| Olfato
La
mucosa olfatoria: una fuente permanente de neuronas.
Autor:
Eugenia Sacerdote de Lustig, Alejandro D. Josiowicz Fuente: MEDICINA
- Volumen 61 - Nº 5/1, 2001 - MEDICINA (Buenos Aires) 2001; 61: 621-624
CÉLULAS
PLURIPOTENTES HUMANAS LA MUCOSA OLFATORIA: UNA FUENTE PERMANENTE DE NEURONAS EUGENIA
SACERDOTE DE LUSTIG1, ALEJANDRO D. JOSIOWICZ1, 2
1
Departamento de Investigaciones del Instituto de Oncología Angel H. Roffo;
2 Servicio de Microscopía Electrónica, Departamento de Virología,
INEI-ANLIS Dr. Carlos G. Malbrán, Buenos Aires
Resumen Los
resultados experimentales sobre trasplantes de células nerviosas embrionarias
en el sistema nervioso central nos indican que estas células precursoras
podrían ser utilizadas para sustituir células dañadas en
las enfermedades neurodegenerativas. Sin embargo el uso de células provenientes
de embriones humanos es todavía controvertido. Se necesitan fuentes alternativas,
éticamente aceptables que permitan superar los problemas inherentes al
uso de este tipo de tejido. Varias fuentes han sido propuestas como las células
de la médula ósea, células del bulbo olfatorio y astrocitos.
Aquí sugerimos la utilización de la célula precursora neuronal
de la mucosa olfatoria, con características de células pluripotentes,
para la terapia de reemplazo celular.
Palabras clave:células
pluripotentes humanas, mucosa olfatoria Abstract Olfactory mucosa: a
continuos source of neurons. Experimental transplantation of embryonic nervous
cells in the central nervous system demonstrates that these precursor cells can
be used to repair damaged cells in neurodegeneratives diseases. However, the use
of cells from embryos is still controversial and alternative ethically accepted
sources are needed to overcome the inherent problems. Several sources have been
proposed such as bone marrow cells, olfactory bulb cells and astrocytes. We suggest
the use of neuronal precursor cells from the nasal olfactory mucosa as an alternative
source for transplantation therapy, since these peripheric cells exhibit stem
cell characteristics. Key words:human adult stem cells, olfactory mucosa Dirección
postal: Dra. Eugenia Sacerdote de Lustig. Departamento de Investigaciones, Instituto
de Oncología Angel H. Roffo, Avda. San Martín 5481, 1417 Buenos
Aires Fax: (54-11) 4580-2811 e-mail: invroffo@fmed.uba.ar Recibido: 12-III-2001
Aceptado: 6-VII-2001 Es bien conocido que muchos tejidos como piel, intestino
y médula ósea tienen la capacidad de renovarse continuamente y en
particular luego de una lesión. A diferencia de estos tejidos, no se conocía
hasta recientemente, que las células nerviosas tuvieran esta capacidad.
El descubrimiento de la neurogénesis en cerebro adulto ha terminado con
el dogma que sostenía la incapacidad de la neurona de regenerarse en la
vida adulta. A partir de 1998, con el descubrimiento de Eriksson et al.1, quienes
demostraron la generación de nuevas neuronas en cerebro de humano adulto
se abrió la posibilidad de utilizar estas células capaces de multiplicarse
para reemplazar tejido nervioso degenerado.
Estas células con capacidad
mitótica presentan características de células totipotentes2,
es decir, células de tipo indiferenciadas capaces de renovarse y diferenciarse
en todos los tipos de células de un tejido3, 4. Se conocen principalmente
dos localizaciones específicas para las células pluripotentes neuronales
en el cerebro de mamífero adulto: la zona subgranular de la fascia dentada
en el hipocampo y la zona subventricular del cerebro anterior que genera neuronas
que migran al bulbo olfatorio5, 6.
Estas células pluripotentes son
sensibles a varios estímulos. Por ejemplo, in vitro, el factor de crecimiento
derivado de plaquetas (PDGF) induce a estas células precursoras a diferenciarse
en neuronas7. Si se tratan con la hormona triiodotironina (T3) las células
se diferencian en glía8, mientras que el factor de crecimiento ciliar las
induce a diferenciarse en astrocitos9.
El factor de crecimiento epidérmico
(EGF) y el factor de crecimiento fibroblástico básico (b-FGF) permiten
la expansión in-vitro de las células pluripotentes. Si posteriormente
a la expansión, estas células son trasplan-tadas en cerebro adulto
darán origen a neuronas maduras2. In vivo estos mismos factores (EGF
y b-FGF) estimulan la multiplicación de las células pluripotentes10.
Otros factores como el estrés y la cortisona, en cambio, son inhibitorios
de su crecimiento.
Podemos agregar que con el descubrimiento de las células
pluripotentes del sistema nervioso central se abre la posibilidad de elevar el
número y diferenciación de estas células totipotentes en
elementos nerviosos específicos por medio de estimulación farmacológica
o por medio de factores de crecimiento. Sin embargo, hasta ahora, no hay evidencia
que estas células pluripotentes permanezcan en el sistema nervioso central
en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Es por eso que el trasplante
neuronal es una alternativa de sumo interés. Son muchos los trabajos
experimentales que demuestran que las células nerviosas embrionarias implantadas
en el sistema nervioso central de animales, tienen la capacidad de sobrevivir,
diferenciarse e integrarse en el cerebro hospedador. También se demostró
que las células implantadas atenúan las alteraciones cognitivas
y motoras en estos animales lesionados. A partir de estos resultados el trasplante
neuronal adquiere nueva dimensión terapéutica.
Hasta ahora,
se ha propuesto y utilizado principalmente tejido embrionario, proveniente de
fetos humanos y en otros casos tejido proveniente de animales como el cerdo11.
Pero dichas fuentes de embriones presentan discutidos problemas éticos.
La escasez de tejido embrionario a disposición, la estandarización
del tejido y el rechazo son otras limitaciones para el desarrollo de la terapia
de trasplante neuronal.
Las dificultades señaladas limitan el progreso
rápido del trasplante de tejido nervioso humano, a pesar que ya se ha utilizado
el tejido embrionario en enfermos de Parkinson12. Estas limitaciones podrían
ser superadas por la utilización de una fuente accesible, inmunoló-gicamente
compatible y éticamente aceptable. Una fuente posible de origen extra
nervioso son las células de médula ósea que pueden diferenciarse
en varios tipos de células, aún nerviosas, y que inyectadas por
vía sanguínea o peritoneal llegan al cerebro donde expresan antígenos
neuronales12. Recientemente se demostró in vitro13 que los astrocitos de
la zona subepen-dimal de ratones adultos conservan su capacidad multipotencial
en presencia de factores de crecimiento específicos. Otra fuente más
específica de células pluripotentes, es la del bulbo olfatorio.
Estas células fueron obtenidas y cultivadas de pacientes adultos luego
de intervenciones quirúrgicas y se ha propuesto utilizar esta fuente de
células pluripotentes para trasplantes en enfermedades neurodegenerativas14.
Consideramos
que otra fuente, podría ser la célula pluripotente neuronal de la
mucosa olfatoria, con las ventajas de su muy fácil acceso y con la posibilidad
de utilizarla en autotrasplantes y que además se diferencia respecto de
la médula ósea, al originar normalmente neuronas. Estas células
totipotentes en la mucosa olfatoria, las cuales mantienen neurogénesis
continua durante toda la vida15, 16, significan una fuente permanente de neuronas
inmaduras que podrían, en un futuro, ser aptas para la terapia de reemplazo
celular en enfermedades neurodegenerativas.
La mucosa olfatoria es una
región especializada de la cavidad nasal. Histológicamente (Fig.
1) se presenta como un epitelio cilíndrico pseudoestratificado que contiene
diferentes tipos de células, entre ellos, la neurona sensorial en diferentes
estados de diferenciación, la célula basal y la célula sustentacular
(esta última con características de célula glial). Los cuerpos
celulares de las neuronas maduras se encuentran en diferentes niveles en la capa
epitelial y proyectan sus axones directamente al sistema nervioso central, haciendo
sinapsis con las células del bulbo olfatorio. Las neuronas olfatorias maduras
expresan la proteína marcadora olfatoria (OMP) que permite su identificación
en el epitelio olfatorio17. Tanto las neuronas olfatorias maduras como las inmaduras
expresan b-tubulina específica de neurona y la molécula de adhesión
neuronal (NCAM)18. En el epitelio, las células basales se encuentran en
continua división y su progenie originaría las neuronas dentro de
la cavidad nasal. Estas células que se dividen continuamente son consideradas
células pluripotentes.
Las células pluripotentes se dividen
asimétricamente originando otra célula pluripotente y una célula
precursora neuronal. Mientras que la célula pluripotente permanece cerca
de la membrana basal, la célula precursora se divide varias veces y da
origen a muchas neuronas inmaduras que migran de la membrana basal a medida que
se diferencian19. La maduración final ocurre cuando el axón de la
neurona olfatoria hace sinapsis en el bulbo olfatorio y sus dendritas alcanzan
la superficie de la mucosa olfatoria. En la población de células
basales se han identificado dos tipos de células, las células basales
globosas y las células basales horizontales. Estas células pueden
distinguirse inmunohistoquímicamente por la presencia de citoqueratina
en las células basles horizontales y ausencia en las globosas. Además
las células basales globosas son las únicas que expresan la proteína
marcadora de la célula basal (GBC1)20. Si bien muchos estudios indican
que la célula que origina a la neurona olfatoria se encuentra en la población
de las células basales, aún está en discusión si es
la célula basal globosa o la célula basal horizontal la célula
precursora de la neurona olfatoria.
Experimentalmente, la neurogénesis
en la mucosa olfatoria puede ser estimulada al degenerarse masivamente la neurona
olfatoria, esto se logra cortando el nervio olfatorio o removiendo el bulbo olfatorio.
De esta manera, se produce un incremento exponencial en la mitosis de las células
basales seguido por la restitución de las neuronas sensoriales. Así
mismo, se puede provocar un efecto similar con una lesión química
(sulfato de zinc y bromuro de metilo). Parece ser que el epitelio olfatorio se
encuentra en un equilibrio dinámico entre la multiplicación de las
células basales, la diferenciación y la apoptosis neuronal21, 22.
Son
muchos los factores que estimularían la neuro-génesis en sistema
nervioso adulto. En la mucosa olfatoria los factores actúan de manera secuencial
según el estado de diferenciación y localización de la célula
en la mucosa. Además, los factores pueden actuar de manera autócrina
o parácrina como es el caso del b-FGF. Estos efectos fueron demostrados
por Ensoli et al.23 cuando observaron en un cultivo de la mucosa olfatoria la
liberación del b-FGF y además este mismo factor agregado al medio
de cultivo estimula la proliferación de las células cultivadas.
Por lo tanto, este factor tiene acción sobre las células totipotentes
del sistema nervioso central como así también sobre las células
precursoras de la neurona olfatoria, estimulando in vitro, la proliferación
de las células basales globosas24. Otros factores de acción conocida
son el EGF y el factor de crecimieno transformante alfa (TGF-a) que estimulan
la proliferación de las células basales horizontales en cultivo
de epitelio olfatorio embrionario25.
El TGF-b2 induce a las células
basales globosas a expresar marcadores neuronales como es el N-CAM, iniciando
la diferenciación a neurona26. Cuando la neurona olfatoria desarrolla
su dendrita alcanzando el lumen de la cavidad nasal, toma contacto con el mucus
que contiene dopamina y factor de crecimiento insulínico (IGF). Ambos factores
tienen acciones sobre la neurona olfatoria. La dopamina promueve la diferenciación
de la neurona olfatoria27, y el IGF incre-menta el número de células
proliferantes en el epitelio28. Valdría la pena probar la acción
de las células olfatorias en un modelo transgénico recientemente
desarrollado en ratones, con déficit en el sistema colinérgico y
el comportamiento29, que presentan características histopatológicas
muy parecidas a la enfermedad de Alzheimer.
La célula olfatoria
capaz de multiplicarse también podría ser de utilidad para sustituir
zonas dañadas de otros tejidos como la retina, donde Nishida et al.30 ya
lo han intentado con células pluripotentes del hipocampo. Cabe destacar,
que ya se ha utilizado a la mucosa olfatoria como fuente de células gliales
para reparar lesiones de la médula espinal31.
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