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Biologia
¿Del
mal el menos?
José Manuel
Pérez Martín (Colaborador
estudiante. 5º curso. Ciencias
biológicas. Universidad Autónoma
de Madrid.)
-
08.04.2002
-
Las
plantas y los animales están hechos
de células, cada una presenta un
núcleo. Dentro de cada núcleo
hay cadenas de ADN (ácido desoxirribonucleico)
organizadas en cromosomas. Esta estructura
es la que presentan los organismos eucariotas.
Los organismos procariotas presentan el
ADN disperso en su interior sin tenerlo
en un compartimento determinado.
De
este ADN se obtienen moléculas
de ARN (ácido ribonucleico) mediante
la transcripción. Éstas pasan
a proteínas (cadenas de aminoácidos)
mediante la traducción. Todo este
proceso y el de preservación del
ADN lo llevan a cabo las proteínas.
Por tanto el proceso de expresión
genética es un proceso complejo
de comprender y que se conoce mediante
sobresimplificaciones de genes muy estudiados.
El conocimiento del genoma humano nos está aportando
la información que algunos ya conocíamos,
NO COMPRENDEMOS CASI NADA y lo que creemos
saber es sólo una parte de lo que
en realidad es.
Dado
que el proceso de transcripción,
replicación (preservación)
y traducción lo llevan a cabo proteínas,
(los ribosomas son ribonucleoproteínas),
es de suponer que han sufrido ADN y proteínas
una evolución común y a la
par. ¿Cómo podemos explicar
un fenómeno de este tipo, como es
la coevolución? En mi opinión
no con mutaciones al azar. Los partidarios
de esta idea creen que ha habido tiempo
suficiente para que se haya llegado al
nivel de complejidad actual mediante el
azar y la necesidad. Yo en mi opinión
creo que no hubiera habido tiempo suficiente
si este proceso fuera al azar. Pienso que
la estructura de la célula es inexplicable
al azar. A menos que azar signifique “no
bien entendido”.
A
medida que avanzan los estudios de genética
molecular descubrimos nuestra ignorancia
y surgen nuevas preguntas y nuevas excepciones
a la regla, por supuesto también
hay datos que pueden explicarse mediante
la regla. Lo que parece evidente es que
el genoma es muy dinámico y no algo
estático que permite las modificaciones
que podamos o queramos hacer. Bien es verdad
que como sistema complejo, red intercomunicada,
o similar, puede asumir variaciones o modificaciones.
Esto se pone de manifiesto cuando se han
intentado realizar experimentos con ratones
Knock-out. Los resultados ante una misma
deleción han sido variados, individuos
que presentan fenotipo afectado, individuos
que presentan fenotipo sano, e incluso
individuos que presentan fenotipo inesperado.
Esto da una ligera idea de lo perdidos
que se encuentran nuestros compañeros
genéticos moleculares. Un gen no
tiene una única función y
probablemente tampoco una principal (término
inadecuado por cuanto la naturaleza no
tiene jerarquías de este tipo).
Un
detalle que no he explicado es que la
transcripción de los ARN tiene
doble dirección (figura 1). El paso
hasta hace unos años considerado único,
es el explicado anteriormente. Pero ante
el descubrimiento de nuestra ignorancia,
se han descrito secuencias génicas
que dicen han sido originadas mediante
transcripción inversa. O sea que
el ARN procesado transcrito desde ADN,
ha pasado de nuevo a ADN. Por tanto el
dogma central de la biología molecular
ha sido puesto en entredicho. Esto se debe
a que la forma de pensar de los biólogos
moleculares ha ido siempre encaminada a
explicar los fenómenos de fisiología
celular en términos económicos.
Todos sabemos que una molécula de
glucosa produce en una célula 36
ATPs, pocos recuerdan que eso es en condiciones
teóricas. La vida tiende a derrochar,
por un lado, y no todo lo que hace un ser
vivo es acumular. Pero todo se debe a un
intento más por sobresimplificar
las cosas que nos va a hacer que entendamos
el proceso, pero a no comprender el funcionamiento.
Este modo peculiar de estudio nos perjudica
en temas como los transgénicos.
¿Qué es la ingeniería
genética?
Es
un proceso por el que se toman genes
de una especie y se insertan
en un individuo
de otra especie con la intención
de transferir un rasgo deseado o un carácter.
Se
realiza mediante la incorporación
de un plásmido o construcción
genética, que está compuesto
por: el gen a insertar, un promotor para
que este gen se exprese, que puede ser
de otro gen o incluso de otro organismo
y un par de marcadores génicos que
nos permitan diferenciar los transformados
de los no transfomados.
Algunos
partidarios de los transgénicos
sustentan la idea de que se trata de un
eslabón, por el momento el último,
en una cadena continua de biotecnologías
practicadas por los seres humanos desde
el origen de la civilización, ya
que el hombre siempre ha tratado de obtener
máximos rendimientos de la agricultura
y la ganadería.
También defienden que no hay ningún
fundamento científico para preocuparse
por las transferencias de genes entre especies
distintas, porque desde siempre lo llevan
haciendo las bacterias y los virus. Según
ese pensamiento la ingeniería genética
sólo acelera el proceso evolutivo
natural.
Con
estas dos ideas piensan que han justificado
los impedimentos éticos y los biológicos.
En nuestra opinión no lo hacen,
aunque el punto vista ético no lo
valoraremos porque a pesar de haber leído
mucho para formarnos una idea, cada caso
es cada caso y no se puede generalizar.
Pero desde luego hay que tener en cuenta
que una aceleración de un proceso
natural no puede ser buena. Además
de que partimos de un hecho que a todo
científico le cuesta reconocer,
NO LO SABE TODO. Cuando se realiza una
transferencia de material génico
no sabe dónde se va a disponer en
el material genético huésped.
No existen explicaciones que nos digan
por qué los segmentos de ADN derivados
de transferencia horizontal están
donde están y no en otro sitio.
Tampoco sobre cuándo entran en acción
esos segmentos génicos que la mayor
parte del tiempo, sino no seríamos
lo que somos, están en un sitio
definido.
Definiremos
organismo transgénico
o genéticamente modificado cuando
ha sido generado por ingeniería
genética.
Técnicas de ingeniería genética.
Los
métodos que se emplean en
esta transformación son diversos.
Varían según los organismos:
² Con los vegetales se emplea la
bacteria Agrobacterium tumefaciens, este
microorganismo, que ha sido modificado
genéticamente, introducirá el
plásmido en el vegetal infectado.
Plásmido es el fragmento de ADN
que pretendemos introducir en el organismo.
²
También para vegetales se emplea
la biobalística. Se disparan partículas
de oro o tungsteno sobre un organismo
vegetal. Estos proyectiles llevan ADN
en su superficie que en algunos casos
se introduce en el núcleo de la
célula y en otros casos puede
integrarse en el genoma de ésta.
Sin saber muy bien por qué sólo
en algunos casos y por qué en
esos lugares. Por tanto esta ciencia
es empírica y nada predictiva.
Derivado
de la imperfección de
los procesos, en algunos casos calificados
de “primitivos”, se deben usar marcadores
genéticos que permitan diferenciar
a los organismos genéticamente modificados
de los que no hemos sido capaces de modificar.
Se suelen usar antibióticos y marcadores
de color (el gen confiere la capacidad
de metabolizar una sustancia que tras el
proceso cambia de color).
Como
ya dijimos anteriormente, la inserción
del plásmido o construcción
génica no se inserta en el genoma
en el mismo punto. Esto va a provocar efectos
indeseados. Se conocen fallos como los
siguientes:
Un gen que codifica para el pigmento
rojo se tomó de una planta de maíz
y se transfirió a las flores de
la petunia. A parte de ponerse rojas las
flores, también se tenían
más hojas y brotes, mayor resistencia
a hongos y baja fertilidad.
En un ensayo de maíz transgénico
resistente a insectos, hubo una inesperada
reducción del rendimiento de la
producción (del 27%) y niveles significativamente
más bajos de cobre en las hojas,
tallos y granos en comparación con
plantas control.
Una levadura fue modificada genéticamente
para aumentar la fermentación. Un
metabolito tóxico llamado metil-glioxal
se produjo en concentraciones 30 veces
superiores a las variedades sin manipulación
genética.
En ensayos para evaluar la seguridad de
la soja resistente a un herbicida (el glifosato),
fabricada por Monsanto, 36 vacas fueron
divididas en grupos diferentes; durante
cuatro semanas algunas fueron alimentadas
con soja transgénica, y otras con
soja normal. Cuando se examinaron los datos
de los ensayos, se encontró que
las vacas que se alimentaron con soja normal
produjeron 1,19 Kg de grasa en la leche
diaria, mientras que las alimentadas con
soja manipulada genéticamente producían
1,29 Kg (un aumento de más del 8%).
Esto demuestra que un cambio genético
pensado sólo para hacer la soja
resistente a un herbicida, tuvo efectos
colaterales que no se han explicado. La
soja fue aprobada por las autoridades para
consumo.
¿Para qué sirve la biotecnología?
Erradicar
el hambre del mundo, vacunar poblaciones
aborígenes sin necesidad
de contactar con ellos, mejorar las cosechas
y los animales de granja, así los
agricultores y ganaderos mejorarían
su rendimiento económico, etcétera.
Pero como todos sabemos no ha sido así.
En realidad la biotecnología ha
conseguido que haya más diferencias
entre ricos y pobres, lo que ha ayudado
a generar más hambre en el mundo.
Los transgénicos producen alergias
a los que los consumen, (gracias que no
se permitió vacunar a los aborígenes
del Amazonas con plátanos transgénicos).
Las cosechas no sólo no han mejorado
sino que han empeorado, han perjudicado
no sólo a los agricultores, (gen
terminator de Monsanto), sino que han perjudicado
al ecosistema donde han sido plantadas,
mariposas monarca y el polen del maíz
transgénico, a pesar de que recientes
estudios de la polinización del
maíz, proponen que no es real. Se
pretendía que la clonación
de organismos genéticamente modificados
con gran producción fuera la solución
a las pérdidas económicas
del sector ganadero, no ha sido así (recordemos
que la endogamia no es buena). Pero no
olvidemos lo que sí ha conseguido
la ingeniería genética con
gran secretismo y precisión, microorganismos
genéticamente modificados preparados
para usarlos como armas biológicas
muy eficientes.
Todos
sabemos que no es un invento nuevo la
guerra biológica. Ya en la edad
media se lanzaban cadáveres al interior
de fortalezas asediadas con el fin de generar
en ella focos de peste. También
los indios de Norteamérica tuvieron
que sufrir los azotes del sarampión
que contrajeron al comprar mantas a los
colonos norteamericanos. Éstos no
tenían demasiados problemas para
pasar el sarampión, pero los indios
morían irremediablemente porque
su sistema inmune no podía responder
adecuadamente.
Los
adelantos conllevan un riesgo siempre,
hay que evaluar los
riesgos asociados en
función del beneficio. ¿Compensará a
largo plazo consumir transgénicos? ¿La
sociedad está preparada para adoptar
la ingeniería genética? Es
evidente que las técnicas presentarían
extraordinarios beneficios derivados de
su aplicación, siempre y cuando
se emplee cuando los procesos de expresión
génica estén completamente
comprendidos, algo que en este momento
no es la realidad.
Uno
de los motivos por los que se ven necesarios
los alimentos
transgénicos
es que se necesita alimentar a un número
de habitantes cada vez mayor. Por tanto,
se debe producir más para alimentar
a más población. Pero según
fuentes de ONU se tiran al océano
grandes cantidades de cereal para evitar
la devaluación cuando la producción
excede la demanda.
“Porque
es rigurosamente correcto afirmar que
durante casi medio
siglo XX, y por
primera vez en la historia de la humanidad,
hubo suficiente para que todos comiéramos.
Porque en las tierras cultivadas del mundo,
desde 1950 hasta 1984, la producción
de cereales creció a un 3% anual,
casi al doble que el incremento demográfico.
Desgarra la tragedia inaceptable de que
al mismo tiempo, en esos treinta y cuatro
años, murieran más de mil
millones de personas de hambre en un mundo
de silos repletos”. J. ARAUJO, XXI: siglo
de la ecología, 1996.
“Los productos de la Tierra son lo bastante
abundantes para cubrir las necesidades
de los hombres, pero no para satisfacer
su avidez”. M.K. GANDHI. (1869-1948).
Uno de los efectos de la agricultura en
las sociedades hace 13.000 años
fue la generación de tiempo libre,
ya no había que buscar el alimento,
estaba en casa. Esto generó una
sociedad jerarquizada, con sus ventajas
e inconvenientes. Posteriormente se dio
la Revolución Verde, comienza en
el s. XIX hasta mediados del s.XX (tras
la IIª Guerra Mundial) que se da por
concluido su periodo de expansión,
se comienzan a utilizar pesticidas y abonos.
Esto genera un abandono del medio rural,
no se necesita mano de obra.
Los
alimentos actuales están refinados
(sin fibra, bajos en vitaminas y minerales
y altamente energéticos). Son ricos
en grasas saturadas, presentan aditivos
y compuestos tóxicos procedentes
de la contaminación humana que acaban
en los animales y plantas que forman parte
de nuestra dieta (en los que no, también).
La fisiología humana no ha cambiado
tanto en este tiempo como la dieta. Por
este motivo se piensa que las enfermedades
denominadas “de nuestro tiempo” derivan
de ella. En general se denominan enfermedades
crónico degenerativas y son más
específicamente: la obesidad, la
diabetes tipo II, enfermedades cardiovasculares,
cáncer y enfermedades neurodegenerativas
(todas asociadas con estrés biológico).
El
principio de equivalencia sustancial
está basado en que los alimentos
transgénicos son sustancialmente
equivalentes a los no transgénicos
o naturales. Por ello no necesitan evaluaciones
más rigurosas y así se consiente
la comercialización rápida
de los productos. Este principio es un
punto más a favor de la idea del
reduccionismo al que se ha llegado en la
biología y las implicaciones económicas
que rigen la producción científica.
Explicaremos con más detalle esto:
Los
biólogos deben
saber que:
Y mucho menos cuando se trata de genes.
Los genomas son redes de información
interconectados entre sí que generan
respuestas al ambiente tras recibir un
estímulo de éste. Así Bárbara
McClintock dice que no se puede separar
el ambiente de los genes al estudiar
un fenotipo. A y B no funcionarán
igual con C que sin C (C no tiene por
qué ser el ambiente extracelular,
puede ser otro gen que genera un contexto
genómico nuevo).
Ejemplos de campo tenemos hasta la saciedad:
1.
Un algodón modificado genéticamente
para soportar un herbicida se volvió más
sensible a éste que la especie natural,
cuando se vio sometido a una primavera
muy húmeda y de temperaturas muy
bajas (Mississipi., 1997).
2. Los ratones knock-out presentan diferentes
fenotipos cuando se les suprime un gen.
Ante la deleción de un mismo gen
se puede producir una gama de mutaciones
fenotípicas diversas, no producirse
mutación fenotípica o no
nacer siquiera. En esto influye, por lo
que de momento entendemos, el contexto
ambiental y genómico.
3. La leche y la hormona del crecimiento
bovino. Las vacas según Monsanto
no presentaban ningún efecto toxicológico,
tampoco las ratas que se emplearon como
experimento previo. Pero en las ratas,
los machos presentaron quistes en la glándula
tiroides y aumentaron su número
de glóbulos blancos al igual que
las vacas tratadas. Un aumento, en las
vacas, del 18% en infertilidad, un 50%
de aumento de cojera y 25% de aumento de
sufrir mastitis (inflamación de
las ubres). Esto supone además de
sufrimiento para las vacas, un aumento
en el empleo de antibióticos y eso
genera un aumento de bacterias resistentes
a ellos.
Cuando
se realiza un individuo transgénico,
en opinión de los partidarios, no
se realiza nada diferente a lo que se ha
venido haciendo con los animales domésticos:
seleccionar los animales y plantas más
productivos. Tenemos un problema para tratar
de convencer a éstos individuos
de su error, pero intentaremos hacerlo
con los siguientes argumentos:
La reproducción dirigida
ha respetado siempre la barreras entre
especies, ya que los híbridos obtenidos
suelen ser estériles y por tanto
muertos genéticos. (Pimiento, mula,
etc.).
La transgénesis salta las barreras
entre especies y por ello es peligroso
(luego veremos en qué sentido).
Además en nuestra opinión
no es comparable la capacidad de controlar
las “creaciones” humanas y las naturales.
Ya está bien de creernos creadores.
La granja es una cosa y la selva tropical
es otra bien diferente. Corremos el riesgo
de desequilibrar el sistema ecológico.
Nunca
se podrá obtener un supermaíz
de hibridaciones naturales de maíces
diferentes. Pero sí por ingeniería
genética. La potencia del ADN recombinante
como técnica de ingeniería
genética es muy grande. Se pueden
modificar o eliminar genes. También
podemos introducirlos de una variedad de
la misma especie o de distintas especies.
La técnica del ADN recombinante
se puso en marcha con los descubrimientos
de las enzimas de restricción y
las ligasas. Enzimas que cortan el ADN
por regiones de secuencia determinada.
Cada bacteria presenta unas enzimas de
restricción que reconocen secuencias
determinadas. De allí son extraídas.
La cuestión es que se clona el segmento
de ADN que nos interesa y que hemos cortado
con la ER. Se puede clonar mediante PCR
o introduciéndolo en un plásmido
o virus, en definitiva una construcción
génica. Suelen llevar un par de
marcadores para determinar qué bacteria
presenta la construcción y emplearla
para transferir el plásmido. Se
suele emplear un gen de resistencia a antibióticos.
Tenemos el plásmido en el interior
de la bacteria, pero la intención
era generar un eucariota transgénico.
Hay que traspasarlo a una planta por ejemplo.
En ese caso tenemos dos opciones: haber
empleado como bacteria transformada Agrobacterium
tumefaciens o extraer el ADN del gen que
nos interese e introducirlo mediante la
técnica de biobalística.
Así podemos obtener células
transformadas y desarrollar un nuevo individuo.
En el caso de animales se complica, ya
que sólo puede transformarse una
célula totipotenti, célula
madre que se extrae de un huevo recién
fecundado. Se le extraería el núcleo
y se modificaría y se introduciría
en un oocito sin núcleo. Así se
desarrollaría un individuo completo
sin problemas y transgénico. La
clonación de Dolly fue diferente:
una célula mamaria y un ovocito
sin núcleo se fusionan (se obtuvieron
270 embriones) mediante corriente eléctrica.
Sólo se pudieron implantar 29 embriones
en otra madre de alquiler y sólo
nació Dolly.
La
Biotecnología fue definida en
1982 como toda aplicación de organismos,
sistemas y procesos biológicos a
la producción de bienes y servicios
en beneficio (y perjuicio) del hombre.
Entre ellos se hallan queso, el yogur,
el vino, la cerveza, el pan...
Es
un hecho objetivo que las empresas que
tienen más interés en
la biotecnología son empresas que
fabricaban biocidas químicos hace
unos años. Ahora y tras comenzar
a controlar el mercado mundial de semillas,
han comenzado a realizar estudios con plantas
transgénicas introduciéndoles
genes que les confieren resistencia al
herbicida que ellas fabrican. Así de
este modo consiguen que el agricultor que
compra las semillas por emplear el insecticida
sólo les compre el herbicida a ellos,
aunque también emplean otros métodos
que ya veremos. En el caso de Monsanto,
se han diseñado plantas que resisten
un herbicida comercializado por ellos,
glifosato denominado comercialmente como
Roundup®. De este herbicida, que en
cultivos resistentes a él se usa
en grandes cantidades, no se conoce su
tiempo de degradación, con el consiguiente
problema medioambiental. El papel metabólico
de este herbicida consiste en impedir la
síntesis de aminoácidos esenciales
y sólo las plantas resistentes pueden
sobrevivir. Dicen que es biodegradable,
pero se emplea a elevadísimas concentraciones,
se sabe que entre ellos, algunos como bromoxinilo
es absorbido dérmicamente, ha producido
problemas de desarrollo en animales de
laboratorio, tóxico para peces y
puede causar cáncer en humanos.
El glufonisato es tóxico para humanos
y animales y afecta al sistema nervioso.
También es tóxico para algunos
invertebrados acuáticos a bajísimas
concentraciones, preocupante debido a la
alta solubilidad que presenta en agua.
Del glifosato se ha dicho que es tóxico
para invertebrados del suelo, especies
benéficas para el cultivo, predadores
como arañas, escarabajos y ácaros;
también especies detritívoras
de las que se sabe son beneficiosas para
los cultivos como son las lombrices de
tierra. Además no sufre a penas
degradación metabólica y
está en forma de residuo sobre los
alimentos. Se asocia en Dinamarca con un
80% de los casos de linfoma no-Hodgkiniano
con la presencia de glifosato. Monsanto
dice que es prácticamente imposible,
fabrica la mayor parte del glifosato mundial.
También se han fabricado plantas
con el gen de la toxina Bt. La toxina Bt
se sintetiza naturalmente por Bacillus
thuringiensis. Esta bacteria se usa como
insecticida natural. La planta transformada
genera naturalmente la toxina y va a generar
que los insectos presenten resistencia
al insecticida, acabando así también
con la toxina Bt como insecticida ecológico.
Como
estos ejemplos podemos citar a las calabazas
Freedom II ® resistentes
a múltiples enfermedades típicas
en las cucurbitáceas. Otros como
el Flavr Savr ä. Un tomate que tras
delecionar el gen de la poligalacturonasa
no se ablanda en el mismo tiempo que uno
natural. Esto no evita la pérdida
del valor nutritivo aunque su aspecto sea
fresco. Fue retirado en 1996. También
se han intentado fabricar plantas que aumenten
la producción de algún compuesto
que ellas fabrican de forma natural para
abaratar costes de las materias primas.
El ácido laurico de la colza transgénica,
por ejemplo. La lana de las ovejas está relacionado
con la cisteína. Se han introducido
genes de bacterias que son capaces de sintetizar
cisteína, que es el factor limitante
de la producción de lana, en una
oveja. Los intentos por producir cerdos
más magros, así el jamón
tiene menos grasa, han sido fracasos, se
introdujeron genes duplicados de la hormona
del crecimiento, al cerdo se le produjeron
enfermedades diversas, artritis, úlceras
gástricas, riñones colapsados,
en general disfunciones orgánicas
variadas. Según los científicos
es que la elevada síntesis de hormona
es perjudicial, ¡¡¡pues
claro y no conocemos la regulación
génica con precisión, pero
nos empeñamos en que sí!!!.
En cambio con los peces sí parece
que funcionó, se les introdujeron
genes del crecimiento y se obtuvieron peces
mucho mayores que los normales. A estos
peces se les denomina entre los detractores
de la ingeniería genética
como “peces Schwarzenegger”. Las implicaciones
ecológicas en la contaminación
ambiental serán analizadas con posterioridad.
También se han empleado en la producción
de medicamentos o sustancias necesarias
para los humanos, nutracéuticals.
También se han realizado estudios
en alimentos transgénicos que presentaban
mejoras comerciales.
En
2000 la superficie dedicada a cultivos
transgénicos en España había
ascendido hasta 15.000 Ha.
RIESGOS.
“El
DDT y otras sustancias químicas
sintéticas llevaban en el mercado
dos décadas cuando los investigadores
descubrieron que dichas sustancias podrían
imitar a las hormonas y ocupar a los receptores
hormonales. En última instancia,
los riesgo a los que nos enfrentamos tienen
su origen en ese lapso entre nuestra destreza
tecnológica y nuestro conocimiento
de los sistemas que respaldan la vida.
Diseñamos nuevas tecnologías
a un ritmo vertiginoso y las desplegamos
en una escala sin precedentes en el mundo
mucho antes de que podamos comenzar a intuir
su posible repercusión en el sistema
global o en nosotros mismos. Nos hemos
lanzado hacia delante, sin reconocer la
peligrosa ignorancia que ocupa un lugar
fundamental en el empeño”. THEO
COLBORN, JOHN PETERSON MYERS Y DIANNE DUMANOSKI.
(Nuestro futuro robado, Madrid, 1997)
El
mayor riesgo que presentan los AT radica
en los vectores utilizados
para transportar
los genes y que por su propia naturaleza,
dichos riesgos son de carácter inespecífico
e impredecibles. La razón es que
estos vectores se emplean porque tienen
la capacidad de traspasar barreras genéticas
interespecíficas. Y si bien parece
que la transferencia genética horizontal
es excepcional, no es menos cierto que
ahora hay muchas más posibilidades,
ya que los vectores están creados
para infectar un amplio espectro de células
hospedadoras. Aparición de virus
emergentes ya que existen regiones genómicas
con características de retrovirus
exógenos, que pueden producir la
transcomplementación con los “retrovirus
inocuos” empleados como vectores. E incluso
recombinar entre ellos y generar virus
con capacidades patógenas novedosas.
El
segundo riesgo son las alergias. Los
cultivos transgénicos presentan
nuevos genes que abren la puerta a la síntesis
de nuevas proteínas y generar nuevos
antígenos no existentes de modo
natural. Las proteínas del vector
tampoco se conoce si son tóxicas
o alergógenas ya que nunca han sido
empleadas para ser consumidas. Esta técnica
también se puede emplear en eliminar
alérgenos como por ejemplo en el
arroz, la Soja de Brasil, etc. Un gen de
la nuez de Brasil fue introducido en soja.
Se sabía de la frecuencia de alérgicos
en Brasil para la nuez de Brasil. Entonces
era probable que hubiera también
alérgicos para el transgénico.
Así fue según estudios in
vitro, pero los antígenos (proteínas)
eran nuevos. Así se evitó una
tragedia, su comercialización se
suspendió. Pero no todos los casos
tienen precedentes ni acaban tan bien.
Pero
el riesgo que ya es un hecho es el referente
a la resistencia
a antibióticos.
En todas las células de un organismo
modificado genéticamente existen
los genes del vector, entre ellos y empleados
como indicador de la transformación,
están los genes de resistencia a
antibióticos. Esto amplia el rango
de lugares donde las bacterias patógenas
pueden obtener estos genes que les confieran
resistencia a antibióticos. Se ha
visto que Acinetobacter, un microorganismo
patógeno, capta ADN de plantas en
descomposición. No sólo este
organismo puede hacerlo, se estudió en
una granja de cerdos en la antigua Alemania
Oriental. Se administraba estreptomicina
a los cerdos como medio de engorde en 1982
(práctica habitual, sin saber por
qué engordan). En 1983 las bacterias
del intestino del cerdo eran resistentes
al antibiótico. En 1984 eran resistentes
todas las bacterias del intestino de los
trabajadores de la granja y de sus familiares.
Y ya en 1985 en parte de la población
local y cepas patógenas de las bacterias.
El antibiótico se retiró en
1990, pero en 1993 seguía habiendo
una gran cantidad de bacterias resistentes
al antibiótico.
Se
estaba realizando un documental sobre
unas patatas transgénicas que tenían
un gen que permitía producir lecitina
procedente de la campanilla blanca, que
tiene propiedades insecticidas. En el documental
de la BBC el profesor Arpad Pusztai dijo
que los ciudadanos estábamos siendo
empleados como conejillos de Indias en
lo que respecta a los AT. Según
el científico se había analizado
en ratas que tras el tratamiento veían
afectados sus órganos relacionados
con el sistema inmunológico y su
crecimiento era limitado. A este profesor
le duró el empleo poco más.
A estas declaraciones se las calificó como
de poco rigor científico, a pesar
de que el científico había
firmado 276 publicaciones relacionadas
con las lecitinas. Las auditorías
internas no se han puesto de acuerdo aún.
Una pública dice que el Dr. Pusztai
tiene razón y otra, pagada por el
instituto, dice que no. Otro caso es el
del profesor Ingham, no dio el visto bueno
a un transgénico y recientemente
se ha quejado de la casualidad de que no
se le concede ningún proyecto desde
ese momento. Además de ser destituido
de su puesto, no puede ejercer la investigación.
Su sustituta era una profesora que investigaba
con los transgénicos que debía
aprobar Ingham.
Otros
riesgos son los ecológicos:
La
pérdida de biodiversidad por
adaptación de una nueva variedad
(transgénica) y desplazamiento de
las naturales que vivían en un equilibrio.
Por ejemplo, se sabe que la productividad
de los campos de arroz es mayor si se introducen
en ellas un conjunto de distintas variedades
de arroz. También se sabe que la
biodiversidad puede vencer a las plagas.
Cuando en el s.XIX la plaga de Phytophora
acabó con las variedades de patatas
del viejo mundo y con la cosecha de varios
años, se exportó del nuevo
mundo, ya que allí el número
de variedades era mayor y el hongo no pudo
acabar del todo con ellas.
La
contaminación genética
es otro riesgo, la colza natural se contaminó con
genes procedentes de colza transgénica
resistente al herbicida Basta® (glifosato).
Se cruzó con especies próximas
y también con malas hierbas. Esto
implica que hace inútil al herbicida.
Algo impredecible ya que como ocurre en
cualquier sistema complejo no se puede
esperar. Ni éste ni otros peligros
venideros. Esto que ha sido descrito en
plantas, tiene su posible análogo
en animales. La cría de peces transgénicos
se realiza en jaulas flotantes en altamar.
El temporal en el océano puede liberar
a estos grandísimos peces que tienen
vía libre para predar y reproducirse
generando problemas en el ecosistema, así como
perjuicios en la cadena trófica
por la desaparición de una población
de un eslabón de esta cadena. El
ejemplo más publicado por lo espectacular
es la muerte de las mariposas Monarca debido
al polen de las plantas transgénicas
que producen la toxina Bt.
“Imagine
la transferencia completa de genes entre
especies totalmente
diferentes
y a través de todos los límites
biológicos creando miles de nuevas
formas de vida en un breve momento del
tiempo evolutivo. Entonces, con la propagación
de clones, se reproducirán en masa
innumerables réplicas de estas nuevas
creaciones, liberándolos en la biosfera
para propagarse , mutar, proliferar y emigrar
colonizando la tierra, el agua y el aire.
Esto es, de hecho, el gran experimento
científico y comercial en curso
al entrar en el Siglo de la Biotecnología”.
JEREMY RIFKIN (“Alimentos trasgénicos.
La nueva revolución verde”. Edt.
McGraw-Hill. 2000, Madrid).
Después de esta opinión
entendemos por qué se dan partidarios
de la biotecnología. Parece que
todos estamos incentivados por la posibilidad
de crear vida, sin entender muy bien cómo,
pero eso no se dice. Tampoco se enumeran
los riesgos de “liberándolos en
la biosfera para propagarse, mutar, proliferar
y emigrar colonizando..”
Las
aseguradoras no realizan pólizas
de seguros a agricultores ni a empresas
que trabajen con transgénicos. No
pueden evaluar el riesgo y por tanto es
elevado para ellas.
“Creo
que es tarea particular de los científicos
alertar al público de los peligros
posibles, especialmente los que derivan
de la ciencia o se pueden prevenir mediante
la aplicación de la ciencia. Podría
decirse que una misión así es
profética. Desde luego, las advertencias
tienen que ser juiciosas y no más
alarmantes de lo que exige el peligro;
pero si tenemos que cometer errores, teniendo
en cuenta lo que está en juego,
que sea por el lado de la seguridad”. C.
SAGAN. (El mundo y sus demonios, 1997).
Cuando
se descubrieron los CFC no se sabía
el perjuicio que generarían sobre
la capa de ozono. Cuando se desarrolló la
tecnología nuclear se dijo que sería
empleada para abastecer de energía
eléctrica a la gente por un precio
irrisorio, casi gratuito. Ahora nos hemos
encontrado en un punto de la historia donde
tenemos un agujero en la capa de ozono
y toneladas de residuos radiactivos tóxicos
que no sabemos qué hacer con ellos.
Y por si fuera poco la amenaza que todo
avance científico produce: exterminio
mediante guerra mundial.
Sólo se pide que la legislación
sea imparcial y que regule con precisión
estos avances. Se realiza con un rigor
que es digno de mención en los fármacos
(aunque últimamente se están
viendo grandes prevaricaciones entre médicos
y laboratorios farmacéuticos). La
política de control de las farmacias
tiene una fase de estudio in vitro, luego
en animales de laboratorio y posteriormente
en humanos voluntarios. Sólo pasa
de una fase de evaluación a otra
cuando verdaderamente no produce perjuicio
y sí beneficio. A pesar de esto,
cuando ha superado la prueba de aceptación
y se comercializa, presenta en torno a
un 10% de productos retirados por fallos
o efectos secundarios. En el caso de AT
no se conoce la sustancia que puede generar
daño potencial. Y basan sus estudios
en el principio de equivalencia sustancial,
ESTO REPRESENTA EL SUMUM DEL REDUCCIONISMO
CIENTÍFICO, es una equivalencia
grosera.
En
enero de 1998 un grupo internacional
de científicos, funcionarios, abogados,
sindicalistas y ecologistas redactaron
un manifiesto en el que decían entre
otras muchas cosas que: “...Es necesario
implantar el Principio de Precaución:
cuando una actividad humana pueda suponer
una amenaza a la salud o al medio ambiente,
se deben adoptar medidas de precaución
incluso si algunas de las relaciones de
causas y efectos no están totalmente
confirmadas científicamente”.
Las
empresas químicas han pasado
a formar parte de los vendedores de semillas,
a la par han intentado introducir el cultivo
transgénico para vender pesticidas.
Ahora mismo Monsanto tiene el 85% del algodón
transgénico en sus manos. La publicidad
dice que son cultivos más productivos
ya que resisten a los biocidas, además
podremos tener los nutracéuticals
(alimentos que contienen o producen medicinas),
o alimentos de diseño.
Ventajas de los cultivos transgénicos son la reducción de costes
en los relativo a los tratamientos de seguridad. Las desventajas son: la dependencia
del agricultor a la empresa y la generación de supermaleza, las malas
hierbas se vuelven resistentes. Se seleccionarían plantas que presentan
mayor resistencia y la descendencia sería más resistente. (La
planta sería la misma, pero más resistente).
Otra
ventaja es que se reduce el número
de tratamientos, genera un menor trabajo,
menor gasto y mayor producción.
Es más rentable en conclusión.
También se pueden generar variedades
que se adapten bien a condiciones climáticas
hostiles y a suelos difíciles. Están
en fase experimental. Probablemente no
para regalárselas a los países
pobres con estos problemas.
Ventajas
del empleo. Empleamos más
superficie cultivada, aumenta el número
de empleados y aumentan los beneficios.
Este estudio lo realizó Europabio
(una empresa partidaria de que se comercialicen
alimentos transgénicos). Dice que
los que no cultivan AT no venden sus productos
y baja el número de empleados.
Los
datos sostienen la idea de que son menos
productivos los
AT que los alimentos
naturales. Parcelas más pequeñas
son en promedio más productivas
que parcelas mayores. (Son parcelas mayores
las que emplean tecnologías más
novedosas, insecticidas, herbicidas...).
Los
productos finales son más
competitivos. Mejor sabor, mayor contenido
en vitaminas y proteínas, mayor
duración. Eliminación de
alérgenos. Pero no se sabe nada
de los nuevos productos.
Los
países en vías de desarrollo
son la excusa para que las grandes multinacionales
produzcan AT. Pero a las grandes multinacionales
no les interesa la libre competencia, por
eso no dará tecnología a éstos
países (no darán trigo que
crezca en aridez, porque estarían
en condiciones similares a la hora de producir
y no venderían lo que venden). Es
más fácil que las empresas
biotecnológicas desarrollen café que
crezca en climas mediterráneos para
no tenerlo que comprar a los países
tropicales que están en vías
de desarrollo. Según fuentes periodísticas
del Reino Unido se ha dado material transgénico
a países en vías de desarrollo
para que prueben los productos. Esto es
así porque en Europa se ha prohibido
su empleo en la mayoría de los países.
Así los países del tercer
mundo son los conejillos de Indias.
Los
problemas de distribución son
la causa del hambre según estudios
recientes. Se explica que con la producción
mundial se podría alimentar con
creces a una población superior
a la del planeta, 6.000 millones de habitantes.
A pesar
de esto también sabemos
que cuando la producción es muy
alta se elimina para evitar la devaluación
del producto en lugar de entregarse a países
necesitados. Se arroja al mar el cereal
sobrante de Alaska, se sanciona a los productores
de leche de España si su producción
es excedentaria.
18
millones de personas mueren al año
por hambre derivada de guerras y desórdenes
económicos que la Biotecnología
no solucionará. Es necesario cambios
políticos y económicos profundos.
El contrato de Monsanto:
“La
soja Roundup Readyä está protegida
bajo las patentes... de EEUU y está destinada
al uso en un sistema de producción
que emplea el herbicida Roundup®: Monsanto
por la presente autoriza al cultivador
que suscribe para usar el gen Roundup Ready
de soja bajo las siguientes condiciones:
El cultivador PUEDE usar la semilla de
soja que contiene el gen Roundup Ready,
comprada con arreglo a este contrato para
plantar una sola cosecha de soja.
El cultivador NO PUEDE:
Revender o abastecer de ninguna semilla
comprada con arreglo a este contrato
a ninguna persona o entidad; usar o vender
las semillas compradas ni ningún
material derivado de ellas para simiente;
investigar la producción de semillas,
ingeniería inversa o análisis
de mercado de compuestos genéticos;
guardar cualquier semilla producida a
partir de la semilla comprada con el
propósito de usarla para posterior
plantación; guardar cualquier
semilla producida a partir de la semilla
comprada con el propósito de venderla
a alguien que la usaría para plantar
cosecha de soja.
El
cultivador también acuerda que
si emplea glifosato (es decir, cualquier
herbicida cuya forma activa se N-fosfonometiglicina,
incluyendo cualquiera de sus sales y cualquier
otro inhibidor sintase EPSP) que contenga
herbicida, en relación la con la
cosecha producida a partir de esta semilla,
el herbicida será de la marca ROUNDUP® (u
otro herbicida contiendo glifosato autorizado
por Monsanto), etiquetada para el uso sobre
la soja Roundup Ready®. No se puede
emplear ningún otro herbicida que
contenga glifosato en combinación
con esta semilla protegida por patente.
Si su cultivador infringe cualquier condición
del contrato, éste terminará inmediatamente
y el cultivador perderá cualquier
derecho a obtener una licencia en el futuro.
En caso de cualquier cesión de semilla
de soja que contiene el gen Roundup Ready
no es específicamente autorizada
con este contrato, el cultivador reconoce
que Monsanto se expondrá a un riesgo
considerable de perder el control de la
soja con el gen Roundup Ready puede que
no sea posible determinar el importe de
los daños a Monsanto. El cltivador
por lo tanto acuerda pagar a Monsanto como
daños liquidados una suma por valor
de 100 veces los derechos aplicables para
el gen Roundup Ready, multiplicada por
el número de unidades de semilla
cedida, más los honorarios y gastos
razonables de un abogado, cuya suma ambas
partes acuerdan sería menor que
las probables pérdidas de Monsanto.
.......
El
cultivador otorga a Monsanto, o a sus
agentes autorizados,
el derecho de inspeccionar
y someter a prueba todos los campos que
el cultivador tiene plantados con soja
y de realizar un seguimiento de los campos
de soja del cultivador durante los tres
años siguientes, para el cumplimiento
de los términos de este contrato.
Todas estas inspecciones se llevarán
a cabo en un momento razonable y, si es
posible, en presencia del cultivador. El
cultivador también acuerda proporcionar
información, previa petición,
sobre la localización de todos los
campos plantados con soja durante los tres
años siguientes.
Roundup® y gen Roundup Ready ® son
marcas registradas de la Compañía
Monsanto. Roundup Readyä es una marca
comercial de la Compañía
Monsanto. Copyright® 1995 Compañía
Monsanto”.
Las
empresas biotecnológicas están
creando dependencias para asegurarse las
ventas. Esto es lo único que resolverá la
biotecnología, hacer más
ricos a los ricos. Se emplean técnicas
como los contratos, que pueden ser incumplidos
si no se les vigila y para ello Monsanto
contrató a una empresa de investigadores
privados que se encargaban de asegurarse
de esto. Pero como es posible el fraude
para la empresa (si es que la empresa no
lo comete con los agricultores), se han
diseñado semillas que dan cosecha
estéril, así se aseguran
que la cosecha del año siguiente
será de semillas compradas a la
misma empresa. Pero esto si no es con insecticidas
de la misma marca no es, (parece ser) suficiente.
A estas semillas se las denomina “semillas
Terminator”. Ahora se empiezan a comercializar
semillas adictas a sustancias que presentan
tanto insecticidas, herbicidas y complementos
dietéticos para las plantas, comercializados
por la empresa en cuestión. Es una
de las últimas maniobras de las
empresas biotecnológicas para garantizarse
el monopolio de la agricultura.
CONCLUSIONES.
La
ingeniería genética
es una herramienta poderosa que podría
generar muchos beneficios para la sociedad
si es bien empleada. Está en manos
de empresas poderosas que no parecen estar
por la labor. Pero debido a los conocimientos
genéticos de los que disponemos
es peligrosa, ya que las técnicas
de producción de organismos modificados
genéticamente son demasiados imprecisas.
Por
ello sólo podemos admitir
la ingeniería genética y
en general la Biotecnología con
modificaciones genéticas cuando
se cumplan ambos requisitos de seguridad,
conocimientos suficientes sobre la expresión
génica y las técnicas de
inserción de segmentos génicos
sean precisas.
La
excusa del hambre en el mundo no es justificación para acelerar las
aprobaciones del empleo de la ingeniería
genética, porque es un problema
derivado de causas sociales, políticas
y económicas del mundo que nos ha
tocado vivir. Solucionemos estos problemas
por otras vías, ya que la ingeniería
genética no puede resolverlos y
el motivo principal del empleo de transgénicos
se habrá evaporado.
APÉNDICE. Exposición.
Trataremos
de dar unas nociones sobre la expresión génica, la composición
del genoma y cómo afectan modificaciones
sobre un sistema complejo donde un “pequeño
cambio” puede suponer grandes modificaciones.
Y concluiremos con las tres preguntas decisivas
con las que pretendemos arrancar el debate:
1. ¿La aplicación tecnológica
es realmente necesaria?
No podemos evaluar necesario y superfluo
con el criterio del ánimo de lucro
de una economía de mercado. El término
coste-beneficio no es económico
sino de satisfacción de necesidades
humanas. Se emplea mucho tiempo en determinar
si es posible técnicamente, pero
no si es seguro sanitariamente.
2. ¿No caben otras posibilidades
para solucionar el problema (si es que
existe), suponiendo que la ingeniería
genética es intrínsecamente
peligrosa (que lo es)?
3.
Suponiendo que no hay otra posibilidad, ¿Son
los riesgos asumibles?
Entendiendo asumible como que el perjuicio
no sería la destrucción de
la vida durante generaciones, que pondría
en juego la suerte de futuros seres vivos
a cambio del beneficio de los países
industrializados.
Desde estas tres preguntas partirá el
debate que pretendemos desarrollar en clase,
con un enfoque nuevo de este trabajo: “Biorremediación, ¿del
mal el menos?”.
Partiremos
de la base de que la biorremediación
es necesaria, pero ¿es apropiado
aplicar ingeniería genética
para llevarla a cabo?
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