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Niños
Estrés
infantil
KidsHealth,
The Nemour’s Foundation
-
30.07.2001
-
Como
padres y tutores, los adultos tienden a ver
al mundo de los niños como feliz y
despreocupado.
Después de todo, de que se pueden
preocupar ellos?
De
mucho! Hasta los niños más pequeños
tienen preocupaciones y sienten estrés en
algún nivel.
El estrés es el resultado de las
demandas y la habilidad de esa persona para
cumplirlas.
Las presiones surgen de afuera
(familia, amigos, escuela) pero también de
adentro.
Las presiones internas pueden ser más
significantes porque establecemos reglas y
bases para nosotros mismos y muchas veces
existe una discrepancia entre lo que
pensamos que deberíamos estar haciendo y lo
que realmente estamos haciendo.
El
estrés afecta a todos, niños incluidos.
Un niño de 2 años, por ejemplo,
puede estar ansioso porque la persona que
ella necesita para hacerla sentir bien, su
madre o padre, no están ahí lo suficiente
como para satisfacerla.
En la edad de preescolar, la separación
de los padres es la mayor causa de ansiedad.
Cuanto más pequeño el niño, más
poderoso el efecto de la separación.
A medida que los niños crecen, las
presiones académicas y sociales
(particularmente la búsqueda de integrarse
con sus compañeros) son las causas del estrés.
Además, a veces los padres con
buenas intenciones suman al estrés de sus
niños.
Por ejemplo, los padres con grandes
logros muchas veces tienen grandes
expectativas para sus niños.
Aquellos que carecen de la motivación
o de las capacidades de sus padres pueden
terminar sintiéndose frustrados.
El
nivel de estrés de su niño puede subir por
factores externos a su vida inmediata. Por ejemplo, al escuchar a sus padres hablar sobre problemas
en el trabajo, preocuparse por la enfermedad
de un familiar, o discutir acerca de
problemas de dinero.
Los padres deben ser cuidadosos a la
hora de discutir ciertos temas porque los niños
adquieren la ansiedad de sus padres y
comienzan a preocuparse ellos mismos.
También
se deben considerar factores complicados,
como una enfermedad o un divorcio.
Cuando estos factores son sumados a
las presiones de todos los días, el estrés
se magnifica. Hasta el divorcio más amigable es una experiencia difícil
para los niños.
Pueden sentir la necesidad de ser más
independientes cuando su sistema de
seguridad, sus padres, atraviesa un cambio
importante.
Los padres nunca deberían poner a
los niños en una posición de tomar lados o
exponerlos a comentarios negativos acerca
del otro.
Los padres siempre deberían actuar
con el mejor interés para sus niños.
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