|
Genética
Genes
y sociedad
La
Nación (Octubre 28, 2000)
-
25.12.2000
-
Para
el doctor Victor Penchaszadeh, prestigioso
científico argentino que trabaja en los
Estados Unidos, los genetistas deben
contribuir a difundir el respecto hacia la
diversidad.
Doctor
Penchaszadeh, ¿existe el determinismo
genético puro?
Las
causas de las enfermedades son
multifactoriales.
No existe una patología totalmente
genética ni totalmente ambiental.
Todos nacemos con un bagaje genético
que nos hace más o menos susceptibles a
ciertas enfermedades.
Algunas –como la fibrosis quística-
se deben a una mutación particular.
Otras, en cambio, no sólo tienen que
ver con los genes, sino también con nuestra
integración con el medio ambiente.
Usted
ha afirmado que asistimos a una
“genetización de la salud”.
¿Esto significa que se está sacando
a los genes de contexto?
Si.
El contexto de los genes es el medio
ambiente.
Pero para el concepto determinista,
si una persona contrae cáncer de colon esto
ocurre porque es genéticamente susceptible
y no porque se haya expuesto a dietas
carcinógenas o a contaminantes ambientales.
Así, se da relieve sólo a lo
genético y se dejan de lado otros factores
igualmente importantes.
Sucede que –tomando el ejemplo del
cáncer- es políticamente menos costoso
promover la identificación de genes que
enfrentarse a las industrias contaminantes
del medio ambiente.
¿Cuáles
considera usted que han sido los avances
más significativos en el campo de la
genética?
En
los últimos 30 años se ha ido descubriendo
que el organismo humano reacciona de
distintas maneras frente a los estímulos
externos, que algunas de esas formas
determinan la aparición de enfermedades y
que muchas de esas patologías tienen una
base genética.
El avance ha sido vertiginoso: en
1968, por ejemplo, se conocían 500
enfermedades genéticas y en 1993 se habían
descubierto casi 4000.
También se supo que ciertas
patologías hereditarias son más frecuentes
en ciertos grupos humanos, como ocurre con
la anemia falciforme en poblaciones
africanas.
Por otra parte, se perfeccionaron los
métodos de diagnóstico genético.
¿Qué
dilemas éticos plantean hoy las
aplicaciones en este campo?
Los
problemas éticos en genética médica no
son muy diferentes de los de la medicina
general.
En primer lugar, está el problema de
la equidad y el acceso a los servicios de
salud y los servicios de genética, que hoy
plantea profundas desigualdades vinculadas
con factores económicos y educacionales.
Los
temas específicos tienen que ver con la
contradicción planteada por la brecha entre
los adelantos diagnósticos y predictivos y
la falta de respuestas terapéuticas.
Hay que decidir con responsabilidad
cuándo, cómo, y para quiénes se
promociona determinado test y educar en este
sentido tanto a los médicos como a la
población.
¿Qué
opina acerca de la clonación humana?
El
ser humano a medida es una fantochada y nadie que trabaje seriamente en
genética plantea hoy esta posibilidad.
Desde el punto de vista de la ciencia seria, lo que se está haciendo
es mejorar los sistemas diagnósticos para detectar precozmente y prevenir
distintas enfermedades, pero no se trabaja en diseñar un hombre perfecto.
La riqueza de la especie consiste en la diversidad genética.
¿Las
enfermedades serían el costo de esa
diversidad?
Si.
La diversidad tiene sus costos y parte de ellos son las enfermedades.
Lo bueno es que el ser humano se pone como objetivo vencerlas,
y eso también es parte de su esencia.
Indefectiblemente, siempre vamos a tender a mejorar nuestros congéneres
y a nosotros mismos. Ese
objetivo loable, humanitario y tendría que ser incentivado.
|