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Biologia
Gusanos sociales versus
solitarios.
Maya
Pines
Fuente: Instituto Médico Howard
Hughes
Traducción: Viviana Farber / E-Mail:
vivianarebeca46@hotmail.com
Debemos preocuparnos por
la vida social de los gusanos?
Gusanos Sociales Versus Solitarios
Cornelia Bargmann, una investigadora californiana
descubrió recientemente que a los
gusanos de una cepa particular de Caenorhabditis
elegans, no les gusta comer solos. Cuando
se ubican cerca de comida, se precipitan
buscando compañía. En cambio
otra clase de gusanos prefieren claramente
la soledad. Ella y sus colegas identificaron
una pequeña mutación genética
que determina esta diferencia.
Otro científico en California también notó que algunos gusanos
macho redondos actuaban en forma diferente en su acercamiento a las hembras.
El localizó una anomalía genética que explica este extraño
comportamiento.
Usted deseará saber si alguno de estos aspectos es realmente importante.
Deberíamos preocuparnos por la vida de los gusanos?
Si. Después de todo nosotros podríamos tener genes similares, y
a pesar de que no es de esperar que las mutaciones en genes humanos produzcan
el mismo aislamiento social o incompetencia sexual como en los gusanos, las vías
genéticas involucradas probablemente también existan en humanos.
Por lo tanto, lo que aprendemos sobre los genes de los gusanos puede ser aplicado
a varios trastornos humanos.
Los gusanos solitarios pertenecen a un tipo de C.elegance llamado N2, cuyos progenitores
fueron extraídos de un montículo de compost, en Bristol, Inglaterra
hace muchos años.
“Justamente como casi todo el que trabaja con gusanos puede rastrear su linaje,
hasta Sydney Brenner, quien comenzó estudiándolos en Cambridge,
Inglaterra, explica Cornelia Bargmann.”, investigadora del HHMI en la universidad
de California. La mayoría de los experimentos en gusanos son realizados
con la cepa de C. elegance que Brenner comenzó estudiando originalmente,
N2.
“Estos gusanos N2 son antisociales dice Bargmann”. Colóquelos en el tipo
de comida que mas les guste –una capa de bacterias- en la superficie de un platillo
de petri y se dispersarán lentamente hasta que tengan una parte de la
capa completamente para si mismos. Entonces se quedan solos y mascan. Lo mismo
sucede con un tercio de todas las cepas del C. elegance salvajes.
En contraste gusanos salvajes de otras clases están ávidos de compañía.
Tan pronto como ellos perciben comida, pululan y se amontonan formando clubes
de comedores en ciertas áreas de la capa de bacterias (generalmente alrededor
de los bordes) mientras dejan el resto de la capa vacía. Ciertos gusanos
N2 mutantes, también observan este comportamiento. “Las observaciones
originales sobre esta diferencia han dado vueltas en cartas, boletines y en el
conocimiento por alrededor de 20 años”, dice Bargmann.
Hace unos pocos años ella y Mario de Bono, un estudiante posdoctoral en
su laboratorio decidieron que valía la pena investigar la diferencia.
“Nos interesamos en ella porque estábamos estudiando comportamientos sensoriales,
y estos gusanos estaban sintiendo claramente algo por el otro, posiblemente a
través de feromonas”.
De todos modos el comportamiento es notoriamente difícil de definir.
“Como diferentes cepas de gusanos salvajes estaban implicadas, no se podía
decir si un modo particular de comportamiento dependía de muchos genes
o de uno solo”.
“Otra dificultad era que la diferencia en el comportamiento fue observada en
poblaciones de gusanos no en individuos. No es posible conocer a qué cepa
pertenece estudiando a un gusano individualmente, es necesario tener al menos
50, para conocer el efecto, y explicar su comportamiento”. Así como no
se puede estar seguro si los rasgos son propios o influenciados por el comportamiento
de otros gusanos.” Esto es realmente confuso”, dice.
Experimentos claros fueron posibles cuando de Bono descubrió algo que
podía ser medido con precisión en un solo gusano y sirvió como
muestra de que el gusano buscaría compañeros para comer: la hiperactividad.
Los gusanos sociales eran hiperactivos. El observó que se mantenían
moviendo rápidamente por todo el plato de comida, sin aquietarse hasta
que encontraban compañía para comer. En contraste, los gusanos
solitarios se movían muy lentamente todo el tiempo comiendo desde el principio.
Cuando los investigadores comenzaron a buscar diferencias genéticas entre
los gusanos hiperactivos y los de movimientos lentos, encontraron una diferencia
en sólo algunos pares de bases de ADN que estaban correlacionados con
la hiperactividad en todas las cepas de gusanos. Esta diferencia en el ADN producía
un cambio en un solo aminoácido.” Todos los gusanos solitarios -- 5 cepas
diferentes de Europa y América-- tienen una valina en una posición
particular en la proteína producida por el gen npr-1, mientras que todos
los gusanos sociales tienen una fenilanina en la misma posición”, dice
Bargmann.
Maya Pines

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