Las
células naturalmente borran la marca de
sus células madre en 24 horas, dicen
los expertos en clonado.
El mecanismo que gobierna esto
podría explicar la forma en que los
clones animales y stem cells son
reprogramadas.
No
todos los genes nacen iguales.
En los mamíferos, algunos genes
realizan lo que se conoce como “imprinting”:
las células solo activan una copia del
gen heredado o de la madre o del padre,
pero no ambos.
Este
sello sobre uno de los genes debe ser
borrado y reescrito en las células
germinales, óvulo y espermatozoide,
para que sean correctamente
categorizadas como hembras o machos
cuando se fusionen para formar la próxima
generación.
La
deleción ocurre en aproximadamente un día,
según han demostrado Fumitoshi Ishino y
sus colegas del Tokyo Institute of
Technology en Yokohama, Japón.
Aun mientras crece un embrión,
las células destinadas a formar los
ovarios y testículos deben borrar los
patrones establecidos de actividad génica.
El
descubrimiento comienza a revelar como
las células rescriben su historia,
explica Azim Surani del Wellcome/CRC
Institute en Cambridge, UK.
Capacidad
de Programación
Horas
luego de la fertilización, el óvulo y
espermatozoide rescriben sobre su ADN
con instrucciones para formar un embrión
mientras que el imprinting permanece
intacto.
Se cree que la razón por la cual
los mamíferos clonados mueren a una
edad temprana o tienen problemas de
salud se debe en parte a que esta
reprogramación está incompleta.
Una
parte de la maquinaria celular que borra
los imprints podría estar encargada de
la reprogramación, dice Wolf Reik, que
estudia estos fenómenos en el Babraham
Institute en Cambridge, UK.
Una
vez encontradas, las moléculas
involucradas podrían ser alteradas para
mejorar la eficiencia de la clonación.
Similarmente, las stem cells
adultas podrían ser manipuladas para
rescribir sus instrucciones normales y
generar tipos celulares atípicos.
El
equipo de Ishino cree que, bajo ciertas
condiciones, el imprint en
el ADN de una célula de donante
es transmitido sin afectarse al clon.
Usaron esto para estudiar cuando
el imprinting nuclear es eliminado en un
embrión en crecimiento.
El
grupo creo clones a partir de las células
que iban a generar ovarios y testículos
en embriones de ratones.
Tomaron las células a diferentes
tiempos del desarrollo del embrión.
Las células tomadas luego de la
eliminación del imprinting daban lugar
a clones que morían muy rápido.
Mientras que los clones de las células
que todavía tenían algunos imprintings
vivían más tiempo.
Los
investigadores concluyeron que a mitad
de camino durante el crecimiento de un
embrión, los genes pierden su sello que
determina si provienen de la madre o el
padre y se hacen todos iguales en un día. Las marcas químicas que los diferenciaban son removidas de
los genes, una por una para hacer que la
actividad de ambas copias sea la misma.
La
velocidad sugiere que el patrón de
imprinting es eliminado activamente ,
dice Reik, en vez de perderse
pasivamente durante las divisiones
celulares.
Los experimentos también se suman a la
evidencia de que los embriones no pueden
sobrevivir sin un imprinting correcto.
“Los clones que no tienen
información de los padres no sobreviven
a término,”dice Ishino.
Similarmente, los embriones que
contienen dos copias de los genes
maternos o paternos no pueden
sobrevivir.