Un
reino invasor ha conquistado a Europa. Una
super-colonia de hormigas de América del
Sur, con millones de nidos y billones de
individuos, recorre 6000 kilómetros
bordeando la costa del Mediterráneo y Atlántico.
Cada
hormiga de la colonia trata a las demás
como una compañera de nido, aunque puedan
no estar relacionadas. Los nidos han tapado sus diferencias para crear la unidad
cooperativa más grande jamás descubierta, dice
Laurent Keller de la Universidad de Lausanne,
Suiza.
“Podemos
mezclar a las hormigas de España e Italia y
no hay agresión,”dice Keller.
“Nos sorprendió mucho descubrir
esto.”
“Esto
es muy sorprendente”, die el entomólogo
Terrence McGlynn de la Universidad de San
Diego.
Los poderes cooperativos de las
hormigas Argentinas (Linepithema humile) las
han hecho una peste doméstica y
agricultural seria y una amenaza para las
especies nativas de todo el mundo.
Pero la escala de sus super-colonias,
y como se formaron, se desconocía hasta el
momento, dice MCGlynn.
Otras
hormigas invasoras, como las problemáticas
hormigas de furgo del Sur de Estados Unidos,
cooperan pero no en la misma escala.
“Comprender como hacen esto es biológicamente
y prácticamente importante,”dice el
genetista Pekka Pamilo de la Universidad de
Oulu, Finlandia.
La
hormiga Argentina ha invadido cada
continente excepto Antártica, y ha llegado
hasta islas como Hawaii y Nueva Zelandia,
transportándose con los humanos.
Pero su llegada es mala para los
residentes, ya que es difícil encontrar
hormigas nativas en las áreas invadidas.
Keller
y sus colegas recolectaron hormigas
Argentinas del norte de Italia, en la costa
sur de Francia y en la Península Ibérica.
En
Sudamérica, las hormigas de los nidos
separados por unos metros pelean hasta la
muerte.
La mayoría de las hormigas Europeas
no demostraron agresión entre sí, aún
cuando sus hogares estaban separados por
miles de kilómetros.
Esta
suspensión de hostilidad permite que los
nidos se acerquen juntos, especula el
equipo. Libres
de los predadores y parásitos de su hogar
nativo, las poblaciones alcanzan densidades
mayores.
La
cooperación se transforma en una mejor
estrategia que el conflicto, aunque las
hormigas no están relacionadas entonces no
comparten un interés evolutivo en el
bienestar de las otras hormigas.
Las
hormigas utilizan señales químicas para
reconocer las compaeras de nido.
Keller especula que las hormigas
arrivaron en Europa en los años 20 y se
asociaron con hormigas no relacionadas que
compartían algunas señales químicas para
poder alcanzar la dominación.
