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Epilepsia
Los
ataques de epilepsia comienzan horas antes
de que aparezcan los síntomas
UniSci,
Daily University Science News (Abril 26,
2001)
-
14.01.2002
-
Los
científicos que estudian a la epilepsia en
la Universidad de Pennsylvania encontraron
un patrón de actividad cerebral humana que
indica que las condiciones que disparan los
ataques de epilepsia pueden tardar horas en
desarrollarse.
El
trabajo tiene como objetivo desarrollar un método
que prevenga los ataques de epilepsia y las
convulsiones antes de que aparezcan a través
del uso de aparatos cerebrales y
medicamentos.
“Este
estudio es parte de un gran esfuerzo
colectivo para controlar los síntomas de
una condición que domina las vidas de
muchos individuos por ser tan dramáticamente
impredecible,”dice Brian Litt, el autor
del estudio.
Cerca
de 50 millones de personas en el mundo
sufren de ataques de epilepsia.
Aproximadamente el 25 % tiene ataques
que no pueden ser controlados por ninguna
terapia disponible.
Aunque
la epilepsia es la enfermedad neurológica más
común luego del derrame cerebral, su causa
no puede ser identificada en un gran
porcentaje de los casos. Recientemente, los científicos que buscaban cambios en el
cerebro que predicen a los ataques han
tenido mucho éxito utilizando una teoría
matemática basada en el caos.
Desafortunadamente, esos estudios se
concentran en un período de minutos previos
al ataque.
Litt
y sus colegas, por otro lado, se basaron en
el método tradicional de medir la actividad
cerebral a través del electroencéfalograma
en cinco pacientes con epilepsia que estaban
siendo evaluados luego de la cirugía y por
eso habían dejado de tomar medicación.
Utilizando
electrodos implantados en ambos lados del
cerebro, los científicos examinaron “un
continuo registro de información buscando
patrones asociados a los ataques y
encontraron una cadena de eventos que predecía
que los ataques iban a ocurrir,”dijo Litt.
Los
investigadores descubrieron ciclos de
actividad cerebral anormal, descargas epilépticas,
que duraban entre 15 y 30 minutos.
Las descargas se hacían más
frecuentes en un período de horas a medida
que llevaban a los ataques de epilepsia
breves y asintomáticos en puntos específicos
del cerebro.
Esos ataques pequeños disparaban un
aumento progresivo en la actividad que se
distribuye en el cerebro y culminaba en
ataques epilépticos clínicos.
“Esta
información provee una oportunidad real
para frenar a la actividad anormal en las
regiones cerebrales epilépticas antes de
que se desarrollen los ataques,”dice Litt.
Aunque
todavía queda mucho trabajo por realizar
antes de que el estudio puede probarse clínicamente,
Litt cree que eventualmente se podrían
implantar aparatos en el cerebro que abortarían
los ataques reaccionando con y difundiendo
el ciclo de actividad anormal creciente.
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