Los
investigadores del laboratorio de Michael
Greenberg delecionaron un gen de los ratones
llamado fosB que también se encuentra
presente en los humanos.
Los científicos estaban tratando de
determinar su función.
Existía evidencia de que un pariente
cercano, el gen c-fos jugaba un papel en el
control del ciclo dormir / despertar y
probablemente participara en el aprendizaje
y la memoria.
Una buena manera de descubrir la
función de un gen es aparear animales sin
el gen y luego comparar las crías con los
animales normales.
“Al
principio los animales parecían totalmente
normales,”dice Jennifer Brown, una
estudiante de postgrado que realizó los
experimentos.
“Pero cuando apareamos a los
mutantes, descubrimos que ambos padres
ignoraban a sus crías.
Las madres dejaban a las crías
desparramadas por la jaula y no las
amamantaba. Cuando pusimos a las crías con madres normales todo mejoró.”
La
conclusión fue: el gen fosB es crucial para
el comportamiento maternal y la
supervivencia de las crías.
“Es el primer gen descubierto que
está involucrado en el comportamiento
maternal,”dice Greenberg.
Esto
no significa que un gen determine un tipo de
comportamiento, la naturaleza directamente
determinando la crianza.
La biología es mucho más compleja.
Lo que sucede es que fosB se activa
por un cambio en el ambiente, en este caso
era la presencia de las crías.
Luego, fosB activa a varios genes y
el resultado final es una respuesta
adaptativa en respuesta a un cambio en el
medio ambiente del animal.
Sin el gen, no hay respuesta.
Greenberg
quiere descubrir que genes están
involucrados en que comportamientos. Él quiere saber exactamente como funcionan a nivel
molecular.
“Cuanto más entendamos acerca de
lo que sucede en las células, mayor el
potencial para encontrar tratamientos cuando
algo sale mal,”dice.
Greenberg
se especializa en la investigación de la
familia de genes fos ya que son los primeros
en ser activados en situaciones como el sueño,
la alerta, el desarrollo cerebral y
enfermedades.
Específicamente,
está tratando de descifrar como fosB ejerce
sus efectos sobre el comportamiento
maternal.
El control sobre este comportamiento
parece involucrar al área preóptica del
hipotálamo.
Cuando
las hembras son expuestas a crías que no
son propias, al principio no los crían. Pero la exposición repetida a las crías, particularmente
a sus olores, produce un cambio en el
funcionamiento del cerebro.
Las
proyecciones de las células cerebrales se
extienden desde la nariz hasta la amígdala,
el centro de emociones en los humanos, y de
ahí al área preóptica. Las conexiones continúan al tallo encefálico por encima de
la médula espinal, donde las señales a los
músculos llevan a que la madre busque a sus
crías.
La
deleción del gen fosB en el área preóptica
inhibe esta respuesta.
Además
de su papel en el comportamiento, se piensa
que la familia de genes fos contribuyen a la
supervivencia o muerte de las células
cerebrales en el envejecimiento y en la
enfermedad.