 % en las
personas mayores a 65 años.
A medida que las sociedades desarrolladas
envejecen, esta enfermedad se hará más
grave. En general, ALS y Parkinson
son enfermedades neurodegenerativas
no-hereditarias. Los libros más
viejos utilizan el término
“enfermedades neurodegenerativas”
para las enfermedades que tienen
causas desconocidas, se desarrollan
gradualmente y progresan con la
edad y causan una pérdida
degenerativa de neuronas o fibras
del sistema nervioso.
El rápido progreso en la
investigación de estas enfermedades
neurodegenerativas ha sido posible
gracias al avance en genética,
y aunque las causas de estas enfermedades
todavía son desconocidas,
es claro que las causas de las
enfermedades hereditarias son genéticas.
Cuando me recibí de la facultad,
se descubrió el locus de
la enfermedad de Corea de Huntington,
otra patología neurodegenerativa,
y desde entonces la mayoría
de los genes involucrados en las
enfermedades neurodegenerativas
han sido identificados. Basándose
en estos resultados le siguieron
los análisis funcionales
de estos genes etiológicos
llegando a dos importantes descubrimientos.
Uno de ellos fue el descubrimiento
de que muchas enfermedades neurodegenerativas
se desarrollan a partir de la acumulación
de proteínas anormales causadas
por mutaciones genéticas.
El plegamiento correcto de las
proteínas es esencial para
que funcionen normalmente. Entonces,
las proteínas mal plegadas
no funcionan correctamente, se
adhieren unas con otras, se aglutinan
y precipitan dentro y fuera de
las células y exhiben citotoxicidad.
Otro descubrimiento fue el hecho
de que los productos de los genes
(proteínas) que causan enfermedades
hereditarias muchas veces causan
enfermedades similares no-hereditarias
también. La enfermedad de
Parkinson es un buen ejemplo. La
sinucleína fue identificada
como el gen etiológico que
causa la enfermedad de Parkinson
hereditaria autonómica dominante,
la cual es muy rara. Y sin embargo,
el descubrimiento de este gen en
esta patología fue muy importante
ya que benefició a la enfermedad
de Parkinson no-hereditaria más
común. Luego de la identificación
del gen, se confirmó que
el componente principal del agregado
anormal en la neurona, el cuerpo
de Lewy (característico
de la enfermedad de Parkinson)
era la sinucleína. Ahora
es ampliamente aceptado que la
sinucleína, la proteína
mal plegada por factores hereditarios
o adquiridos, es la causa de la
enfermedad de Parkinson por su
neurotoxicidad.
Nuestro equipo se centra en el
estudio de dos proteínas,
la SOD 1 mutante (la cual es la
causa de ALS hereditaria autonómica
dominante) y parking (la cual es
deficiente en la enfermedad de
Parkinson hereditaria autonómica
recesiva). Hasta ahora, hemos confirmado
que SOD 1 mutante exhibe las características
de una proteína mal plegada
y estas características
empeoran con el estrés oxidativo.
Además, descubrimos que
la parking es la enzima que participa
en la proteólisis y que
la proteína mal plegada,
el receptor Pael, se acumula gracias
a la falta de parking, llevando
a la enfermedad.
Hace seis años, se descubrió que
la acumulación de poliglutamina,
una proteína mal plegada,
era la causa de la enfermedad de
Huntington. Ya existen estudios
recientes con modelos animales
que demuestran que los efectos
de la enfermedad son aliviados
con el uso de una molécula
chaperona, factores de transcripción
o mediante la inhibición
de la apoptosis. El tratamiento
de las enfermedades neurodegenerativas
ya no es un sueño. Nuestro
equipo esta intentando desarrollar
nuevos tratamientos.
Traducción: Sabina Domené sabinadomene@ciudad.com.ar
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