El
2001 fue el año del genoma.
El 2002 comienza con nuevos datos
acerca del proteoma, la cantidad total de
proteínas de un organismo.
Por primera vez, las formas
interminables de agrupación entre proteínas
en una célula de levadura han sido
estudiadas sistemáticamente.
Aunque la clasificación está aun
incompleta, el descubrimiento de las
colaboraciones entre proteínas podría
cambiar la forma en que las drogas son
descubiertas o diseñadas.
El
proteoma, estudiar las proteínas y
descubrir su función, es una tarea ardua.
Comienza con la disección de los
clusters de proteínas que tienen distintas
funciones en una célula.
“Queremos saber con quien se asocia
una proteína en particular,”dice Giuilo
Superti-Furga del Laboratorio de biología
molecular en Alemania.
El
equipo de Superti-Furga y el de Mike Tyers
de toronto, han estudiado algunos de los
6000 miembros del proteoma de la levadura.
“Fue
una gran sorpresa que tan sociables son
estas proteínas,”dice Superti-Furga:
cerca del 85% de las proteínas se asocian
con otras.
Una proteína promiscua puede tener
tanto como 96 asociados.
Muchas
aparecen formando parte de más de un
complejo o camino biológico.
Los
investigadores esperan poder comprender las
reglas que gobiernan las interacciones entre
proteínas.
La
extensión de las tareas de una misma proteína
podría hacer repensar el proceso de
descubrimiento de drogas.
Muchas drogas tienen como función
bloquear la función de una proteína.
Ahora está claro que cada proteína
tiene muchas funciones, que podrían ser
todas alteradas por una misma droga.
“Es demasiado querer que una droga
actúe sin efectos secundarios,”dice Tyers. Las terapias futuras podrían usar múltiples drogas en
combinación para manipular una determinada
función celular.
Complejidades
Sociales
Tradicionalmente,
la identidad de las proteínas y sus
interacciones se descubrían una a una.
Los avances tecnológicos en el último
año han permitido realizar el esfuerzo del
estudio del proteoma.
Ambos,
Tyers y Superti-Furga diseñaron
“marcas”en proteínas de levadura
elegidas.
Estas pueden ser selectivamente
aisladas ser purificadas de la célula,
mientras que se mantienen las interacciones
con las otras proteínas intactas.
Luego, a través de la espectrometría
de masa se puede identificar a los otros
miembros del complejo proteico, aun a bajos
niveles, secuenciando sus amino ácidos
constituyentes.
