Los
maestros dicen que uno debe prestar atención
para poder aprender.
No necesariamente, dicen los psicólogos
americanos: las imágenes de las cuales no
somos concientes pueden tener un impacto
importante en nuestros cerebros.
El
entrenamiento subliminal puede mejorar
nuestras habilidades dice Takeo Watanabe y
sus colegas de la Universidad de Boston. “Sin darnos cuenta, estamos aprendiendo
inconscientemente,”dice Watanabe.
La exposición repetida a objetos a
los cuales somos inconscientes podrían
tener un efecto tremendo sobre nuestros
cerebros.”
El
hallazgo muestra que para los procesos
visuales básicos el cerebro nunca descansa,
dice Robert Stickgold, que estudia la
conciencia en Harvard University.
Los
psicólogos deben preguntarse si podemos
aprender tareas más complejas sin prestar
atención, dice Stickgold.
Vivir
y aprender
Estamos
aprendiendo automáticamente mientras
caminamos, explica Ken Nakayama, que estudia
la visión en Harvard.
“Los patrones nos pasan todo el
tiempo,”dice, como autos y gente en la
calle.
El aprendizaje subconciente podría
ser un método eficiente para absorver
conocimiento sin tener que intentarlo.
“Uno no puede prestarle atención a
todo,” dice.
Tal
estrategia de aprendizaje podría haber
evolucionado para ayudarnos a incorporar
información recurrente, y asimismo
importante, acerca de nuestro ambiente,
piensa Watanabe.
Los movimientos de los animales son
un buen ejemplo.
Los
resultados también sugieren que no podemos
evadir información irrelevante que no nos
interesa.
Esto es preocupante, ya que hoy en día
somos bombardeados por imágenes en la
televisión, señales luminosas en la calle,
etc.
Unir
los puntos
El
equipo de Watanabe les dijeron a varios
voluntarios que miraran letras en una
pantalla.
Alrededor de las letras había puntos
que se movían al azar.
Los participantes no se daban cuenta
que el 5 % de los puntos se movían
consistentemente en una dirección.
Luego
de 25 días de entrenamiento subliminal, las
personas estudiadas fueron testeadas en su
capacidad para percibir un nivel del 10 % de
puntos que se movían en una dirección.
Eran un 20 % mejor en percibir el
movimiento de los puntos.
Ciertas
características de los objetos, como el
movimiento o el color, hacen que las células
nerviosas en el cerebro se disparen.
El entrenamiento subliminal podría
pulir estas células, haciéndolas más
sensibles a una dirección particular de
movimiento.