| Tema:
Neuronas
Una
argentina descubrio que las neuronas
cambian de funcion.
Autor: Valeria
Roman.
E-Mail: vroman@clarin.com.
Fuente: Clarin.com
Web: www.clarin.com
Es
la química Laura Borodinsky,
de 36 años, quien lideró el
trabajo de un equipo científico
en EE.UU. Y probó que el papel
de una célula nerviosa no
está marcado genéticamente
antes de su desarrollo.
Nadie
tiene su destino asegurado en el
sistema nervioso.
Según
descubrió una investigadora
argentina con su equipo de la Universidad
de California en San Diego, Estados
Unidos, las células nerviosas
—es decir, las neuronas— pueden cambiar
sus funciones mientras se están
desarrollando. Una idea que puede
sonar a herejía en el mundo
de las neurociencias, pero que ya
fue comprobada.
El
descubrimiento fue difundido en
la revista británica Nature
del 3 de junio. Estuvo a cargo de
la doctora en química Laura
Borodinsky, de 36 años, que
desde 2001 trabaja en EE.UU. Se sostenía
que la función de cada neurona
ya estaba determinada por un programa
genético marcado antes del
desarrollo. Pero no es así,
porque cada neurona no viene con
una tarea ya asignada en el sistema
nervioso. Y éste es el resultado
de una investigación básica
que conduciría a tratamientos
más personalizados contra
enfermedades como la depresión,
la esquizofrenia, el desorden bipolar
o la epilepsia.
Borodinsky
lideró el trabajo
experimental, siguiendo una idea
de su jefe, Nicholas Spitzer, y descubrió que,
si se altera la actividad eléctrica,
se pueden hacer modificaciones en
los mensajeros que las neuronas mismas
generan para contactarse con otras.
La investigación empezó por
hacer sólo observaciones del
comportamiento de las neuronas en
embriones de sapos. En ese estadio
(cuando los animales son embriones),
las neuronas todavía no están
conectadas entre sí. Y constató que
cada neurona exhibe distintos patrones
de actividad eléctrica y oscilaciones
de calcio.
Más adelante, el equipo de
Borodinsky pasó a una segunda
etapa, con una intervención
directa sobre el funcionamiento de
las neuronas. Inyectó proteínas
en embriones de sapos (dos horas
y media después de la fertilización)
para cambiar los patrones de la actividad
eléctrica de las neuronas.
En este punto, comprobaron que cuando
introducían proteínas
conocidas como canales de potasio,
las neuronas quedaban silenciadas,
sin actividad eléctrica. En
cambio, cuando les inyectaban canales
de sodio, las neuronas de los embriones
se excitaban y exhibían oscilaciones
de calcio con mayor frecuencia.
En
ese instante, se preguntaron si
la identidad
final de las neuronas
sería afectada por las manipulaciones
que habían realizado durante
la segunda etapa. ¿La respuesta? "Sí,
pudimos comprobar que los cambios
tempranos pueden modificar la identidad
de las neuronas", contestó Borodinsky
a Clarín por teléfono.
Hallaron
que la comunicación
de cada neurona con otra será diferente
según el patrón eléctrico
que haya exhibido durante los primeros
estadios. Este resultado es tan relevante
que las autoridades de la Universidad
de California ya corrieron a patentarlo.
"Es
que el hallazgo —explicó Borodinsky—
permite decir que en el futuro existirá la
posibilidad de estimular a las neuronas
para que produzcan una determinada
señal química, para
que no lo hagan, o para que pasen
a producir otras, dependiendo de
la enfermedad mental que se quiera
combatir".
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