Un
nuevo estudio de imágenes cerebrales del
Instituto de Psiquiatría del Reino Unido
demuestra que existen cambios cerebrales
sustanciales en las etapas más tempranas de
la esquizofrenia, implicando que estos
cambios preceden la aparición de los síntomas
psicóticos.
Los
descubrimientos, publicados en el American
Journal of Psychiatry en Noviembre del 2000,
podría sugerir un papel importante para las
imágenes cerebrales en el diagnóstico
precoz de la enfermedad y hasta la prevención
de su desarrollo.
El
estudio, liderado por el doctor Tonmoy
Sharma, incluyó a 68 participantes,
incluyendo 37 personas que experimentaban el
primer episodio de psicosis y un grupo de
voluntarios sanos.
Las imágenes de resonancia magnética
identificaron diferencias en la estructura
de regiones clave, como el lóbulo temporal,
entre los voluntarios sanos y aquellos que
experimentaban psicosis.
Mientras
que las investigaciones anteriores ya habían
demostrado la existencia de diferencias
cerebrales entre personas con esquizofrenia
y voluntarios sanos, muchas veces estos
estudios involucraban personas que padecían
esquizofrenia durante muchos años.
Debido a esto, es difícil
identificar si los cambios cerebrales se debían
al proceso de envejecimiento, una
consecuencia de la enfermedad o los efectos
secundarios de la medicación.
En
este estudio todos los participantes habían
experimentado psicosis durante tres meses o
menos y algunos nunca habían tomado drogas
antipsicóticas.
Los resultados sugieren que en el
momento en que aparecen los síntomas de
comportamiento psicótico, sus cerebros ya
son estructuralmente diferentes.
Ahora
se reconoce que las personas con
esquizofrenia tienen una mejor chance de
recuperación si la psicosis es tratada
tempranamente.
Pero
los descubrimientos de este estudio indican
que los cambios cerebrales se hacen
evidentes mientras que la enfermedad está
en sus estadios tempranos.
Debido a esto, los investigadores están
centrando su atención en un estadio aun más
temprano llamado “fase prodrómica”
antes de que se haga evidente la psicosis,
para intentar prevenir la esquizofrenia.
Pero los signos de la fase prodrómica
son difíciles de distinguir de los
comienzos de otras enfermedades psiquiátricas
o de la adolescencia normal.
De
acuerdo con el Dr. Sharma, es necesaria una
forma sistemática de reconocer los signos
tempranos de la esquizofrenia: “En la
esquizofrenia hemos tenido una noción romántica
de intervenir antes de que se desarrolle la
condición pero, hasta ahora, nuestros
instrumentos de diagnóstico no nos lo han
permitido.”
Él
piensa que en el futuro, las imágenes
cerebrales podrían proveer una forma de
identificar los signos tempranos de la
esquizofrenia.
“En el cáncer, hemos visto que los métodos de
screening para personas en riesgo han tenido
un gran efecto sobre el éxito del
tratamiento.
Con un método eficiente de screening
para esquizofrenia, por primera vez, la
psiquiatría preventiva pasa a ser una
posibilidad realística.”