Un pesticida produce los síntomas de la enfermedad de Parkinson en las ratas

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Fuente: The New York Times (Noviembre 5, 2001) 

Un pesticida orgánico ampliamente usado sobre frutas y verduras produce todos los síntomas clásicos de la enfermedad de Parkinson en las ratas que reciben cantidades estables de este compuesto en su torrente sanguíneo.

Aunque es demasiado temprano como para decir que el pesticida, rotenona, causa o contribuye a la enfermedad de Parkinson en los humanos, los científicos dicen que el descubrimiento fue la mejor evidencia hasta ahora de que existen sustancias en el medio ambiente que pueden ser factores de riesgo para esta enfermedad devastadora.

El Dr. John Q. Trojanowski, un experto en enfermedades neurodegenerativas de la Universidad de Pennsylvania, dice, “Este es el mejor modelo que hemos tenido para relacionar a esta enfermedad con agentes del medio ambiente.”

Pero el Dr. Trojanowski dice que los descubrimientos “pueden no representar lo que una persona pueda experimentar en la realidad.”  En principio, las ratas en el estudio fueron expuestas a la sustancia a través de la yugular, así que ésta no fue metabolizada o degradada en el tracto digestivo.

La rotenona es extraída de las raíces secas, semillas y hojas de varias plantas tropicales. Como muchas plantas que producen sus propios pesticidas, estas plantas aparentemente evolucionaron para producir este compuesto como una manera de espantar insectos y otras pestes.

La rotenona se encuentra en 680 compuestos comercializados como pesticidas orgánicos de jardín, dice la Dra. Caroline Tanner, directora de investigación clínica del Instituto de la enfermedad de Parkinson.  Muchas veces se vende como un polvo blanco que se tira sobre rosas, tomates, peras, manzanas y hasta sobre mascotas domésticas.

Debido a que la rotenona es un producto natural se comercializa como menos peligrosa que los pesticidas sintéticos, dice.  Además, la rotenona se degrada en cinco a seis días en contacto con la luz del sol, no como los pesticidas artificiales que persisten en el medio ambiente.

La enfermedad de Parkinson es una de las enfermedades neurodegenerativas más comunes, afectando a casi un millón de norteamericanos sobre la edad de 50 años.  La enfermedad es causada por una pérdida constante de células en una región pequeña del cerebro llamada la sustancia nigra, que produce dopamina, compuesto crucial para el movimiento y la cognición.  Los pacientes desarrollan movimientos temblorosos que empeoran con el tiempo.  Eventualmente pueden llegar a quedar totalmente rígidos.

Una característica de la enfermedad es que las células productoras de dopamina de la sustancia nigra se tapan con un acumulo de proteína anormal llamados cuerpos de Lewy.

Las primeras pistas para la comprensión de la enfermedad se encontraron en 1983 cuando un número de jóvenes adictos usando heroína contaminada desarrollaron síntomas del tipo de la enfermedad de Parkinson.  Los investigadores encontraron que la droga había dañado a las células productoras de dopamina, tal como en la enfermedad de Parkinson, y había bloqueado la acción de una importante enzima llamada complejo uno.

Pero los misterios permanecieron.  ¿Por qué las células productoras de dopamina mueren debido a la perdida de la enzima complejo uno sólo en una pequeña región del cerebro, mientras que otras células en el cuerpo y en el cerebro, incluyendo otras células productoras de dopamina, son afectadas pero no necesariamente se dañan? ¿Y por qué no había cuerpos de Lewy?

El Dr. Greenamyre, profesor de neurología y farmacología en Emory, piensa que la rotenona podía ofrecer un mejor modelo de la enfermedad.  Se conoce como un inhibidor del complejo uno, dice, y “es usada en miles de productos.”

En el estudio, se le administraba a las ratas una dosis baja y constante de rotenona en su torrente sanguíneo por una a cinco semanas, dice el Dr. Greenamyre.  La sustancia podía pasar más fácilmente al cerebro y no ser degradada en los intestinos.  Durante la exposición, las ratas se tornaron rígidas, disminuyeron los movimientos y desarrollaron temblores –justo los problemas que se desarrollan en la enfermedad de Parkinson.

“Cuando examinamos sus cerebros vimos que tenían una degeneración progresiva del sistema de la dopamina.”  Y por primera vez, los científicos observaron la evidencia de cuerpos de Lewy.

Pero queda por ver si la rotenona es un factor en la enfermedad humana.  No todos los que la usan desarrollan la enfermedad.  Puede ser una de las tantas toxinas que tienen que funcionar en concierto antes de que se desarrolle la enfermedad de Parkinson en el cerebro.

Además, la gente puede variar la susceptibilidad a la rotenona y otros compuestos similares, dice el Dr. Greenamyre.