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Humanidad
Diez
tendencias del Siglo XXI
El mundo del siglo XXI será cada vez más desigual
e inseguro porque los problemas derivados de la superpoblación
agudizarán los efectos medioambientales y complicarán
la gestión política, si bien el creciente protagonismo
social de la mujer, unido al pluralismo cultural que engendran las
nuevas tecnologías, pueden impulsar una masiva acción
educativa que humanice la mundialización. Por Jérôme
Bindé.
Hemos identificado
diez tendencias en el mundo que podrían constituir otros
tantos desafíos para la comunidad internacional y las organizaciones
e instituciones multilaterales en los primeros decenios del presente
siglo.
Hemos hecho
un esfuerzo por identificar las tendencias que, actualmente en germen,
parece que proseguirán e incluso se reforzarán al
menos en los primeros decenios del siglo XXI: entre unas y otras
parecen existir ya numerosos nexos y pasarelas, que igualmente se
ha procurado destacar.
Ahora bien,
es primordial relativizar de entrada el alcance de este ejercicio,
que no tiene la pretensión de predecir ni de prever, sino
simplemente de sentar las bases de una prospectiva en un universo
fundamentalmente inseguro. A falta de conocer el futuro, se trata
de prepararlo.
Tendencia 1: Transformación radical de la sociedad
El auge de la
tercera revolución industrial, la continuación de
la mundialización y la profundización de sus repercusiones
están transformando radicalmente la sociedad. El principal
riesgo es el de que surja una "sociedad disociada" y de
que aumenten las desigualdades entre los países y dentro
de ellos. La ventaja potencial es la de contar con medios técnicos
para lograr "la libre circulación de las ideas por medio
de la palabra y de la imagen", uno de los objetivos primordiales
de la UNESCO, y promover la educación a distancia.
Tendencia 2:
Polarización extrema
Pobreza, desigualdades
y exclusión: ¿hacia una agravación de las tendencias?
No cabe duda de que se han producido progresos considerables en
materia de desarrollo humano. Sin embargo, la mitad de la humanidad
trata de sobrevivir en la pobreza con menos de 2 dólares
al día. El 70% de los pobres son mujeres y dos tercios de
estos pobres no han cumplido 15 años. La proporción
del ingreso del 20% más rico en comparación con la
del 20% más pobre pasó de 30 frente a 1 en 1960 a
74 frente a 1 en 1997. ¿Pueden la democracia y la paz, y
las escuelas, el Estado-Nación o la ciudad sobrevivir a esta
polarización extrema y a los fenómenos de secesión
urbana, tecnológica y cultural que genera?
Tendencia 3:
Mayores amenazas a la paz
La aparición
de nuevas amenazas para la paz, la seguridad y los derechos humanos:
nuevas formas de violencia y conflictos tienden a generalizarse
por debajo o más allá del nivel del Estado (aumento
del número de enfrentamientos infraestatales y de conflictos
interétnicos o intercomunitarios, resurgimiento del racismo,
la xenofobia, las formas extremas del nacionalismo e intolerancia
religiosa, aumento del terrorismo y del crimen organizado, violencia
"virtual" en el ciberespacio). Pero además, ¿cómo
podemos asegurar que los dividendos de la paz se utilicen en el
siglo XXI, para construir un desarrollo humano sostenible? El concepto
de seguridad recientemente se ha ampliado: por encima y más
allá de la protección del Estado en el futuro ¿no
debería abarcar la seguridad económica, social, ecológica,
cultural y humana y la seguridad mundial? Actualmente las amenazas
van más allá de las fronteras, lo que requiere una
acción coordinada en los planos regional y mundial. La construcción
de la paz y la seguridad requerirán en lo sucesivo que se
reconozcan todas las nuevas dimensiones de la seguridad humana y
la promoción eficaz de todos los derechos humanos.
Tendencia 4:
Agudización demográfica
La agudización
de los problemas vinculados con el crecimiento de la población,
la transición demográfica, las amenazas para la salud
y la urbanización masiva: la transición demográfica
se está acelerando. Aunque probablemente no haya, en consecuencia,
una "explosión demográfica", la población
del planeta seguirá aumentando rápidamente, aunque
no se puede excluir que hacia el año 2050 supere apenas los
8.000 millones de personas.
Además, la población mundial está envejeciendo
y su distribución geográfica también está
cambiando, al igual que las causas de la mortalidad. Tal vez también
estemos al borde de una crisis mundial provocada por las nuevas
enfermedades y por otras que han vuelto a aparecer. Para resolver
todos estos problemas de población y de salud pública,
es esencial considerar prioritaria la educación, y en particular
la educación de las niñas. ¿La educación
para todos a lo largo de toda la vida no será la mejor forma
de contracepción? El crecimiento demográfico mundial
también está acompañado por la urbanización
masiva, acelerado por los cambios económicos y sociales,
que origina desafíos sin precedentes (la pobreza y la exclusión
urbana; la secesión urbana; los problemas ambientales; el
acceso a los recursos naturales y culturales;
el derecho a la vivienda; los nuevos problemas de la ciudadanía
urbana y la retracción del espacio público). Si estas
tendencias no se modifican, en los próximos 40 años
habrá que construir el equivalente de 1.000 ciudades de 3
millones de habitantes cada una, vale decir, casi tantas ciudades
como las que existen hoy en día. Este crecimiento urbano
se concentrará esencialmente en las ciudades del Sur.
También es probable que la exclusión urbana se vea
reforzada por el fenómeno del "apartheid" urbano
que prolifera en numerosas regiones del mundo. ¿Cómo
volver a crear la urbanidad y la civilidad? ¿Cómo
integrar a los marginados?
Tendencia 5:
Mayor deterioro medioambiental
El rápido
deterioro del medio ambiente del planeta, causado por el calentamiento
del clima, modos de consumo no sostenible, antiguas y nuevas formas
de contaminación (contaminación del aire, del agua,
del suelo, del océano, contaminación química
e invisible) y la reducción sin precedentes de la biodiversidad
de los ecosistemas plantearios. Los principales desafíos
en este ámbito son los siguientes: el calentamiento del clima
mundial; el agua, la reducción de la capa de ozono; la desertificación;
la deforestación; la contaminación de los océanos
y los cambios de los ecosistemas marinos y de las corrientes oceánicas
en todo el mundo; la contaminación química y la "contaminación
invisible", así como la reducción sin precedentes
de la biodiversidad. ¿La solución de estos problemas
no supondrá la elaboración de un "contrato natural"?
Favorecer el progreso de la ciencia y los conocimientos relacionados
con el medio ambiente, fomentar en los sistemas educativos una enseñanza
ambiental y contribuir a la construcción de una ética
del futuro podrían considerarse tareas prioritarias.
Tendencia 6:
Crece el abismo digital
El desarrollo
de la sociedad de la información: el surgimiento, a diferente
ritmos en las diversas partes del mundo, de una sociedad de la información
da lugar a grandes esperanzas en cuanto al acceso al conocimiento.
Pero la humanidad tendrá que asumir un gran desafío:
el que plantea la distribución desigual del acceso de los
países desarrollados y los países en desarrollo e
incluso dentro de los países. En realidad, el 80% de la población
del planeta no tiene acceso a instalaciones básicas de telecomunicaciones
y sólo el 2,4% tiene acceso a Internet. En este sentido,
la cibercultura debe estar acompañada por una ciberética.
Tendencia 7:
La mundialización se deshumaniza
La evolución
probable de la democracia y los regímenes de gestión
pública e internacional o regional: la comunidad internacional
deberá afrontar cada vez con más frecuencia problemas
mundiales que sólo se pueden resolver a escala mundial. Ante
un mercado crecientemente mundializado ¿avanzaremos hacia
formas más desarrolladas de democracia internacional? ¿Se
transformará la democratización -definida como un
proceso conducente a una sociedad más abierta y participativa
y menos autoritaria- en un fenómeno auténticamente
mundial? Tanto dentro de los Estados como en el plano internacional,
el poder de la sociedad civil y de los nuevos actores no gubernamentales
parece aumentar. En el siglo XXI se debe dar respuesta a una pregunta
decisiva ¿cómo civilizar y humanizar la mundialización?
Tendencia 8:
Mayor protagonismo de la mujer
El incremento
del papel de las mujeres y las nuevas perspectivas en materia de
igualdad entre los sexos (educación, participación
y representación en todos los ámbitos de actividad):
los progresos en materia de igualdad entre hombres y mujeres no
siempre guardan relación con la riqueza de un país,
ni con su nivel de desarrollo humano. Esto significa que para combatir
las disparidades en este sentido no basta con depender exclusivamente
del crecimiento de la renta nacional. Si bien es cierto que se han
alcanzado considerables progresos en los últimos decenios,
especialmente en el campo de la educación, esos avances últimamente
se topan con determinadas "barreras invisibles" extremadamente
resistentes, no sólo en los ámbitos de la educación
y la salud pública sino también en lo que se refiere
a la pobreza, el trabajo, el acceso a puestos en los que se adoptan
decisiones políticas y los derechos relacionados con la propiedad,
la herencia, el casamiento y el divorcio. Además la mujer
sigue siendo víctima de diversas formas de persecución
y opresión moral y física.
Tendencia 9:
Pluralidad cultural y digital
Nuevos encuentros
entre las culturas: el pluralismo, la diversidad y la creatividad
culturales ante el auge del mundo de las redes, de la tecnología
y de la mundialización. Las nuevas tecnologías tendrán
repercusiones considerables en los libros, la palabra escrita, la
información y el pluralismo lingüístico. ¿Serán
estos encuentros que promueven positivos y creativos u hostiles
y destructivos? ¿Favorecerán la hegemonía de
una o más culturas o incluso la homogeneización cultural
que algunos temen? ¿Exacerbarán las diferencias culturales
y provocarán la aparición de nuevas fragmentaciones
culturales? ¿Cómo restablecer un vínculo entre
el espacio cada vez más abierto de la economía y el
mundo a menudo excesivamente cerrado y fragmentado de las culturas?
¿no estará la "tecnologización" de
la cultura presagiando la desaparición de los modos tradicionales
de producción y de transmisión de la cultura? ¿Anunciará
la aparición de una "sociedad programada"? ¿Cómo
garantizar el acceso de todos a la cultura y a todas las culturas
cuando, actualmente, más de las dos terceras partes de las
redes son privadas? ¿Cuál será el impacto de
las nuevas tecnologías en los libros y en la lectura? ¿Cómo
evolucionará la noción del patrimonio que se ha ampliado
considerablemente en los últimos decenios?
Tendencia 10:
El hombre domestica al hombre
El incremento
de las capacidades de la ciencia y de la técnica y los nuevos
problemas éticos: la creciente influencia de la ciencia y
la tecnología junto con la formación de poderosas
alianzas industriales probablemente sea un importante factor en
la configuración del siglo XXI. Numerosos progresos de la
ciencia y la tecnología encierran la promesa de considerables
avances en muchos ámbitos. Pero estos adelantos también
plantean interrogantes e inquietudes éticas. La primera se
refiere a las tecnologías aplicadas a los seres vivos: ¿No
conducirá la capacidad de "artificializar" la naturaleza,
de manipular las especies -incluso, al ser humano- al "mundo
feliz "que predijo Aldous Huxley y a una situación inadmisible
éticamente en la que el hombre domestique al hombre? Pero
además, ¿cuáles son las repercusiones de esos
adelantos en la biosfera y en el medio ambiente del planeta? Para
hacer frente a estos problemas, la sociedad deberá seguir
intensificando su acción en los ámbitos de la ética
del futuro y la bioética.
Jérôme
Bindé es Director de la Oficina de Análisis y Previsión
de la UNESCO. Texto condensado del informe "Siglo XXI: tentativa
de identificación de algunas grandes tendencias" presentado
por la mencionada oficina al "Equipo Especial del Consejo Ejecutivo
sobre la UNESCO en el siglo XXI".
Documento completo disponible en:
http://unesdoc.unesco.org/images/0011/001196/119699s.pdf

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