Los
adolescentes que miran más de una hora de
televisión por día tienen una mayor
probabilidad de convertirse en adultos
violentos, dicen los investigadores
norteamericanos.
El estudio a gran escala y largo
plazo es uno de los primeros en mostrar
tales efectos sobre los adolescentes y
adultos jóvenes.
El
consejo actual sobre la televisión, como
por ejemplo la Academia Americana de Pediatría,
recomienda mirar televisión no más de una
o dos horas por día.
Pero esto pod’ria ser demasiado,
dice Jeffrey Johnson de la Universidad de
Columbia de Nueva York y miembro del equipo
que realizó el estudio.
“Si
los padres quieren minimizar el riesgo de
que sus hijos crezcan para cometer actos
agresivos deberían intentar limitar la
televisión a menos de una hora por día, en
promedio,” dijo.
Muchos
psicólogos consideran al vínculo entre la
violencia en los medios y el comportamiento
violento como bien establecido.
Johnson
y sus colegas han estado siguiendo 707
familias en Nueva York desde 1975.
Utilizaron estadísticas para separar
otros factores que puedan contribuir al
comportamiento agresivo aparte de la
televisión, como clase social, educación e
historia previa de violencia.
El equipo espera haber podido
diferenciar la posibilidad de que la
televisión causa agresión de la
posibilidad de que la gente agresiva mire
mucha televisión.
El
salto más grande en el comportamiento
agresivo ocurrió entre adolescentes que
miraban menos de una hora de televisión por
día y aquellos que miraban de 1 a 3 horas,
con todos los demás factores iguales.
Luego,
a partir de ahí la violencia aumentaba con
el aumento de las horas frente al televisor.
Los chicos que miraban tres horas o más
por día entre 14 y 16 años eran cinco
veces más propicios a cometer actos
violentos como adultos que los que miraban
menos de una hora por día.
El
nuevo estudio muestra que los adolescentes
son vulnerables a los efectos de la
violencia en los medios durante un rango
amplio de edades.
“Las
personas podrían ser particularmente
sensibles a los efectos de la violencia en
los medios en la adolescencia
temprana,”dice Johnson.
“Es un período crítico en la vida
para el desarrollo de capacidades sociales y
de la personalidad.”
