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Olfato
El
envejecimiento y el sentido del olfato
Healthcare,
Senior World, UCSD Health Science
Communications department
-
23.07.2001
-
El
sentido del olfato nos brinda muchos
placeres en la vida, el aroma de pan recién
horneado, el perfume dulce de una rosa.
También nos avisa si hay peligro
como una pérdida de gas.
De acuerdo con los investigadores de
la UCSD, William Caine y Claire Murphy,
nuestro sentido del olfato disminuye con la
edad, pero hay muchos pasos que la gente
puede tomar para compensar.
La
pérdida del olfato relacionada con la edad
De
acuerdo con Caine, nuestro sentido del
olfato gradualmente decae con la edad
comenzando cuando entramos en los 30 años.
Esta caída ocurre tan lentamente que
la mayoría de las personas no toman
conciencia de que ha ocurrido.
“No
estamos muy seguros de la causa de la
disminución del olfato con la edad.
Sabemos que el bulbo olfatorio en el
cerebro, que es responsable del
procesamiento del olfato, disminuye su tamaño.
Además, los receptores en nuestra
nariz, que mandan información al cerebro,
comienzan a separarse y quizá sean menos
efectivos para captar los aromas”, dice
Cain.
Para
la gente mayor, esto significa que los
aromas sean más difíciles de distinguir. Además, nuestra habilidad de percibir el gusto de las
comidas disminuye.
En realidad sólo podemos identificar
cuatro gustos: salado, dulce, ácido y
amargo.
El sentido del olfato participa en
conjunto con el sentido del gusto y ayuda a
identificar los gustos.
La
pérdida del olfato relacionada con la
enfermedad
No
todas las disminuciones del olfato están
asociadas a la edad.
Algunas enfermedades comunes causan
una reducción del olfato. Por ejemplo, las alergias o las infecciones nasales pueden
reducir el sentido del olfato.
Las injurias cerebrales y la
enfermedad de Alzheimer también dañan la
sección del cerebro responsable de la
olfacción y pueden reducir el sentido del
olfato.
Algunos problemas asociados a
enfermedades pueden ser corregidos a través
de medicaciones o cirugía.
Perfeccionando
al sentido del olfato
Cain
dice que lo mejor es utilizar al sentido del
olfato para no perderlo.
“Es posible entrenarse uno mismo a
ser más consciente con los olores.”
Si
uno encuentra que ha perdido su habilidad de
detectar ciertos olores, Cain sugiere que se
pueden tomar algunas precauciones para
compensar.
Por
ejemplo, si la comida no tiene mucho sabor,
Cain sugiere pensar con anterioridad en las
comidas y elegir una variedad de alimentos
incluyendo vegetales frescos y frutas,
panes, productos lácteos, carne, pollo y
pescado.
Las
investigaciones realizadas en San Diego
indican que el sentido del gusto disminuye más
con la edad en comparación con el olfato.
Una forma práctica de disfrutar más
la comida es utilizar ingredientes con
gustos fuertes.
“Debe
quedar claro que aunque el envejecimiento
disminuye el sentido del olfato, una pérdida
significativa que ocurre en un período
corto de tiempo no puede deberse al proceso
normal de envejecimiento y debe ser
consultado a un médico.”
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