"Tal resumen de las aspiraciones
de la humanidad para entrar en el
reino de lo incomprensible y lo
misterio, es especialmente interesante
en el momento presente, en que el
estudio psicológico del hombre ha
reconocido la realidad de los estados
de conciencias que por mucho tiempo
fueron considerados patológicos, y ha
admitido su valor cognoscitivo, es
decir, el hecho de que en
estos estados de conciencia el
hombre es capaz de conocer lo que en
los estados ordinarios no puede.
Se
había reconocido que, permaneciendo
en el terreno científico, es
imposible considerar el estado
ordinario de conciencia, en el cual
somos capaces de pensar lógicamente,
como el único posible y el más
claro.
....el
estado ordinario de conciencia es sólo
un aspecto particular de la
conciencia, y nuestra
concepción ordinaria del mundo es sólo
un aspecto particular de la concepción
del mundo."
"Es
en verdad difícil definir un estado
místico de conciencia por
medio de la terminología psicológica
ordinaria...este hecho es nuevo para
la ciencia. La realidad y el valor de
los estados místicos de conciencia
han sido y son reconocidos sin excepción
por todas las religiones que existen y
han existido"
"Por
lo que se refiere a la ciencia he
dicho ya que ha demostrado poco interés
en el misticismo, relegándolo a la
esfera de la patología o cuando más
a la esfera de la imaginación....Si
no seguimos ni el punto de vista
religioso ni el científico, si no
tratamos de comparar las descripciones
de las experiencias místicas de
gentes de razas completamente
diferentes, de distintas épocas y
religiones, encontraremos un parecido
sorprendente entre las
descripciones, que no pueden ser
explicadas en ningún caso por
semejanza de preparación o por
similaridad en las formas de pensar y
sentir....en los estados místicos
no hay diferencia entre las
religiones...