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Neurociencias
Descubren gen que controla el
miedo adquirido.
Eric
Kandel
Fuente: Instituto Médico Howard
Hughes
13 de diciembre de 2002-
Unos investigadores han descubierto el primer
componente genético
de una vía bioquímica cerebral
que gobierna la impresión indeleble
en la memoria de las experiencias relacionadas
con el miedo.
El gen identificado por los investigadores
del Instituto Médico Howard Hughes
en la Universidad de Columbia codifica para
una proteína que inhibe la acción
del circuito de aprendizaje del miedo en
el cerebro. La comprensión de cómo
esta proteína calma el miedo podría
llevar al diseño de drogas nuevas
para tratar la depresión, el pánico
y los trastornos de ansiedad generalizada.
Los resultados fueron publicados en el número
del 13 de diciembre de 2002, de la revista
Cell, por un equipo de investigación
que incluía a los investigadores del
Instituto Médico Howard Hughes Eric
Kandel, de la Universidad de Columbia, y
Catherine Dulac, de la Universidad de Harvard.
El primer autor del artículo fue Gleb
Shumyatsky, estudiante posdoctoral en el
laboratorio de Kandel, en la Universidad
de Columbia. Otros miembros del equipo de
investigación se encuentran en los
Institutos Nacionales de la Salud y en la
Facultad de Medicina de Harvard.
Según Kandel, estudios anteriores
indicaban que una vía de señalización
específica controlaba el aprendizaje
relacionado con el miedo, que ocurre en una
región del cerebro llamada amígdala. "Dados
estos análisis preliminares, quisimos
utilizar una metodología más
sistemática para obtener una perspectiva
genética sobre el miedo adquirido",
dijo Kandel.
Una de las claves para realizar estos análisis
genéticos, dijo Kandel, fue el desarrollo
de una técnica para aislar y comparar
los genes de células individuales,
que Dulac desarrolló en Columbia junto
al investigador del HHMI Richard Axel.
Shumyatsky aplicó esa técnica,
denominada examen genético de búsqueda
diferencial en bibliotecas de ADNc de una
célula, a las células de ratón
para comparar la actividad genética
de las células de una región
de la amígdala llamada núcleo
lateral, con las células de otra región
del cerebro que no se piensa que estén
involucradas en el miedo adquirido. La comparación
reveló dos genes candidatos para el
aprendizaje relacionado con el miedo que
están altamente expresados en la amígdala.
Los investigadores decidieron realizar estudios
adicionales en uno de los genes, Grp, que
codifica para una proteína corta llamada
péptido liberador de gastrina (GRP,
por sus siglas en inglés), porque
encontraron que esta proteína tiene
una distribución inusual en el cerebro
y se sabe que actúa como un neurotransmisor.
El análisis de Shumyatsky reveló que
el gen Grp se encontraba muy enriquecido
en el núcleo lateral y en otras regiones
del cerebro que alimentan entradas auditivas
en la amígdala.
"
El descubrimiento de Gleb de que este gen
no sólo estaba activo en el núcleo
lateral, sino también en varias regiones
que se proyectaban hacia el núcleo
lateral fue interesante, porque sugirió que
un circuito entero estaba involucrado",
dijo Kandel. Shumyatsky luego demostró que
GRP es expresado por las neuronas excitatorias
principales y que su receptor, GRPR, es expresado
por las interneuronas inhibitorias. Los investigadores
entonces emprendieron estudios en colaboración
con el coautor Vadim Bolshakov, de la Facultad
de Medicina de Harvard, para caracterizar
las células de la amígdala
que expresan los receptores para GRP. Esos
estudios llevados a cabo en cortes de cerebro
de ratón revelaron que GRP actúa
en la amígdala, excitando una población
de interneuronas inhibitorias en el núcleo
lateral, que proporcionan retroalimentación
e inhiben a las neuronas principales.
Luego, los investigadores exploraron si la
eliminación de la actividad de GRP
podría afectar la capacidad de aprender
el miedo, al estudiar una cepa de ratones
knock-out que carecían del receptor
para GRP en el cerebro.
En los experimentos de comportamiento, primero
entrenaron a los ratones knock-out y a los
ratones normales para asociar un sonido neutral
inicial con una descarga eléctrica
desagradable subsiguiente. Como resultado
del entrenamiento, el ratón aprende
que el sonido neutral predice peligro. Después
del entrenamiento, los investigadores compararon
el grado con el que las dos cepas de ratones
presentaban miedo cuando sólo eran
expuestas al mismo sonido -midiendo la duración
de la parálisis característica
que los animales exhiben en respuesta al
miedo-.
"
Cuando comparamos las cepas de ratones, observamos
un aumento importante del miedo adquirido
en el ratón knock-out", dijo
Kandel. Además, dijo, los ratones
knock-out demostraron una mejora en el proceso
celular relacionado al aprendizaje, conocido
como potenciación a largo plazo.
"
Es interesante que no vimos ninguna otra
alteración en estos ratones",
dijo. "No demostraron ninguna sensibilidad
al dolor creciente; ni exhibieron miedo instintivo
creciente en otros estudios de comportamiento.
Por lo tanto, su defecto parecía ser
absolutamente específico al aspecto
adquirido del miedo", dijo. Las pruebas
de miedo instintivo incluyeron comparar cómo
los ratones normales y knock-out se comportaban
en laberintos que los exponían a ambientes
provocadores de ansiedad, tales como áreas
abiertas o iluminadas.
"
Estos resultados revelan la base biológica
de lo que antes sólo se había
inferido a partir de estudios psicológicos
-que el miedo instintivo, ansiedad crónica,
es diferente del miedo adquirido-",
dijo Kandel.
En estudios adicionales de comportamiento,
los investigadores encontraron que los ratones
normales y knock-out no se diferenciaban
en las capacidades de aprendizaje espaciales
que implican el hipocampo, pero no la amígdala,
demostrando genéticamente de esta
forma que estas dos estructuras anatómicas
son diferentes en su función.
Según Kandel, una mayor comprensión
de la vía de aprendizaje del miedo
podría tener implicaciones importantes
para tratar los trastornos de ansiedad. "Dado
que GRP actúa disminuyendo el miedo,
sería posible en principio desarrollar
drogas que activen el péptido, lo
que representa una metodología totalmente
nueva para el tratamiento de la ansiedad",
dijo. Sin embargo, recalcó, el descubrimiento
de la acción del gen Grp es sólo
el principio de un largo esfuerzo de investigación
para revelar otros genes en la vía
de aprendizaje del miedo.
Más generalmente, dijo Kandel, la
vía de aprendizaje del miedo podría
proporcionar un modelo animal inestimable
para todo un rango de enfermedades mentales. "A
pesar de que desearíamos, en última
instancia, desarrollar modelos en ratón
para varias enfermedades mentales, tales
como la esquizofrenia y la depresión,
esto es muy difícil de realizar porque
sabemos muy poco sobre las bases biológicas
de la mayoría de las formas de las
enfermedades mentales", dijo. "No
obstante, sabemos algo sobre los substratos
neuroanatómicos de los estados de
ansiedad, incluyendo el miedo crónico
y el miedo agudo. Sabemos que se centran
en la amígdala".
"
Y a pesar de que no deseo exagerar el caso,
con los estudios de aprendizaje del miedo
podríamos tener un comienzo excelente
para modelos animales de una enfermedad mental
severa. Ya sabíamos bastante sobre
las vías nerviosas del cerebro que
están involucradas en el aprendizaje
del miedo. Y ahora, tenemos una forma para
comprender los mecanismos genéticos
y bioquímicos subyacentes a esas vías".

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