Una
noticia acerca de un perro que podía oler
las lesiones cancerosas llevó a los
investigadores de Penn a considerar las
posibilidades de la tecnología del olfato y
su utilización en la detección y diagnóstico
de todo tipo de enfermedades.
Usando
la tecnología desarrollado por la Compañía
Británica AromaScan, C. William Hanson III,
profesor asociado de anestesia en el Centro
Médico de Penn, comenzó a buscarle una
aplicación a la “nariz electrónica”para
oler las enfermedades.
La
noción no es necesariamente nueva, pero no
ha sido muy explorada debido a la
subjetividad percibida y la falta de
tecnología aplicada.
“Nosotros
no hemos comenzado antes ya que no teníamos
las herramientas para hacer nada objetivo
con ella,”dice Hanson.
La
nariz electrónica, sin embargo, podría
cambiar todo eso. Hanson ya ha aplicado la nariz (que se parece a una
computadora personal) para diagnosticar las
infecciones pulmonares más rápido, más
temprano y con menos costos que las técnicas
invasivas del momento.
El
aliento de los pacientes con diabetes es un
factor único en el diagnóstico de la
enfermedad.
Otras infecciones, dice Hanson, podrían
ser las próximas como en el transplante de
hígado donde el aliento de los pacientes
huele diferente si el transplante es
rechazado.
Mientras
que el análisis de aromas no es un área
amplia de investigación, Hanson dice que
está a punto de explotar en el interés de
la medicina de investigación.
Un
estudio conducido por Hanson analizó las
muestras de aliento de pacientes ya
diagnosticados con pneumonía y pacientes
sin pneumonía.
Los
patrones resultantes generados por la
computadora demostraron claras distinciones
entre los pacientes que estaban infectados y
aquellos que no lo estaban.
El
aparato electrónico ofrece mayores ventajas
que otras herramientas convencionales, dice
Hanson, y podría eventualmente extenderse
por fuera de la detección de enfermedades
pulmonares.
“El
potencial es muy grande,”dice Hanson.
“En vez de esperar dos o tres días
para los resultados de un cultivo bacteriológico
o depender de una radiografía de pecho que
puede ser errónea, los médicospueden casi
instantáneamente evaluar a sus pacientes
para detectar infecciones.”
Estos
conceptos del análisis de aromas no son
usados tan amplicamente como lo fueron una
vez, dice Hanson, porque los médicos creen
que los métodos carecían de objetividad.
Y, naturalmente, Hanson no cree que
la nariz electrónica reemplaze otras
pruebas estándar para infecciones o pneumonía.
Pero
es difícil ignorar conceptos basados en el
hecho de que los perros pueden identificar
cuando sus dueños van a padecer de un
ataque epiléptico, u oler malignidades,
simplemente basándose en el olfato.
Hanson
dice que ya se han descubierto varios
patrones de computadora asociados con
ciertas bacterias y hongos.
