|
Humanidad
¿Fin del mundo?.
Autor: Cristina
Castello.
Fuente: Antroposmoderno.
Web: http://www.antroposmoderno.com
........................................................................................................................................
¿Fin del mundo?
Por Cristina Castello
castello.cristina@gmail.com
Publicado en Antroposmoderno el 15/12/08
Fin del mundo, apocalipsis, epílogo
de una Era... expresiones para nombrar el miedo que atraviesa el
corazón del mundo. Sed de petróleo, guerras, hambre,
huracanes, maremotos, discriminación, guerras, deforestación,
calentamiento global. Extenso sería el inventario de las
ignominias perpetradas por el Hombre contra la Tierra, y contra
el hombre. El planeta se estremece, nos sacude y golpea, y cada
uno trata de ampararse a su manera: por la fe, la negación
de la realidad, el humor o... el ridículo; algunos asisten
a cursos para "hacer milagros" [sic], otros comen dentro
de un ataúd, y algunos intentan volar como los pájaros.
Los amos del mundo deciden los
destinos de los "más": de los sufrientes y excluidos
de toda esperanza. El desamparo se extiende como una telaraña.
¿Es el fin? Una mirada que no excluye el humor.
¿Qué le han hecho a la
tierra?
¿Qué le han hecho a nuestra bella hermana??Devastada,
saqueada, violada y golpeada
Perforada con cuchillos en su amanecer
The Doors
Fin del mundo, apocalipsis, epílogo de una Era... expresiones
para nombrar el miedo que atraviesa el corazón del mundo.
Sed de petróleo, guerras, hambre, huracanes, maremotos, discriminación,
guerras, deforestación, calentamiento global. Extenso sería
el inventario de las ignominias perpetradas por el Hombre contra
la Tierra, y contra el hombre. El planeta se estremece, nos sacude
y golpea, y cada uno trata de ampararse a su manera: por la fe,
la negación de la realidad, el humor o... el ridículo;
algunos asisten a cursos para "hacer milagros" [sic],
otros comen dentro de un ataúd, y algunos intentan volar
como los pájaros.
"Cuando la música acabe", alertó Jim Morrison
("The Doors") en 1967, como una metáfora del fin
del mundo. ¿Fue profético? ¿Desaparecerá?
Cada vez son más las voces de notables -entre ellos, la mayoría
de los republicanos estadounidenses-, que anuncian la caída
de la larga etapa liderada por la superpotencia del Norte. Los ojos
de la Humanidad, aun los que estuvieron sordos, ciegos y mudos,
empezaron a abrirse. Sí. Aunque el Poder mundial intente
recrearlo, maquillado, vivimos el principio del final del capitalismo,
la caída del Imperio Americano.
Por cierto que este Régimen hegemónico y unipolar
que adoró al "Dios Mercado" en detrimento de las
personas, no se agotará de un día para otro. El futuro
de Rusia no está definido; China no piensa sino en alimentar
a sus casi 1.400 millones de almas, y Europa está desorientada.
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, es el Amigo americano,
el mejor alumno de los USA de George W. Bush. Este monsieur que
está liquidando los derechos sociales del ex-país
de los derechos humanos; el mismo que está rematando la France
como si fuera un mercadito; el que construye un Estado policíaco,
se ha permitido decir que el capitalismo -el mismo con que él
comulga- es el "culpable". La música es tu amigo
especial / Baila sobre el fuego como te lo pide / La música
es tu único amigo / Hasta el final, tañe la voz de
Jim Morrison, en medio del disparate general.
El silencio. El silencio que rasga el alma del mundo -el miedo-
se quiebra en dislates, a veces divertidos. En Villa Borghese (Roma),
veinte personas comieron hace poco, a cincuenta metros de altura,
sobre la copa de los árboles, sostenidos por una grúa:
querían disfrutar del paisaje. Y a los pocos días,
el alcalde de la ciudad dijo a la prensa que el fascismo no encarnaba
el "mal absoluto". ¡Vaya tiramisú!
Desde que en el "septiembre negro" empezó la crisis
financiera de Wall Street y se extendió por el mundo, quedó
claro que el precio no lo pagan los ricos, sino las personas del
común. Recesión, suba de precios, salarios caídos,
huelgas, estallidos sociales y aumento de la pobreza, son moneda
cotidiana. Y continuarán. Como contrapartida, las grandes
fortunas, lejos de volatilizarse, pasan de unas a otras manos; de
las de Merrill Lynch a las del Bank of América, por citar
uno de los casos.
¿Es el fin? El "septiembre negro" - más
que una causa de lo que vivimos hoy- fue un disparador. Y es una
consecuencia. Esta caída empezó en 1981 con Ronald
Reagan y el fundamentalismo del mercado: la "Reaganomics",
como se conoció su invento. El de la más despiadada
plutocracia, y también el de la desvinculación de
la responsabilidad del Estado para con sus ciudadanos. Durante casi
treinta años, los "amos del universo" -llamados
así por el escritor Tom Wolfe en La Hoguera de las vanidades-
dirigen los destinos del planeta. Los amos, son los menos. Empalagados
de riquezas materiales incalculables, deciden los destinos de los
más: de los sufrientes y cada vez más excluidos de
toda esperanza. El desamparo crece y se extiende sobre las generaciones,
como una telaraña.
Por otra parte, ni el centroizquierda ni la izquierda pudieron todavía
articular una propuesta seria; están todavía bajo
el shock de las sucesivas crisis -salvo en algunos pocos países
de América Latina-, y no tienen respuestas ante al desastre.
¿Cuánto durará esta caída? Según
la mayoría de los analistas más conservadores, entre
diez y quince años, aunque más probablemente veinte.
Todo depende del resultado de la puja entre los menos que quieren
destruir en pro de esa oligarquía financiera; y los menos
que abogan por el bien de los más: la mayoría doliente.
Y aquí no caben ni pesimismo ni optimismo sino la conciencia
despierta del mundo, para recordar que la responsabilidad es de
todos. Porque tantas veces esos "todos" bendijeron en
las urnas lo mismo que los sacrificaba en la vida, y porque es tan
bello el paisaje de las ovejas en sus rebaños, como degradante
que el Hombre viva para dar balidos.
Titilan las mariposas, despavoridas, ante la inminencia de lo desconocido,
mientras el hombre parece una hoja en la tormenta, sin saber siquiera
cómo reaccionar. "Voy a bailar el Apocalipsis",
dijo frente a multitudes el bailaor sevillano Israel Galván,
y su danza tradujo en imágenes esa sensación de final.
Con sonidos reales de bombardeos y misiles. ¿Un anuncio?
Ya Francis Coppola había hecho su "Apocalypse Now",
pero el mundo siguió andando. Bueno, ¿anduvo?
La caída encantada
Fue el escritor finlandés Arto
Paasilinna quien encontró una salida armoniosa a este intríngulis
universal. Escribió en 1991 El Cántico del apocalipsis
alegre, traducido por ahora sólo en francés. Es una
fábula gozosa que alumbra la esperanza, y nos conduce hasta
2023. Como una fantasía que alienta la imaginación,
rescata la utopía y nos invita a un mundo fantástico,
sin negar el pavor.
Curiosamente, el apellido del autor -traducido a nuestra lengua-,
significa "fortaleza de piedra"; y es justamente lo que
Arto nos ofrece en su Cántico: un enjambre de luces sobre
nuestro futuro azaroso. Pero -eso sí- nos pide el deber de
resistir durante este final provisorio del mundo que él prevé
en 2023... con más víctimas, fruto de los estertores
del capitalismo. Por cierto que Paasilinna relata la caída
del Muro de Berlín (1989) y -aunque jubiloso e irónico-
profetiza lo que vivimos y viviremos.
Con el Muro, uno de cuyos iconos más conocidos fue la "Guerra
Fría", se desplomaba el sistema económico, político
y social representado por la Unión Soviética, Hoy,
según los especialistas más lúcidos del mundo,
entre ellos Joseph Stiglitz -Premio Nobel de la Economía
2001-, la crisis de Wall Street fue al capitalismo lo que la caída
del Muro al comunismo. Stiglitz, como tantas otras voces, vaticina
el fin del enriquecimiento obsceno de los sectores financieros y
de las multinacionales, que aún retienen el Poder. Para revertir
la situación, habrá que esperar años.
Sí, el número de hambrientos en el mundo es de 925
millones: sólo en un año, 75 millones se sumaron a
los famélicos. Y aunque, por un lado y con una mirada idealizada,
algunos ven en América latina una esperanza, no menos de
26 millones de sus gentes engrosarán -casi de un día
para el otro- las filas de los hambrientos. La música es
tu amigo especial/Baila sobre el fuego como te lo pide/La música
es tu único amigo/Hasta el final, nos desafían "The
Doors".
¿El ojo de Dios?
En la frontera entre Francia y Suiza, los científicos buscan
la "partícula de Dios". Inventaron un Gran Colisionador
de Hadrones (LHC), para descubrir el origen del Universo. Todo está
puesto en duda. "Todo lo sólido se desvanece en el aire",
como escribió en el '88 Marshall Bergman.
El miedo, el miedo que lacera; la sensación de ser títeres
bajo la locura de los poderosos; lo desconocido y acechante incitan
también al humor... negro. Enterradores ucranianos de la
empresa "Eternidad" hicieron un restaurante en un espacio
de veinte metros de largo. Es un ataúd -el mais grande do
mundo-, decorado con féretros y cuyos platos tienen nombres
relacionados con la muerte: "Nos vemos en el Paraíso",
o "Ríase del infierno", por ejemplo. Otro caso:
enfermo de vacío y sediento de sangre, un joven argentino
mató a su papá, lo cocinó y... se lo comió.
Como contrapartida, el suizo Yves Rossi, provisto de alas equipadas
con reactores sobre sus espaldas y su cuerpo como fuselaje, voló
sobre los 35 kilómetros del Canal de la Mancha en diez minutos.
Por gracia, también hay pájaros.
Crisis energética, cambio climático, calentamiento
global, deforestación, discriminación, inmigrantes
que buscan un lugar bajo el sol y encuentran la muerte de la mano
de su hermano, el hombre; ocupaciones de países y masacres
por parte del Imperio; la crisis financiera; la militarización
de la América indígena; la amenaza de carencia de
agua, mientras los sin conciencia la despilfarran; la medicina inaccesible
para la mayoría, la falta de viviendas y de educación,
las muertes por pánico…
El hombre horrorizó a la Naturaleza y hoy estamos expuestos
a su justa furia. Pero ahora, cuando lo que se juega es nada menos
que el destino de todos, lo peor es la pérdida del sentido
de la vida, de los valores humanos. Tomados por las urgencias y
por la banalidad con que el Sistema distrae la atención de
los desprevenidos o indiferentes, no vemos el caleidoscopio que
-como un milagro- nos convoca con mil imágenes a dar vida
a la vida.
Hoy conocemos la realidad. ¿Qué viene después?
Sólo hay presunciones. ¿Se harán ciertas las
profecías mayas? Según ellas, después de sufrir
no pocas desventuras, el 22 de diciembre de 2012 comenzará
una nueva Era. ¿Cambiamos de paradigmas... o elegimos las
sombras?
Según Una breve historia del futuro, libro del economista
y pensador francés Jacques Attali, hay tres alternativas.
La primera -que todos, y aun los hechos, descartan- es la continuación
del Imperio de los USA, lo que significaría el fin del mundo.
Otra, igualmente grave, es el súper-conflicto que seguiría
a su caída, en cuyo caso continuaría la mundialización
capitalista, el caos seguiría in crescendo, mientras que
la anomia internacional permitiría que nuevos grupos de depredadores
-con acceso a armas de destrucción masiva- cruzaran el espacio
y los mares. De cumplirse esta hipótesis, la especie humana
se extinguirá.
Otra posibilidad: la súper-democracia. Si la humanidad no
quiere autoaniquilarse, el camino sería un contrato social
planetario, con instancias de gobernabilidad y acciones colectivas
en pro de la naturaleza. Así, podría inaugurarse la
existencia, como una posibilidad humana de transitar el tiempo.
Hoy sabemos que Barack Obama sucederá a Georges W. Bush,
calificado como "el peor entre todos los presidentes de los
USA". Mientras tanto, y hasta que el 20 de enero entregue el
Poder, sigue cometiendo atrocidades ¿Cuántas puede
perpetrar, si hasta hoy no se privó de ninguna?
Y después, con el flamante electo... ¿qué?
Más que los ciudadanos estadounidenses, parece haberlo votado
el mundo todo. Las esperanzas puestas en él no tienen ni
asidero, ni posibilidades serias de concretarse. Pareciera que se
trata de inventar una ilusión. ¿Seguiremos soñando
ser "libres como el viento", mientras vivimos prisioneros
y amurallados por el miedo?
¿O quizá los pájaros nos mirarán desde
su camino aéreo y desearán ser "libres como los
hombres"?
Cristina Castello
Poeta y periodista
http://www.cristinacastello.com
http://les-risques-du-journalisme.over-blog.com
|