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Olfato
Explorando las fronteras del cerebro.
Dr. Kensaku Mori
Jefe, Laboratorio de Moléculas de Reconocimiento Neuronal.
La
investigación sobre el sistema olfatorio pone en claro los
mecanismos de la mente.
"Durante
mucho tiempo nos hemos hecho una pregunta importante: ¿por
qué una gran variedad de olores está asociada con
una gran variedad de emociones? Por ejemplo, el poeta romano de
la antigüedad Lucretius pensaba que las partículas redondas
que entraban a la nariz producían un olor placentero mientras
que las partículas ásperas producían un olor
desagradable...".
Para descubrir
el verdadero carácter de los olores que nos producen tal
variedad de emociones, hemos entrevistado al Dr. Kensaku Mori, Jefe
del Laboratorio de Moléculas de Reconocimiento Neuronal,
que está llevando a cabo la investigación sobre el
sistema olfatorio.
¿Por
qué seleccionó al sistema olfatorio como tema de investigación?
Comencé a investigar el sistema olfatorio hace veinticinco
años aproximadamente. En aquel momento, el sistema olfatorio
era ignorado en comparación con los campos de la visión
y la audición, y básicamente no se sabía nada
sobre éste. Comencé esta investigación pensando
que un mundo tan desconocido sería un área de investigación
promisoria que quizás ofrecería interrogantes y descubrimientos
interesantes. Pero recién en 1991, cuando Buck y Axel descubrieron
las proteínas receptoras de las moléculas odoríferas,
la investigación se volvió realmente activa.
¿Ud.
habló de "moléculas odoríferas"?
Si, la fuente del olor es en realidad una gran cantidad de pequeñas
moléculas odoríferas invisibles que son emitidas por
la materia. Estas moléculas entran a la nariz, estimulan
el cerebro y causan emociones en él. El juicio de bienestar
o malestar está estrechamente vinculado a la entrada del
olor. El sistema olfatorio afecta directamente los sistemas cerebrales
que controlan las emociones (como el complejo de la amígdala
y el hipotálamo). Esta es una característica del sistema
olfatorio que no se encuentra en los sistemas visual y auditivo.
Por lo tanto, pienso que la investigación sobre el sistema
olfatorio es la clave para comprender los mecanismos de las emociones
de bienestar / malestar, que no han sido aclarados hasta el presente
debido a la falta de métodos científicos para dilucidarlos.
¿De qué
manera el descubrimiento de las proteínas receptoras permitió
este hallazgo?
En el sentido del olfato, existe una gran cantidad de receptores
diferentes que se ocupan de unos 400.000 a 500.000 tipos de moléculas
odoríferas. Este descubrimiento demostró que existen
casi 1.000 tipos de esos receptores, lo cual fue sorprendente para
nosotros, porque la investigación previa había considerado
que se usaban aproximadamente 20 tipos de receptores para identificar
las moléculas odoríferas. Entonces nos preguntamos,
¿cómo puede el cerebro procesar señales de
tan amplia variedad de receptores diferentes e identificar la información
como buenos y malos olores? El más profundo conocimiento
de la gran variedad de receptores comenzó a producir interrogantes
importantes.
¿Qué
son los receptores?
Los receptores son proteínas localizadas en las células
sensoriales del sistema olfatorio dispuestas en secciones en el
techo de las narinas, y que forman una estructura como una especie
de cavidad. Cada uno de los miles de tipos de receptores tiene una
forma de su estructura diferente a la de otros receptores para recibir
las moléculas odoríferas que se ajustan a su forma.
Pero unos miles de tipos de receptores no son suficientes para recibir
400.000 tipos de moléculas odoríferas. Se ha comenzado
a evidenciar que existe una "relación flexible"
entre los receptores y las moléculas odoríferas. En
otras palabras, la estructura de cavidad no sólo recibe las
moléculas odoríferas que se ajustan perfectamente
a ésta sino también aquellas con características
similares.
¿Cómo se transmite la información desde los
receptores al cerebro?
En esta área también empezó a demostrarse que
existe una conexión bien desarrollada entre receptores y
moléculas.
La nariz tiene al menos varios miles de receptores de cada tipo,
y todas las vías desde los receptores de un tipo específico
se conectan a la misma terminal de entrada del bulbo olfatorio (glomérulos
olfatorios). Esto significa que la información de los sensores
de entrada a la nariz (receptores) ligados a moléculas odoríferas
pueden identificarse chequeando las señales de entrada a
estas terminales del bulbo olfatorio. Por lo tanto el cerebro puede
identificar y clasificar las moléculas odoríferas
en base a estos procesos. Además, en una función cerebral
superior, debe existir un proceso de sentir una emoción específica
para un olor específico. Esperamos desarrollar nuestra futura
investigación en la dilucidación de este concepto.
Hemos escuchado
que su laboratorio recientemente descubrió un nuevo hecho
relativo a los mecanismos del bulbo olfatorio.
Sí, ha comenzado a aclararse el mecanismo de la clasificación
cualitativa de los olores o de qué manera la información
de un grupo específico de olores se transmite a una zona
específica del bulbo olfatorio.
El bulbo olfatorio de los mamíferos de divide en cuatro zonas.
Por ejemplo, una parte de la zona I reconoce los "olores pungentes"
como el olor de la grasa. Y la formación de cada zona es
controlada por una proteína de membrana llamada OCAM (Molécula
de Adhesión Celular Olfatoria) La OCAM podría estar
involucrada en la formación de sinapsis entre los axones
de las células olfatorias (ej. las vías moleculares
hasta la terminal de entrada) y las células mitrales del
bulbo olfatorio (ej. vías para ingresar al cerebro).
Hay personas
que son particularmente buenas para diferenciar olores, por ejemplo,
los probadores de perfumes.
Déjeme simplificar la historia y suponer que hay dos sensores,
el A y el B excitados por el olor de una banana. Estos dos sensores
transmiten señales simultáneamente a las terminales
de entrada asignados a ellos, y hay un circuito neuronal que identifica
que las señales están "ocurriendo en forma simultánea"
en las terminales de entrada. Este circuito puede ser reforzado
y desarrollado mediante entrenamiento. Son estos circuitos los que
integran la información de decenas de sensores en un solo
olor. Si se dice que un catador de perfumes tiene una buena nariz,
esto no significa que tenga sensores especiales o más sensores
que otros, sino que su conexión neural, que es la que memoriza
qué combinaciones de sensores forman un olor específico,
está más desarrollada que la de la gente común.
¿A qué punto ha llegado su investigación y
cómo la lleva a cabo?
La investigación del sentido del olfato ahora ha entrado
a la más complicada parte superior del cerebro. Sin embargo,
aunque no ha pasado mucho tiempo desde el descubrimiento de los
receptores, a nivel de las estructuras y funciones básicas
de los mecanismos olfatorios se ha comenzado a aclarar mucho.
Nuestro laboratorio está llevando a cabo la investigación
dividida en tres etapas, a nivel de las células sensoriales
olfatorias en la nariz, a nivel del bulbo olfatorio que se dice
es el primer centro de retransmisión, y a nivel de la corteza
olfatoria, considerada un área desconocida. Por lo tanto,
básicamente usamos cualquier medio disponible de investigación.
Por ejemplo, nuestra investigación del sistema olfatorio
utiliza muchos métodos de investigación básicos
incluyendo los de la biología molecular, electrofisilogía
y medición óptica. Dado que la investigación
del cerebro es un campo en el cual es extremadamente difícil
para un solo grupo dilucidar todo, para nosotros es esencial la
cooperación con otros laboratorios.
¿Cuáles
son los resultados de la investigación del sistema olfatorio
que pueden beneficiar a la sociedad humana en general?
Creo firmemente que cualquier resultado de la investigación
básica puede brindar una contribución a la sociedad,
pero honestamente no sé en qué forma contribuirán
nuestros resultados.
Por ejemplo, nuestro laboratorio ha descubierto una molécula
que tiene una nueva función del bulbo olfatorio, que hemos
llamado telencefalina. Esta molécula es única dado
que se manifiesta solamente en las neuronas del telencéfalo,
que es el segmento crítico más desarrollado del cerebro
humano. Se ha informado en la revista médica "The Lancet"
a comienzos de este año que la concentración de telencefalina
en el suero sanguíneo aumenta cuando el cerebro es dañado
por la epilepsia o la encefalitis herpética. Antes no era
posible identificar el daño cerebral, a menos que se examinaran
las ondas cerebrales profundas, pero ahora es posible diagnosticar
el daño cerebral midiendo la concentración de telencefalina.
De esta forma inesperada la investigación básica logra
resultados socialmente significativos. Por lo tanto, aunque nos
imagináramos los eventos que podrían ocurrir dentro
de cinco años, nunca sabríamos lo que ocurrirá
realmente hasta ese momento.
Finalmente,
¿me puede decir cuál es su deseo o intención
sobre la investigación futura del sistema olfatorio?
Después de todo, creo que lo que es realmente importante
es establecer y acumular conocimiento básico. La investigación
sobre un tema de conocimiento básico es absolutamente necesaria
para lograr los avances posteriores del conocimiento. Partiendo
del conocimiento básico que se ha obtenido en forma fortuita,
surgen otras investigaciones que progresan y se incrementa el conocimiento.
Este es el mérito de la investigación básica.
Pienso que la investigación básica sobre el sistema
olfatorio está relacionada con la investigación en
otros campos y eventualmente se crea una plataforma académica
con ellos para la dilucidación general de los mecanismos
cerebrales.
Autor: Kensaku Mori
Fuente: Riken BSI news
Traducción: Liliana Storina (colaboradora)

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