Las
imágenes modernas del cerebro humano
revelan una región única que registra el
estado interno del cuerpo.
La ínsula, dentro de la cubierta
cortical del cerebro, genera el sentido
humano de uno mismo.
Los descubrimientos confirman
conceptos presentados inicialmente hace cien
años y podrían proveer información acerca
de sindromes de dolor crónico.
Un
set de conexiones cerebrales parece haber
evolucionado en los humanos que crea un único
sentido de uno mismo, dice Arthur Craig del
Instituto Neurológico de Arizona.
Los mensajes comienzan en la médula
espinal, luego esta información llega al tálamo,
en el centro cerebral.
Los
humanos tienen una región en el tálamo,
una estación entre la médula espinal y la
corteza, que es más pequeña o se encuentra
ausente en las especies inferiores.
Esta
región del tálamo manda mensajes a la ínsula.
Este circuito registra las
sensaciones homoestáticas de picazón,
temperatura, dolor, hasta el cansancio de
los músculos durante el ejercicio
intensivo.
Nos dice como funciona nuestro cuerpo
por dentro.
Las lesiones que dañan este circuito
interrumpen la percepción normal del dolor
en los humanos.
La
región que registra el sentido de uno mismo
o lo propio es “lo suficientemente grande
en los monos como para ser funcionante, pero
en los humanos es enorme,”dice Craig,
”tan grande como la región que representa
la cara humana completa.”
Se
pensaba que la ínsula estaba relacionada
con el sistema nervioso autónomo o con el límbico,
la región involucrada con las emociones.
Sin embargo, Craig ha recolectado
evidencia de que la corteza insular manda
mensajes a otro centro para su procesamiento
superior que se encuentra en la corteza no
dominante ( eso es, el lado derecho para las
personas diestras).
Craig dice que ha observado el cerbero de los
chimpancés y mientras que la región
correspondiente no es tan grande como en los
humanos, es más grande que en los monos.
Ambos, los chimpancés y los delfines
muestran evidencia de autoreconocimiento,
por ejemplo en experimentos donde parecen
reconocerse a si mismos en espejos.