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Drogas
El
cerebro y la marihuana
Brain
Briefings (Septiembre, 1996)
-
01.10.2001
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Cuando
una persona consume marihuana, el
ingrediente activo, el tetrahidrocanabinol (THC)
no actúa completamente sola para producir
los efectos secundarios.
El THC se une a sitios específicos
sobre la superficie celular llamados
receptores y dispara una serie de reacciones
que llevan como consecuencia a los efectos
secundarios de la droga.
El
descubrimiento de los receptores específicos
en el cerebro que ayudan a que la marihuana
produzca sus efectos en 1988 junto con la
identificación de una de las parejas
naturales para estos sitios, la anandamida,
en 1992 podrían llevar a:
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Un
mejor entendimiento de como actúa la
marihuana en el cuerpo
-
Una
nueva forma de mirar a los problemas de
atención y memoria
-
El
desarrollo de nuevas ideas para
tratamientos
La
marihuana ha esta rodeada por una nube de
controversia por años.
Algunas personas tratan de mirar más
allá de los efectos de la droga, incluyendo
el sentido de euforia, cambios en el estado
de ánimo, percepción y memoria y en la
coordinación motora fina, para centrarse en
una larga lista de beneficios médicos
potenciales.
Se sabe que la droga suprime la
nausea, ofrece alivio en la glaucoma,
disminuye los espasmos musculares, reduce la
presión arterial, alivia la ansiedad,
estimula el apetito, bloquea las
convulsiones y calma el dolor menstrual.
Los investigadores han intentado
separar sus efectos positivos de los
negativos con poco éxito. Sin embargo, los científicos especulan que el sistema
natural de anandamida podría contener los
mismos beneficios médicos que marihuana y
sería más fácil de descifrar y utilizar
para nuevos tratamientos.
Una
vez que los investigadores conozcan la función
de la anandamida podrían desarrollar drogas
que promuevan o bloqueen una acción específica
de la molécula.
Las investigaciones muestran que
existe una gran concentración de receptores
de anandamida en las regiones cerebrales
responsables de la memoria a corto plazo y
del control motor.
Esto sugiere que la anandamida está
involucrada en estas dos funciones.
Además,
un estudio reciente en ratas demostró que
las inyecciones de anandamida pueden afectar
a la memoria a corto plazo.
Algunos científicos especulan que
esta evidencia preliminar significa pérdida
de la memoria, la cual es el principal síntoma
de muchas enfermedades neurodegenerativas.
Entonces ésta podría deberse a la
presencia de anandamida.
Las medicaciones futuras para el
tratamiento de la pérdida de la memoria
podrían actuar al impedir la unión entre
la anandamida y su receptor.
Los investigadores ya han
desarrollado compuestos, llamados
antagonistas, que pueden cumplir con esta
función. Muchos remedios se basan en este principio de bloqueo.
Por ejemplo, la aspirina actúa
interfiriendo con la síntesis de sustancias
en el lugar del dolor.
También
se están investigando los beneficios de la
molécula.
Por ejemplo, se ha creado una forma
alterada de anandamida que proveía a los
conejos con varias horas de calma por una
presión intraocular, un síntoma de la
glaucoma.
Los
investigadores están buscando otras
sustancias similares a la anandamida en el
cuerpo.
Durante los años 70, se descubrieron
receptores en el cerebro específicos tanto
para opiáceos, como la heroína, como para
sustancias naturales llamados péptidos opióides
endógenos.
Una
vez que las acciones de la anandamina se
clarifican, los científicos podrían
manipular las moléculas para crear
tratamientos para numerosas enfermedades que
incluyen los trastornos alimenticios y la
enfermedad de Alzheimer.

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