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Neurociencia
Autor: Oscar Fernández Web: Email: osfernandez@hotmail.com
Fuente: Trabajo enviado en colaboración
Neurohistoria
“Una idea puede regresar a la mente muy cambiada por el solo hecho de haber salido a dar una vuelta por su resto de universo. Imaginemos, además, por un momento, que en ese resto de universo habita como mínimo otra mente”. (Jorge Wagensberg. A más cómo, menos por qué)
NEUROHISTORIA
UNA APROXIMACIÓN EPISTEMOLÓGICA DESDE EL PENSAMIENTO COMPLEJO AL ESTUDIO DE LA HISTORIA DESDE LAS NEUROHUMANIDADES
“Una idea puede regresar a la mente muy cambiada por el solo hecho de haber salido a dar una vuelta por su resto de universo. Imaginemos, además, por un momento, que en ese resto de universo habita como mínimo otra mente”. (Jorge Wagensberg. A más cómo, menos por qué)
“La característica temporal para los estados conscientes significa que la experiencia consciente del mundo sensible está algo retrasada (500 mseg), de manera que por más que creamos que estamos leyendo esto muy conscientemente, “no estamos conscientemente viviendo el presente actual” (Libet, 2004, p.199). Esto es así porque lleva a que si toda la atención consciente es precedida por procesos inconscientes, “estamos forzados a concluir que no vivimos de hecho en el presente y además, que los procesos inconscientes juegan un rol predominante en la producción de nuestra vida consciente” (Libet, 2004, p.222).
“Las actividades psíquicas que nos permiten inferir que en frente de nosotros, en un cierto lugar, hay un cierto objeto de un cierto carácter no son generalmente actividades conscientes sino inconscientes. En su resultado son equivalentes a una inferencia… incluso es permisible hablar de los actos psíquicos de la percepción ordinaria como inferencias inconscientes” (Helmholtz, 1962, vol 3, pag 4.)
Hablar de historia sugiere desde la perspectiva de las neurociencias por lo menos analizar dos términos de inicio: tiempo y memoria, por supuesto vistos éstos desde el cruce conceptual recurrente y transversal con el término percepción. Surgen pues de entrada algunas preguntas que pueden o no, ayudarnos a desarrollar las ideas posteriores, tales cuestionamientos pueden ser: ¿Todos percibimos el tiempo igual?, ¿todos percibimos el tiempo de igual forma en todo momento?, ¿es lineal la evolución del tiempo o es por el contrario, circular, en espiral y/o saltatorio? Por otro lado podríamos preguntarnos de entrada: ¿poseemos todos, igual memoria?, ¿existe lo que algunos han llamado memoria fotográfica? ¿Es confiable la memoria?
Intentaré en próximas líneas acercarme a la construcción de algunas respuestas y dejaré otras para otros textos posteriores, porque es cierto que los estudios en neurociencias nos vienen dando algunas pistas pero algunas de ellas aún se están construyendo y otras todavía no parecen lo suficientemente sólidas como para aventurarnos a proponer posibles soluciones.
En el año 2004 publiqué en la revista ALFA de la asociación andaluza de filosofía y pequeño trabajo de nombre: “Un nuevo tiempo en educación”[Pie de página], el cual luego fue ampliado en otro de nombre: Algunas aportaciones a la educación desde la biología filosófica, publicado en la revista digital el Búho de la misma asociación. Allí propongo algunos conceptos que según creo pueden ser útiles para lograr establecer algunas aproximaciones teóricas ante el problema de la percepción temporal, a continuación coloco el texto en cuestión:
A continuación se presentan algunas reflexiones en torno al tiempo no cronológico, correlacionando éstas además con el pensamiento complejo:
TIEMPO Y COMPLEJIDAD.-
*** Desde la Teoría de la Complejidad podríamos hablar de una nueva categorización que pretenda integrar conocimientos en torno al término tiempo; así pues, tenemos:
· El tiempo geográfico u oficial: Es el tiempo o concepción del mismo más común; el cual tiene una vinculación directa con el tiempo cronológico y los husos horarios.
· El tiempo cromosómico y/o reloj biológico: Se refiere a la concepción y/o sensación del tiempo que poseemos en nuestro interior como un ritmo interno e íntimo.
· El tiempo sincronizado o colectivo: Se refiere a los fenómenos que estudia la nueva ciencia de la sincronicidad, ésta… “sugiere que no existe el azar ni la casualidad y que los acontecimientos inesperados obedecen a unas leyes de la naturaleza que regulan todo lo que sucede en nuestras vidas” (Revista muy interesante Nº 223). (49). La sincronicidad o ciencia de la coincidencia nos habla de un tiempo colectivo.
· El tiempo cibernético: Este tiempo combina la relación con las nuevas tecnologías y la noción del tiempo; en Internet por ejemplo la noción de tiempo se relativiza y se hace casi inexistente la cual a su vez se hace hermana de la noción de espacio. De este modo la experiencia cibernética se cruza con la sensación de tiempo desde el cerebro.
· Tiempo Mental: Es la categoría más difícil de explicar, tanto que la he subdividido en otras subcategorías, o tal vez porque simplemente el tiempo sea una percepción mental aprendida, y esto de ordenar las ideas más que una respuesta simplificadora y/o mecanicista, termine siendo una opción evolutiva. Sin embargo se pretende presentar otros elementos que pueden o no actuar en la calidad de la percepción de ese tiempo mental. (Considerando siempre, que la categorización sólo es una opción esquemática y que la realidad no está dividida en pedacitos). En tal sentido tenemos:
- Tiempo adrenal: Se refiere a la percepción del tiempo bajo la acción de la adrenalina; la cual sabemos actúa en momentos de crisis, permitiéndonos por algunos segundos percibir un tiempo distinto.
- Tiempo dopamínico/ serotonínico: Se trata de la percepción del tiempo bajo la acción de la dopamina y/o serotonina las cuales sabemos son los neurotransmisores responsables de las sensaciones de ansiedad y placer.
- Tiempo farmacológico: Se refiere a la percepción mental del tiempo que ocurre bajo el efecto de alguna droga. (No es lo mismo la percepción del tiempo bajo el efecto de la cocaína que bajo el efecto del alcohol).
- Tiempo atlético: Se refiere a la percepción del tiempo bajo la práctica de una actividad deportiva.
- Tiempo místico: Se trata del tiempo que se percibe bajo un estado alterado de conciencia, en el cual se cree se tienen experiencias espirituales.
- Tiempo musical: Aquí tocamos el tiempo o percepción del mismo desde la música, la cual ya existe en la naturaleza desde tiempos inmemoriales, incluso en nuestro interior (ritmo de vida, los latidos del corazón por ejemplo).
Tal vez este enfoque desde las neurociencias pueda canalizarse desde la neuroquímica, o la neurofisiología, o la psicogenética, o la neurología, etc. O a través de un intento de integrarlas en un análisis, que si bien es limitado es una aproximación para hacer algo diferente. El tiempo tal vez sea un invento; y esta disertación quizás sólo sea un ejercicio de complejización mental. Yo no lo creo así y ¿usted?
Al pretender establecer algunas aproximaciones conceptuales, no pretendemos instaurar de ninguna forma, instancias dogmáticas de pensamiento, y más aún cuando entendemos que en y a través de las neurociencias nos hallamos en un continuo proceso de descubrimiento, tan sólo se pretende que se observen como humildes reflexiones que a su vez forman parte de un todo reflexivo al que he denominado biología filosófica, para intentar desde allí establecer algunas orientaciones mínimas que me permitan generar un mapa discursivo que promueva la configuración de un corpus metodológico de la misma.
Sobre la memoria: Al igual que en relación a la reflexión en torno al tiempo, sobre la memoria hay mucho que decir y sobre todo mucho que aún se está construyendo. Sin embargo comenzaré diciendo que mucho de lo que se ha propuesto en términos de teoría en relación a la memoria nos viene de estudios con personas que de una u otra forma han sufrido un daño neurológico y este por consecuencia ha afectado seriamente su desempeño memorístico. Pero también del estudio de aquellas personas que por algún motivo ya sea por herencia, por ejercitación e incluso por algún trauma han desarrollado memorias sorprendentes. Alguien podría decir que esto no tiene conexión con los estudios históricos pues la historia busca reconstruir hechos sustentados en documentos, oralidades y piezas arqueológicas, y yo podría decir que una historia colectiva que parte de la acumulación de memorias individuales que se basan y a la vez se funden o pretenden ser fundidas con lo que hasta ahora hemos llamado realidad. Trataré de ser un poco más específico: ¿Qué tan confiables pueden ser las memorias ya sean documentales u orales cuando sabemos que la mente de quien las elaboró no era del todo confiable y no me refiero sólo a la posible desconfianza que puede generar la memoria cerebral sino la desconfianza ideológica que detrás de un hecho histórico encierra intereses y juego de poderes. De allí tal vez la expresión tan trillada de que la historia la escriben los vencedores y no los vencidos. Pero eso bien sabemos que no niega la existencia de la historia de los últimos.
Sobre el recuerdo y el olvido: Debemos tomar en cuenta que tanto el olvido como el recuerdo forman parte activa de la memoria y que todos de una forma u otra poseemos dichas condiciones. Pero ahora bien, ¿Qué garantía tenemos de saber a ciencia cierta si cuando recordamos algo: lo vivimos, nos lo contaron, lo soñamos, es el recuerdo de alguna película por ejemplo, o lo imaginamos?, y es mientras más lejano es el recuerdo más dudosa es la veracidad del mismo. Recordemos que el olvido es necesario para poder seguir almacenando información y aprendiendo y el recuerdo en consecuencia es el mecanismo de recuperación de aquella información que estaba guardada, pero estudios recientes revelan que la información que se guarda no es necesariamente la misma que se recibió, se cree que se trata de una especie de síntesis y/o resumen que se almacena en forma de paquetes que luego puede o no ser utilizada cuando se requiera. También se sabe que si bien es cierto hay determinadas zonas del cerebro que predominan en el control de una función determinada, es en definitiva todo el cerebro quien actúa en la conformación y ejecución de dicha función, incluso si por alguna razón alguna parte del cerebro sufre alguna alteración, esta es reemplazada por otra cercana. Tal es el caso de cunado una persona sufre un accidente y pierde un miembro, por ejemplo una mano, frecuentemente se ha reportado un fenómeno al que los médicos han denominado miembro fantasma, pues las personas manifiestan seguir sintiendo el miembro extirpado, ante este fenómeno se ha descubierto que cierta zona de la cara ha sustituido al miembro perdido de allí que si se estimula la cara la persona sentirá que se estimula el miembro. Si volvemos al caso de la mano que fue amputada, si la persona siente que le pica la mano ¿Cómo se rasca?, bueno en este caso si se rasca la cara se sentirá en la mano? De allí podemos entender que el cerebro no opera como una instancia fragmentada sino como una totalidad, por supuesto que hay zonas del mismo que privan más que otras en determinadas funciones pero estas no son las únicas que actúan en dichos procesos.
Sobre la ilusión y la alucinación: a veces creemos percibir algo que nunca ocurrió en otras, algún estado alterado de consciencia o algún estado patológico nos lleva apercibir cosas que otros no perciben. Si lo que percibimos no existe y todos o la mayoría caemos en el truco y/o juego, lo llamamos ilusión y los magos ilusionistas viven de eso (ahora los científicos en neurociencias también viven estudiando esos casos) y si sólo es una persona la que dice percibir dichos fenómenos, entonces tal vez se considera alucinación y digo tal vez porque el caso de los videntes que resuelven crímenes, son cada vez más aceptados por la sociedad y comprendidas como personas que tienen la extraña capacidad de percibir lo que otros no perciben. Ni hablar del caso de la sinestesia, que se refiere a personas que pueden por ejemplo oler o saborear los colores, sentir ciertas temperaturas frente a determinados sonidos o ver colores en las letras y/o palabras. Esto no es considerado una enfermedad sino una condición, ¿quién sabe tal vez en el futuro ocurra lo mismo con la esquizofrenia? Ya hay estudiosos que vienen dando pasos en este sentido, por ejemplo en Argentina hay un grupo de investigadores en sicoanálisis que desarrollo un método de estudio al que denominan esquizoanálisis.
Hipnosis y memoria: la hipnosis o también llamada autosugestión es un proceso que ha sido utilizado desde hace mucho por sicólogos, siquiatras y sicoanalistas para tratar padecimientos traumáticos alojados en el subconsciente, dichos padecimientos a veces generan bloqueos mentales, fobias, neurosis, histerias, etc. Sin embargo también sabemos que a través de dicho método se pueden sembrar recuerdos en el subconsciente así como hacer olvidar algunas escenas incluso percepciones. Se puede hacer por ejemplo que una persona bajo hipnosis sienta calor estando dentro de un frigorífico o hacerse que se le olvide un número por ejemplo el 4 y cuando se le dice cuenta hasta 10 entonces se saltan el 4. Según algunos expertos estos procesos son temporales, pero lo cierto es que también existe la hipnosis colectiva y la publicidad la emplea todos los días a través de lo que han dado en llamar mensajes subliminales. Puede ser que su efecto sea corto pero si a través de la publicidad nos lo reafirman constantemente, terminamos creyendo que un mensaje sembrado es un recuerdo de algo vivido. Entonces: ¿Qué memoria deben estudiar los historiadores y antropólogos?
Los historiadores y los arqueólogos hablan de triangulación de la información para constatar la veracidad de una información: Pero ¿es eso realmente suficiente?, no en pocos casos los he encontrados perdidos y confundidos pues sus instintos les dice algo y su triangulaciones les dicen otra cosa. Es por eso que tal vez otra mirada desde lo que podríamos llamar neurohistoria nos podría acercar a otra forma de entender los procesos humanos. Ya en los años 60 y 70 Isaac Asimov nos hablaba en algunas de sus más de 500 obras, entre ellas Fundación y tierra, de la existencia de una ciencia histórica que al fusionarse con las matemáticas, no sólo permitía entender el pasado sino calcular el comportamiento del futuro. Tal vez este sea el inicio de ese paso con la integración de las neurociencias en la reflexión de lo histórico.
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