Autor:
Eduardo
Martínez - Tendencias Cientificas
Consiguen
en laboratorio 50.000 átomos de
antimateria
La
gran cuestión a descubrir ahora es si la
antimateria conserva las simetrías básicas
de la física
Cien
años después del nacimiento de Paul
Dirac, que en los años veinte anticipó
la existencia de la antimateria, un grupo
de científicos de la Organización
Europea para la Investigación Nuclear
(CERN), con sede en Ginebra, ha conseguido
fabricar 50.000 átomos de anti-hidrógeno
en un día, lo que abre nuevas
posibilidades a la comprensión del
Universo y de su predilección por la
materia frente a la antimateria. Por
Eduardo Martínez.
Un
equipo de 39 científicos de nueve
instituciones diferentes ha conseguido por
vez primera producir 50.000 átomos de
anti-hidrógeno en un día, lo que
constituye todo un acontecimiento científico
que explica la revista Nature.
El equipo de científicos trabaja en el
Desacelerador de Antiprotones de la
Organización Europea para la Investigación
Nuclear (CERN), con sede en Ginebra, y el
descubrimiento constituye la primera
producción controlada de grandes
cantidades de anti-hidrógeno de baja
energía.
El resultado, totalmente inesperado, del
experimento, se obtuvo como consecuencia
de mezclar nubes frías de positrones y de
antiprotones capturados (antipartículas
de los más conocidos electrones y
protones) en condiciones muy controladas.
Los átomos de anti-hidrógeno se forman
cuando los positrones se unen a los
antiprotones.
El equipo de la experiencia Athena ya había observado los primeros síntomas de la
presencia de anti-hidrógeno en agosto.
Como destaca el propio CERN en su comunicado del acontecimiento, la detección del anti-hidrógeno
coincidió en el tiempo con el centenario
del nacimiento del físico teórico Paul
Dirac, que a finales de los años veinte
del siglo pasado ya había anticipado la
existencia de la antimateria.
Comparación reveladora
El descubrimiento permitirá comparar el
hidrógeno y el anti-hidrógeno y esta
comparación aportará informaciones
esenciales para un mejor conocimiento del
Universo, particularmente de su
preferencia por la materia frente a la
antimateria.
El anti-hidrógeno frío será también un
nuevo instrumento para estudios de precisión
de diversas ramas científicas, al mismo
tiempo que la comparación entre ambas
partículas y de sus respectivos campos
electromagnéticos y gravitacionales será
determinante para profundizar en el
conocimiento de las leyes de la
naturaleza.
El experimento Athena supera las
limitaciones de anteriores investigaciones
en busca de la anti-materia, realizadas
tanto por el CERN como por el Laboratorio
Fermi de Estados Unidos, que sólo habían
conseguido algunos anti-átomos por día
con aceleraciones de partículas próximas
a la velocidad de la luz.
El procedimiento empleado por el equipo de
Athena es diferente. En sucesivas etapas,
el desacelerador comienza por reducir la
velocidad de las partículas a una décima
parte de la de la luz. A continuación, se
capturan estos antiprotones y se les enfría
antes de mezclarlos con los positrones,
también enfriados, porque el descenso de
temperatura permite reducir la velocidad
de las partículas. El resultado de este
procedimiento es la formación de átomos
de anti-hidrógeno fríos, es decir, muy
lentos.
Pruebas irrefutables
La principal herramienta de la investigación
ha sido el detector de las aniquilaciones
del anti-hidrógeno, que ha aportado
pruebas irrefutables de la presencia de
anti-hidrógeno en las descubiertas
aniquilaciones del antiprotón y del
positrón. Al mismo tiempo, ha constatado
que numerosos anti-átomos se producen de
media cada segundo durante la mezcla de
los positrones y antiprotones, lo que
permite producir los 50.000 átomos de
anti-hidrógeno por día, toda una factoría de antimateria.
Las antipartículas de hidrógeno son, teóricamente,
la imagen inversa del átomo de hidrógeno,
que está compuesto de un protón cargado
positivamente en torno al cual gira un
electrón negativo. El anti-átomo es, por
tanto, el que está compuesto de un
antiprotón negativo y de un positrón
positivo.
Los dos tipos de átomos se destruyen recíprocamente
cuando colisionan entre sí, liberando
energía. Los científicos creen que la
materia y la antimateria forman parte del
Universo desde sus orígenes y que el
estudio de estas dos caras de la
naturaleza debe desvelar los mecanismos
desconocidos de la evolución cósmica,
particularmente la coexistencia imposible
entre materia y antimateria, que permite
que el Universo continúe existiendo.
Simetría amenazada
La consecuencia conceptual del
descubrimiento aportado por el equipo
Athena no es menos importante porque la
segunda fase del experimento será
comprobar que la naturaleza conserva las
mismas leyes en la antimateria que en la
materia.
Hay tres asimetrías básicas. La primera
permite a la materia dominar sobre la
antimateria. La segunda permite a una partícula
ser reflejada en un espejo. La tercera señala
la irreversibilidad del tiempo.
Si en la antimateria estas asimetrías se
desvanecen o distorsionan, las
consecuencias conceptuales serían
terribles para la cultura del tiempo, el
espacio y la materia sobre la que se
sustenta la física actual.