Para
pensar
Los
médicos y la literatura (Continuacion)
Fuente:
Revista MD, Septiembre 1967
La
influencia de las escuelas psicoanalíticas
, de principios de siglo, ejercieron sobre
la literatura
es incalculable, especialmente en lo
referente a las obras de Marcel Proust ,
James Joyce, Virginia Woolf , Thomas Mann,
Eugene O’Neill , y otros .
Los
médicos y la profesión médica han sido
enfocados bajo muy diferentes aspectos por
la literatura mundial
reflejando ésta la actitud que , en
cada época ,se ha adoptado ante la
ciencia médica
.Hasta que la medicina
comenzó a emplear métodos
científicos, en el siglo XVIII, los
médicos generalmente han sido blanco de las
sátiras, como puede verse en Moliére.
En
siglo XIX esta
tendencia cambió de curso: los médicos
de Balzac,
son , con escasas excepciones,
hombres rectos y conscientes modelos
de devoción y generosidad .
El
doctor Jekyll, de
Stevenson , es un penetrante estudio
de un médico científico, probablemente
esquizofrénico,
que no puede resistir la tentación
de explorar los más recónditos abismos del
alma humana, valiéndose de la química para
dar rienda suelta al lado perverso de su
propio carácter.
Con
excepción de los ataques de George Bernard
Shaw a
ciertos médicos en The
Doctor’s Dilemma ( 1906 ) los
escritores del siglo XX
han presentado, generalmente, a los médicos
de una manera heroica, luchando contra la
ignorancia, la corrupción, y las
tentaciones del dinero.
En
La
Ciudadela (l937) del ex médico
A. J. Cronin , el protagonista , después de
ejercer durante cierto tiempo como médico
de moda en Londres vuelve al idealismo científico
de su juventud.
En
El último
rebelde ( 1957 ) popular obra de
Herald Green se describe a un abnegado médico
general perpetuamente irritado ante la
injusticia social y económica, que ejerce
durante 40 años en los barrios bajos a
pesar de
los incentivo que se le ofrecen para
trasladarse a otros lugares mejores.
Médicos
escritores. Una de las
principales razones del acierto literario
que muy a menudo demuestran los médicos,
sobre todo en la novela, reside en su
especial actitud para estudiar
La
naturaleza humana, ya que la práctica de la
medicina fomenta
el espíritu de observación
Osler
dijo de Oliver
Wendwll Holmes (1809-94) que constituía
“la combinación mas afortunada que jamas
se había visto de medico
y hombre de letras. El Holmes
literato escribió el poema Old Ironsides
que salvo a la fragata costitution
del abandono y la ruina
Y
un verdadero diluvio de poemas y novelas
menores . En 1857
inicio su colaboración para la
Atlantic Monthly (nombre creado por el), con
la famosa serie de ensayos sobre temas científicos
y literarios
que posteriormente , fueron
recuperados bajo el titulo de El autócrata
en la mesa del desayuno.
Jhon
Brown (1810 – 82) , de Edimburgo,
que fue discípulo de James Syme , retrato
brillantemente a
su maestro en una memoria sobre Syme
y en la famosa y conmovedora novelita Rab
and His Friends. Médico gentil culto
atareado y querido Brown se hizo célebre en
los EE. UU.
con sus Horae Subsecevar
(literalmente. “Horas Robadas”)
Serie
de artículos en los que trata
principalmente de pacientes y sus
enfermedades.
Silas
Weir Mitchel (1829-1914)
precursor
de la neurología, recurrió a su
experiencia clínica para escribir Roland
Blake, Constance Trescot
y
Dr. North and His Friends , todos
ellos extraordinarios psicológos. Cuando,
en los comienzos de su carrera literaria Antón
Chejov (1860-1904) se vio obligado a
renunciar a la medicina, hizo
la famosa observación: “ la
medicina es mi esposa y la literatura
mi amante , esto puede resultar poco
respetable pero desde luego no es
aburrido”.
A
diferencia de Chejov, el celebre Arthur
Conan Doyle (1859-1930) no trató de
mantener a dos mujeres a la vez: tras diez años
infructuosos dedicados
a la medicina, abandonó esta para
dedicarse a la literatura.
Sherlock
Holmes proporcionó a Conan Doyle fama y
fortuna
pero también un conflicto psicológico
ya que su ambición era ser conocido como
novelista histórico y no
como escritor
de historias detectivezcas . Llego a
escribir ocho novelas históricas en todas
las cuales brillaba su espíritu
caballerezco y romántico, más la fama de
su inmortal detective las relego prácticamente
al olvido.
William
Somerset Maugham, uno de los mas grandes médicos
y Homme de lettres contemporáneo convino la
observación medica y el arte literario en
Liza de Lambeth novela basada en sus días
de estudiante, así como en su siguiente
obra Servidumbre Humana. El hecho de que el
héroe tenga un
pie zambo explica su complejo de
inferioridad y muchas de sus acciones, la
escena en que el director de la escuela
renuncia a azotarlo apiadado por su condición
de inválido, resulta extraordinariamente
conmovedora.
A
pesar de que Somerset Magham abandonó
muy pronto
la medicina, opinaba que todo
escritor
debería poseer
un buen conocimiento de la fisiología
y de psicología
para comprender bien
como los elementos básicos en
literatura están íntimamente relacionados
con la mente
y el cuerpo de los seres humanos.
La
extensa obra de Maugham (en la que los médicos
ocupan
un lugar prominente) abarca más
de medio siglo, alcanzando el éxito
en todo genero literario: novela, cuento y
teatro.
No
contento con los laureles cosechados con sus
20 novelas, 105 cuentos, 25 obras
teatrales y 9 trabajos diversos a los
88 años todavía seguía escribiendo. Murió
en 1965.
El
médico escritor sueco Axel Munthe
(1857-1949) se hizo famoso con un
solo libro escrito en ingles la historia de
san Michele (1929) que
alcanzo gran éxito en el mundo
entero, y del que solo en los Estados Unidos
se vendieron mas de 200.000 ejemplares.
Axel
Munthe ejerció en París como psiquiatra
pero durante muchos años, con anterioridad
a la Segunda Guerra Mundial
vivió
en la isla de Capri, en una villa
a la que sus admiradores todavía
acuden en peregrinación.
As
Remember Him, de Hans Sinsser ( 1878-1940) ,
el eminente bacteriólogo y patólogo de
Harvard, es un ejemplo brillante
de autobiografía médica. Con la
misma lucidez artística con la que describe
su vida y obra, Sinsser explica las fases de
la leucemia que lo llevo
a la tumba. Su capitulo final es un
tributo emocionado a la nobleza del alma
humana : “A la vista de la muerte
la vida se antoja plena de un nuevo
significado y de una penetrante y fresca
emoción”.
España
e Hispanoamérica
. En el mundo Hispánico
literatura y medicina
han marchado siempre
por la misma senda histórica
produciendo
notables
creaciones
medico- literarias. Cervantes,
el supremo maestro de la lengua
asombra por su erudición médica
manifestada en
innumerables pasajes de sus obras, en
particular
“Don Quijote” y a la inversa.
Numerosos
médicos, algunos
de renombre mundial, se han
consagrado como verdaderos
valores
de la literatura universal. A continuación
mencionamos a 4 de los más representativos
exponentes
de la creación
medico literaria:
Pío
Baroja. (18720-1956). Este vasco
solitario
y rebelde
médico, poeta, novelista, alcanzo el
mas alto sitial
en la literatura española
contemporánea
la mejor de sus novelas es su vida
misma. En su accidentada carrera
universitaria choco continuamente con el
brillante Letamendi
y fue suspendido dos
veces
en Patología
por un tribunal
del que era miembro el intransigente
profesor.
A
los 22 años de edad se graduó
de Licenciado en Medicina
y para su tesis
doctoral
eligió el tema El dolor:
Estudio Psicopatológico .
Por
temperamento Baroja
estaba condenado a suscitar problemas
donde quiera que se hallase. En el
Hospital General de Madrid
fue objeto de la censura de sus
superiores.
