|
Investigaciones
Nueva
señal para otros mundos
Tendencias
científicas
-
08.04.2002
-
Más
de 40 años de esfuerzos de la ciencia por
localizar vida más allá de nuestro planeta
han resultado infructuosos, por lo que la búsqueda
de vida inteligente toma otros derroteros.
La finalidad es modificar la imagen de
nosotros mismos que emitimos al cosmos, con
la esperanza de que esta nueva imagen sea más
comprensible para la inteligencia que pueda
haberse desarrollado más allá de nuestro
sistema solar.
Una veintena de científicos, artistas y
humanistas se han reunido en París en marzo
con la finalidad de explorar nuevos métodos
de comunicación de la belleza humana a
cualquier inteligencia que pueda existir en
las estrellas más remotas.
El trabajo del “Taller del Arte y de la
Ciencia para la Composición del Mensaje
Interestelar” se ha centrado en la
confección de los mensajes estéticos que
podrían emitirse al cosmos por ondas de
radio o impulsos láser.
Respuesta adecuada
La idea es tener preparada una respuesta en
caso de que los trabajos exploratorios del
Instituto SETI (Search for Extraterrestrial
Inteligence) obtengan una señal procedente
de otras civilizaciones, extremo sobre el
que todavía nadie ha reflexionado.
El Instituto SETI ha estado representado en
el taller, junto al Observatorio Leonardo de
las Artes y las Tecnociencias (OLATS), y el
Grupo Permanente de Estudio constuituido
conjuntamente por la Academia Internacional
de Astronáutica (IAA) y el Instituto SETI.
Uno de los grupos participantes en el taller
está integrado por especialistas en diseño,
composición musical, nuevos medios,
pintura, escultura y artes espaciales. Otro
grupo por historiadores, literatos y filósofos.
Un tercer grupo por astrónomos, biólogos,
informáticos, ingenieros, matemáticos, físicos
y psicólogos.
Richard Clar, un artista espacial de
California que reside en París, ha
explicado en el taller el proceso artístico
en la construcción de los mensajes
interestalares. Ha señalado que el artífice
del mensaje puede transmitir a través del
arte un contenido dinámico que contrasta
con los iconos estáticos del arte más
tradicional, particularmente si se apoya en
procesos tecnológicos avanzados e
interdisciplinarios que expresen el estado
de los comportamientos y las emociones del
expedidor del mensaje interestelar.
Constantes universales
Otro de los ponentes, Steve Delhi, expuso su
obra artística basada en las constantes
universales, a través de las cuales
describe nuestro mundo y nuestro universo.
Destacó que un mensaje interestelar no debe
estar basado únicamente en cifras, sino que
debe expresar también nuestra cultura y
valores y proporcionar los medios para que
el destinatario pueda elaborar una adecuada
imagen mental de la especie humana.
Lui Lam, especialista en física no lineal,
explicó que cualquier inteligencia
extreterrestre (ETI), esté o no basada en
el carbono, siempre responderá al principio
de complejidad que existe en todo el
universo, por lo que será capaz de
reconocer el principio integrador que rige
los fractales, el cual puede expresarse gráficamente
a través del lenguaje informático y ser
difundido como expresión de nuestros
conocimientos.
Por último, Alexander Ollongren, profesor
de teoría de la ciencia computacional,
propuso expresar el mensaje intergaláctico
en anotaciones extra-lingüísticas y
defendió un sistema abstracto llamado New
Lincos, basado en una lógica constructiva,
cuyo soporte podría ser la música.
El artífice del taller ha sido Douglas
Vakoch, jefe de grupo de los mensajes
interestelares del Instituto SETI en
Mountain View, California. Psicoterapeuta en
hierbas medicinales, así como filósofo
especialista en exo-semiología, es el
encargado de enviar una respuesta en caso de
que en algún momento se obtenga una señal
procedente de una civilización remota.
Episodio trascendental
La recepción de una señal de esta
naturaleza sería un episodio trascendental
de la historia humana, por lo que es preciso
prepararse para una eventualidad semejante.
El “Taller del Arte y de la Ciencia para
la Composición del Mensaje Interestelar”
ha pretendido, precisamente, avanzar en la
elaboración de una respuesta a la altura
del mensaje que podamos recibir.
De ello depende que el diálogo pueda
continuar, piensa Vakoch. Por ello ha
obtenido de la Fundación John Templeton una
subvención que permita componen un mensaje
que encarne la noción de altruismo,
expuesta desde la perspectiva de diversos
científicos y humanistas, como la piedra
angular de nuestra civilización. Ha sido el
esfuerzo del “Taller del Arte y de la
Ciencia para la Composición del Mensaje
Interestelar”.
Para Vakoch, la idea hay que desarrollarla
aunque no haya nunca un mensaje de otras
estrellas enviado a la Tierra. El esfuerzo
de explicar en lenguaje universal nuestras
ideas y valores fundamentales es incluso un
ejercicio bueno para nuestra reflexión
sobre nosotros mismos.
La búsqueda de inteligencia extraterrestre,
aunque se remonta al siglo XIX, se cimentó
sobre bases científicas modernas en 1959,
cuando dos físicos de la Universidad de
Cornell, Philip Morrison et Giuseppe Cocconi,
sugirieron la conveniencia de conectar con
otras civilizaciones a través de la radio,
en vez de mediante costosas y difíciles
misiones espaciales.
Otras 30.000 estrellas
El Instituto SETI ha explorado ya sin éxito
la mitad de las 1.000 estrellas parecidas a
nuestro Sol que están más cerca de la
Tierra y, con la ayuda de nuevos y potentes
telescopios, observan actualmente otras
30.000 estrellas más con la esperanza de
encontrar vida inteligente y de iniciar
relaciones con otras civilizaciones no
humanas.
En 1974, Frank Frake, actual presidente del
Instutuo SETI, envió un mensaje a un
conjunto de estrellas situadas a 25.000 años
luz consistente en un conjunto de cifras
binarias que podrían reflejar la forma de
un ser humano, un telescopio, los números,
el código del ADN y la situación de
nuestro sistema solar.
Vakoch considera que la expresión científica
no es suficiente porque, probablemente, no
diga nada nuevo a esas posibles
civilizaciones remotas, sin olvidar que la
ciencia puede ser incluso un obstáculo para
una comunicación entre civilizaciones con
historias y morfologías muy diferentes, por
lo que se hace necesario otro mensaje que es
el que se elabora a partir del “Taller del
Arte y de la Ciencia para la Composición
del Mensaje Interestelar”.

|