Nueva señal para otros mundos

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Más de 40 años de esfuerzos de la ciencia por localizar vida más allá de nuestro planeta han resultado infructuosos, por lo que la búsqueda de vida inteligente toma otros derroteros.

La finalidad es modificar la imagen de nosotros mismos que emitimos al cosmos, con la esperanza de que esta nueva imagen sea más comprensible para la inteligencia que pueda haberse desarrollado más allá de nuestro sistema solar.

Una veintena de científicos, artistas y humanistas se han reunido en París en marzo con la finalidad de explorar nuevos métodos de comunicación de la belleza humana a cualquier inteligencia que pueda existir en las estrellas más remotas.

El trabajo del “Taller del Arte y de la Ciencia para la Composición del Mensaje Interestelar” se ha centrado en la confección de los mensajes estéticos que podrían emitirse al cosmos por ondas de radio o impulsos láser.

Respuesta adecuada

La idea es tener preparada una respuesta en caso de que los trabajos exploratorios del Instituto SETI (Search for Extraterrestrial Inteligence) obtengan una señal procedente de otras civilizaciones, extremo sobre el que todavía nadie ha reflexionado.

El Instituto SETI ha estado representado en el taller, junto al Observatorio Leonardo de las Artes y las Tecnociencias (OLATS), y el Grupo Permanente de Estudio constuituido conjuntamente por la Academia Internacional de Astronáutica (IAA) y el Instituto SETI.

Uno de los grupos participantes en el taller está integrado por especialistas en diseño, composición musical, nuevos medios, pintura, escultura y artes espaciales. Otro grupo por historiadores, literatos y filósofos. Un tercer grupo por astrónomos, biólogos, informáticos, ingenieros, matemáticos, físicos y psicólogos.

Richard Clar, un artista espacial de California que reside en París, ha explicado en el taller el proceso artístico en la construcción de los mensajes interestalares. Ha señalado que el artífice del mensaje puede transmitir a través del arte un contenido dinámico que contrasta con los iconos estáticos del arte más tradicional, particularmente si se apoya en procesos tecnológicos avanzados e interdisciplinarios que expresen el estado de los comportamientos y las emociones del expedidor del mensaje interestelar.

Constantes universales

Otro de los ponentes, Steve Delhi, expuso su obra artística basada en las constantes universales, a través de las cuales describe nuestro mundo y nuestro universo. Destacó que un mensaje interestelar no debe estar basado únicamente en cifras, sino que debe expresar también nuestra cultura y valores y proporcionar los medios para que el destinatario pueda elaborar una adecuada imagen mental de la especie humana.

Lui Lam, especialista en física no lineal, explicó que cualquier inteligencia extreterrestre (ETI), esté o no basada en el carbono, siempre responderá al principio de complejidad que existe en todo el universo, por lo que será capaz de reconocer el principio integrador que rige los fractales, el cual puede expresarse gráficamente a través del lenguaje informático y ser difundido como expresión de nuestros conocimientos.

Por último, Alexander Ollongren, profesor de teoría de la ciencia computacional, propuso expresar el mensaje intergaláctico en anotaciones extra-lingüísticas y defendió un sistema abstracto llamado New Lincos, basado en una lógica constructiva, cuyo soporte podría ser la música.

El artífice del taller ha sido Douglas Vakoch, jefe de grupo de los mensajes interestelares del Instituto SETI en Mountain View, California. Psicoterapeuta en hierbas medicinales, así como filósofo especialista en exo-semiología, es el encargado de enviar una respuesta en caso de que en algún momento se obtenga una señal procedente de una civilización remota.

Episodio trascendental

La recepción de una señal de esta naturaleza sería un episodio trascendental de la historia humana, por lo que es preciso prepararse para una eventualidad semejante. El “Taller del Arte y de la Ciencia para la Composición del Mensaje Interestelar” ha pretendido, precisamente, avanzar en la elaboración de una respuesta a la altura del mensaje que podamos recibir.

De ello depende que el diálogo pueda continuar, piensa Vakoch. Por ello ha obtenido de la Fundación John Templeton una subvención que permita componen un mensaje que encarne la noción de altruismo, expuesta desde la perspectiva de diversos científicos y humanistas, como la piedra angular de nuestra civilización. Ha sido el esfuerzo del “Taller del Arte y de la Ciencia para la Composición del Mensaje Interestelar”.

Para Vakoch, la idea hay que desarrollarla aunque no haya nunca un mensaje de otras estrellas enviado a la Tierra. El esfuerzo de explicar en lenguaje universal nuestras ideas y valores fundamentales es incluso un ejercicio bueno para nuestra reflexión sobre nosotros mismos.

La búsqueda de inteligencia extraterrestre, aunque se remonta al siglo XIX, se cimentó sobre bases científicas modernas en 1959, cuando dos físicos de la Universidad de Cornell, Philip Morrison et Giuseppe Cocconi, sugirieron la conveniencia de conectar con otras civilizaciones a través de la radio, en vez de mediante costosas y difíciles misiones espaciales.

Otras 30.000 estrellas

El Instituto SETI ha explorado ya sin éxito la mitad de las 1.000 estrellas parecidas a nuestro Sol que están más cerca de la Tierra y, con la ayuda de nuevos y potentes telescopios, observan actualmente otras 30.000 estrellas más con la esperanza de encontrar vida inteligente y de iniciar relaciones con otras civilizaciones no humanas.

En 1974, Frank Frake, actual presidente del Instutuo SETI, envió un mensaje a un conjunto de estrellas situadas a 25.000 años luz consistente en un conjunto de cifras binarias que podrían reflejar la forma de un ser humano, un telescopio, los números, el código del ADN y la situación de nuestro sistema solar.

Vakoch considera que la expresión científica no es suficiente porque, probablemente, no diga nada nuevo a esas posibles civilizaciones remotas, sin olvidar que la ciencia puede ser incluso un obstáculo para una comunicación entre civilizaciones con historias y morfologías muy diferentes, por lo que se hace necesario otro mensaje que es el que se elabora a partir del “Taller del Arte y de la Ciencia para la Composición del Mensaje Interestelar”.

Fuente: Tendeciascientificas