Para
pensar
La
conciencia será artificial
Fuente:
Tendencias 21 (link: www.tendencias21.com.es)
Autor: Eduardo Martinez de la Fe
El campo electromagnético generado por el
funcionamiento eléctrico del cerebro es el
resultado de la superposición de los campos
producidos por la actividad sincrónica de
las neuronas responsables de la percepción
y la vigilia, por lo que el campo
electromagnético cerebral es el soporte de
la conciencia, según una nueva teoría
elaborada por el doctor Johnjoe McFadden que
publica la revista Journal of Consciousness.
Según esta teoría, las redes neuronales,
que se comunican sinápticamente generando
un “espacio consciente de trabajo”, están
unidas entre sí a través de la dinámica
de los campos electromagnéticos. Estos
campos explican mucho mejor las
particularidades de la conciencia que otras
teorías.
La interpretación de McFadden otorga a la
conciencia un papel inductor, pero
determinante, para la conducta del
comportamiento. Explica el gran enigma que
hasta ahora no ha sido resuelto por la
neurología: el proceso de formación de la
conciencia, es decir, cómo es posible que
el cerebro genere conciencia. ¿Cómo se
diferencia la actividad cerebral consciente
de la inconsciente?
Lo que plantea McFadden es que cada vez que
un nervio se activa, la actividad eléctrica
envía una señal al campo electromagnético
del cerebro. Pero, a diferencia de las señales
nerviosas solitarias, la información que
llega al campo elecromagnético se retiene
automáticamente junto con el resto de señales
cerebrales.
Generación de conciencia
El campo electromagnético cerebral realiza
así el aglutinamiento característico de la
conciencia, por lo que puede decirse que el
campo electromagnético del cerebro es la
base de la conciencia. Este campo no sólo
contiene información, sino que también
influye en nuestras acciones (libre albedrío),
al provocar la activación de algunas
neuronas y la inactividad de otras.
El cerebro humano contiene alrededor de 100
mil millones de neuronas eléctricamente
activas que generan un campo electromagnético
cuyo papel en el proceso de computación
neuronal no ha sido examinado completamente.
Aparentemente existe una relación directa
entre la conciencia y la percepción, al
apreciarse que la conciencia está asociada
a las perturbaciones en el campo electromagnético
cerebral.
McFadden añade que el campo electromagnético
del cerebro es en realidad el sustrato físico
de la conciencia, por lo que esta teoría
constituye una importante innovación
respecto a cómo entender el papel del
conocimiento y el significado de la
libertad, al mismo tiempo que, al enmarcar
la conciencia en un contexto físico, abre
nuevas vías a la construcción de un
posible conciencia artificial.
McFadden es autor del libro “La evolución
cuántica, una nueva teoría de la vida”,
en el que sitúa los campos electromagnéticos
conscientes en una teoría biológica más
general, según la cual la vida es un fenómeno
situado en la frontera del mundo cuántico y
el material.
Conciencia y evolución
El autor explica cómo la manipulación de
partículas cuánticas por moléculas vivas,
particularmente al nivel de enzimas y de
ADN, puede acelerar las mutaciones
favorables a la adaptación biológica. Señala
que los campos electromagnéticos
conscientes, que implican también partículas
cuánticas, particularmente en los canales iónicos
de las neuronas, participan en estos
procesos evolutivos.
La teoría de McFadden supone una contribución
más al eterno debate acerca de la
naturaleza de la vida, la conciencia y el
libre albedrío que, de confirmarse, cambiaría
completamente la idea que tenemos
actualmente del mundo y del papel de la
conciencia.
Ni que decir tiene que la teoría afronta
serias dificultades, como explica en otro
artículo de la misma revista la doctora
Susan Pockett. La primera dificultad es cómo
medir con exactitud las propiedades de los
campos electromagnéticos conscientes y cómo
generarlos artificialmente.
La segunda dificultad, más técnica, es que
aparentemente no existe siempre una relación
constante entre los campos electromagnéticos
cerebrales y las percepciones conscientes.
La tercera dificultad es demostrar
fehacientemente que el conocimiento tiene un
efecto directo sobre el cerebro.
En cualquier caso, la aportación de
McFadden no ha dejado de suscitar polémica,
no exenta de descalificaciones, en el ámbito
científico.
Más información:
Abastract del artículo de referencia:,
http://www.ingenta.com
Artículo completo en:
http://www.surrey.ac.uk/qe/PDFs/cemi_theory_paper.pdf
Las dificultades de la teoría en:
http://www.ingenta.com
Nota de prensa de la Universidad de Surrey:
http://www.surrey.ac.uk/news/releases/02-0517electric.html
La polémica está servida:
http://www.giga.com.ar/AXXON/c-115InfoConciencia.htm
Quantum Evolution: The New Science of Life:
http://www.geneticengineering.org/evolution/mcfadden.html
Congreso sobre la consciencia de la
Universidad de Arizona (programa y resúmenes):
http://www.consciousness.arizona.edu/tucson2002/Final_Tucson_program.pdf
