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      “La  Humanidad  tiene  razones  que  la  Razón  del  Hombre  ignora”    

Notas

Biología

Autores: Máximo Sandín y Javier Rodrigo
Editorial: Ediciones De la Torre, Madrid


Madre Tierra, Hermano Hombre:
Introducción a la ecología humana

Capítulo 8: Las primeras ciudades, los primeros palacios.

“No puedes cambiar la Morada de los Sueños, seas quien fueres.
Da lo mismo que seas rico o que seas rey: no puedes cambiarla”
BIG BILL NEIDJIE (“aborigen australiano)


Imaginaos que pudiéramos ver la historia de la Tierra como en una película rápida, en la que las imágenes se tomaran desde el aire, una cada 1000 años, y luego proyectándolas, todas seguidas, muy deprisa.
Todo lo que hemos contado hasta ahora, desde hace 4500 millones de años, se podría ver, rapidisimamente, en una película de dos horas. Pero, durante una hora y cuarenta minutos, os aburriríais muchísimo. Al empezar veríais como una bola rojiza crecía rápidamente y quedaba envuelta por nubes. Enseguida, las nubes se transformarían en agua que cubriría toda la Tierra, y ya sería la única imagen que se vería. Durante casi toda la película, las bacterias microscópicas se dedica a preparar la atmósfera para la vida.
Cuando faltan veinte minutos para acabar, aparecen los primeros animales en el agua, pero hay que mirar bien, porque son muy pequeños. Pero unos ocho minutos más tarde la Tierra se cubre, de repente, de verde. Son las grandes plantas del Carbonífero, cubriendo Pangea, entre las que se mueven los primeros insectos y anfibios. Durante el Mesozoico sería la parte más distraída de la película, pues tendríais unos ocho minutos para ver una Tierra cubierta totalmente de hermosas plantas entre las que aparecerían y desaparecerían los más fantásticos animales. También podríamos ver como Pangea se divide y aparecen los continentes. La era de la vida reciente, el Cenozoico, empezaría dos minutos antes de terminar. Tendríamos tiempo para ver los animales que conocemos ahora. Pero, de la historia de los hombres, casi no nos enteraríamos: en unos ocho segundos veríamos toda nuestra aventura, desde que aparecieron los primeros "Australopithecus". Es decir, los hombres somos unos recién llegados a la Tierra.
Sin embargo, en esos ocho segundos, la imagen de la Tierra no sería muy diferente de la anterior. Si acaso, la única novedad sería ver en algún sitio unos refugios de ramas o de pieles, o un hilo de humo saliendo de la entrada de una cueva. Las primeras imágenes de cambios extraños sobre la Tierra casi no las podríamos ver, porque al ser una fotografía cada 1000 años, sólo tendríamos 10 fotografías y pasarían en una fracción de segundo. Porque "sólo" hace unos 10000 años aparecieron los primeros pueblos y los primeros cultivos. El hombre había comenzado a modificar la naturaleza. Pero, en la película no tendríamos tiempo para ver el resultado de esta modificación, porque la imagen sería como un fogonazo. Habría que separar las últimas diez fotografías y mirarlas una a una: entonces, nos asustaríamos.
Las primeras ocho fotos serían muy parecidas: primero se verían unos pocos pueblos pequeños, rodeados de tierra labrada y algunos animales encerrados entre vallas de madera. Luego serían más pueblos y algunos más grandes, pero el resto sería muy parecido. Lo único que se vería cambiar sería que se podrían observar, cada vez, más escenas de guerras, con ejércitos cada vez más numerosos y batallas más feroces. En la novena foto, tomada hace mil años, ya se verían algunos claros en los bosques; muchas ciudades eran más grandes y sucias y en algunas se verían carros cargados de cadáveres. La suciedad y la miseria hacían que se produjesen epidemias, en las que morían muchas personas. Las guerras seguían produciéndose, cada cierto tiempo, en un continente o en otro. Pero eran parecidas a las anteriores: los guerreros se enfrentaban en los campos de batalla y sus jefes, los que decidían comenzar la guerra, iban al frente del ejército.
En las nueve fotografías se verían todavía grandes zonas de la Tierra, en gran parte de América, África, Asia y en toda Australia, en las que nada había cambiado. Los hombres seguían practicando la caza-recolección y su presencia en sus territorios sólo se notaba por las columnas de humo de sus campamentos. Habían vivido siempre así, y así podrían haber seguido todo el tiempo del mundo...
Pero la última fotografía, después de ver toda la película sería terrible. Os parecería otro mundo. Intentar imaginar como lo verían nuestros amigos, los cazadores-recolectores: grandes extensiones de las hermosas selvas y bosques habrían desaparecido: unas quemadas, otras arrancadas, otras convertidas en tierra reseca, sin animales. Muchos ríos, con las aguas envenenadas en las que flotan toda clase de basuras. Mares, a los que van a parar los ríos, con grandes manchas negras, mares en los que unos siniestros barcos arrojan unos extraños bidones. En la tierra, algunos agujeros enormes por los que pululan misteriosas máquinas. Desde el cielo se verían ciudades enormes, envueltas en una niebla negruzca, algunas rodeadas de grandes construcciones, con grandes tubos despidiendo un humo venenoso...
Pero lo que más les asustaría sería lo que les ha pasado a los hombres: en grandes zonas de la Tierra, millones y millones de personas (cerca de 3000 millones) viviendo en condiciones lamentables, entre la suciedad y la miseria; comiendo lo justo para mantenerse en pie y bebiendo agua contaminada; miles de niños muriendo cada día de hambre y enfermedades fáciles de curar. En otras zonas mas pequeñas de la Tierra, enormes ciudades repletas de gente encerrada, durante horas, en grandes cajas de metal y piedra. Cuando consiguen salir, corren amontonados por un suelo negruzco sin mirarse a la cara, rodeados por ríos de cajas metálicas que sueltan por atrás grandes "ventosidades" negras y que llevan dentro señores que se sacan pelotillas de la nariz e insultan a los que les rodean. También en estas zonas, podrían ver personas viviendo en condiciones penosas. Unas amontonadas en chozas hechas con trozos de metal y madera, otras en cajas ruinosas, otros en rincones de las grandes cajas metálicas, tapados por extrañas hojas...
Pero, lo que más absurdo les parecería serían las guerras. Porque entre cazadores-recolectores eran muy poco frecuentes. Recordad que vivían en grupos pequeños, y por lo que sabemos, por la lógica, no consideraban que los frutos y los animales salvajes fueran "suyos", se limitaban a cogerlos y a agradecer que existieran. Alguna vez surgiría algún conflicto, suponemos que por algún buen territorio de caza. En esos casos se produjera tal vez una guerra entre los cazadores. Y sus jefes, en el caso de que los tuvieran, serían los más listos y los más valientes del grupo, lucharían los primeros. En muchos casos resolvían el conflicto luchando sólo los jefes.
Por eso no podrían comprender por qué en esta última foto, aparecen sobre la Tierra aproximadamente 50 guerras permanentes, sin final, en distintos puntos del mundo, pero siempre en las zonas más pobres. En unas verían a unos pobres hombres con aspecto miserable, con unas extrañas armas nuevas, relucientes y mortíferas en las manos, matándose entre sí. En otras, unos raros pájaros, también nuevos y relucientes, lanzando desde el cielo unas grandes flechas que explotan terriblemente sobre las casas de pueblos llenos de ancianos, mujeres y niños. Y lo más extraño: los jefes, los que deciden empezar las guerras, no aparecen por ninguna parte. Nuestros amigos se extrañarían de que fueran "los jefes", porque su aspecto, con una sonrisa bobalicona siempre en la boca ( cuando sonríe la boca, pero no los ojos parece una mueca) no les produciría la sensación de que fueran muy listos. Y en cuanto a valientes....si dirigen la guerra desde tan lejos, habría que verlos solos, delante de un "enemigo", seguro que no aguantarían un combate de boxeo con la rana Gustavo.
Seguro que después de leer esto muchos de vosotros pensaréis: " Si ya hemos visto la escena final ya se ha acabado el libro. Y la conclusión es que esto es un desastre y no tiene solución. Pues no, hay una solución, tiene que haberla. Pero para que se pueda encontrar hay que conocer a fondo cuales son los principales problemas que hay que solucionar, que cosas hay que cambiar. Hay que poder distinguir que cosas son lo verdaderamente importante para la vida de los hombres y cuales nos parecen importantes y tal vez no lo sean, es decir que es "progreso" y que es "retroceso", o por lo menos un progreso inútil.
Entonces, ¿como empezó a romperse la armonía entre los seres humanos? ¿como empezaron los hombres a tratar la Naturaleza como a una enemiga? Y sobre todo, ¿por qué?
Todo empezó cuando los hombres aprendieron a cultivar la tierra y a domesticar animales. Esto se ha considerado siempre como un "progreso". Los hombres, en lugar de andar de un lado para otro buscando algo para comer, aprendieron a "dominar la Naturaleza, a hacerla producir abundante comida, y obligaron a algunos animales a trabajar para ellos. Gracias a ello, consiguieron vivir establemente en pueblos, en un territorio propio y en casas, cada vez más confortables. Esto permitió que algunos tuvieran tiempo para inventar cosas nuevas, herramientas, maquinas, y a elaborar leyes, normas, etc., es decir, condujo al nacimiento de las civilizaciones (civilización viene de civitas, ciudad en latín)
Sin embargo, cuando se ha estudiado a fondo, de una forma científica, los restos de las primeras ciudades que han existido en la Tierra, se ha podido comprobar que la historia no fue esa. A partir de 1950, los arqueólogos comenzaron a excavar cuidadosamente los restos de los pueblos más antiguos de la historia. Después de mucho trabajo en zonas que, hace mucho tiempo, eran paisajes verdes cerca de un río y hoy son, la mayoría, colinas secas y polvorientas, se ha podido comprobar que los primeros pueblos, o más bien las primeras ciudades, surgieron hace unos 10000 años. En lo que ahora son Jordania, Irak y Turquía, se han encontrado las más antiguas construcciones que indican una forma de vida sedentaria. Pero no tienen el aspecto de ser tranquilos pueblos dedicados a la agricultura. Son "ciudades" formadas por pequeñas viviendas construidas muy juntas, y rodeadas siempre por una fuerte muralla de piedra. Este tipo de construcción no da la impresión de ser la de un tranquilo pueblecito de agricultores dedicados a obtener pacíficamente los productos de la tierra. ¿Por qué de repente, los hombres comenzaron a vivir inseguros? ¿Por qué tuvieron que protegerse con murallas? Esto quiere decir que se sentían amenazados. Que fueron atacados y construyeron unos altos muros para defenderse. Pero ¿por qué les atacaron? ¿por unos sacos de trigo? ¿por unas cuantas frutas? La respuesta es no. En un lugar llamado Shanidar en Irak (donde encontraron al Neandertal enterrado), y en Tell Mureybit, en Siria, de más de 10000 años de antigüedad, se estudiaron los restos de sus comidas. Los huesos de animales que dejaron eran de especies salvajes, que tuvieron que ser cazados, y los cereales que comían tenían que ser silvestres. Lo mismo se encontró en Jericó, en Jordania, cuyas fuertes murallas fueron destruidas y reconstruidas, al menos cinco veces y también en Catal Huyuk, en Turquía, que llegó a ser una gran ciudad con más de 6000 habitantes, hace más de 10500 años, antes de dedicarse a la agricultura. Entonces ¿ por qué se protegían? Tenían que poseer alguna riqueza. Y así era: las excavaciones demostraron que Jericó era una ciudad comercial porque se encontraron en ella productos vendidos de lejos: minerales y sal del mar Muerto, obsidiana (una roca volcánica negra con la que se hacían cuchillos) y conchas marinas para los adornos. Si miráis en un mapa, las zonas en las que están situadas estas primeras ciudades es la que comunica Europa, Asia y África y se han podido reconstruir las rutas comerciales, es decir hasta donde llegaban los productos, como por ejemplo, la obsidiana que se producía en Turquía.
Las primeras ciudades fueron sitios donde se producían o se intercambiaba materiales que no había en otros sitios. En unos casos se cambiaban por otros, pero siempre se cambiarían por alimentos. Con el tiempo se fueron enriqueciendo, al acumular más materiales que los necesarios. Esto provocaría la envidia de otros hombres, comerciantes o nómadas, y se produjeron ataques para robarles sus posesiones. Las ciudades tuvieron que ser fortificadas para resistir los ataques, y hubo que organizar un gobierno para tomar decisiones y un ejercito para defender la ciudad...
Los más antiguos textos descubiertos son unas tablas de cerámica de hace unos 5500 años, y se encontraron en Uruk, una ciudad de Mesopotamia, que significa lugar entre ríos. Estos ríos son el Tigris y el Eufrates, en el actual Irak. Era una escritura pictográfica, hecha con dibujos que representaban lo que se quería decir: buey, cabaña, trigo, etc. Cuando se pudo descifrar, se comprobó que las ciudades fueron muy parecidas desde el principio: hace unos 5500 años ya había palacios y templos, sacerdotes y soldados, artesanos y esclavos, ricos y pobres, delitos y castigos.


Colaborador: Diego Martini