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Cerebro
La
mente ayuda a curarse
Tendencias
científicas
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07.01.2002
-
Los
ejercicios de relajación y de respiración
son eficaces para controlar los efectos de
la diabetes, según una investigación
realizada en el centro médico de la
Universidad de Duke. Las técnicas de gestión
de estrés, unidas a los tratamientos
habituales, permiten reducir los niveles de
azúcar en la sangre un 1% o más, y su
eficacia puede equipararse a la de cualquier
medicamento.
La
investigación se realizó sobre 108
pacientes aquejados de una diabetes de tipo
II, también conocida como insulino-dependiente.
La mitad de estos pacientes siguió cursos
de relajación durante un año y de ellos el
32% había conseguido bajar al menos en un
1% su nivel de glucemia. Sólo el 12% de la
otra mitad del grupo consiguió reducir un
nivel equivalente.
Este
resultado, según los investigadores, sólo
puede deberse a los ejercicios de relajación,
ya que ambos grupos eran homogéneos en
peso, régimen y deportes, tres aspectos
capaces de influir también en la evolución
de una diabetes.
La tensión está asociada a la liberación
de hormonas que preparan al cuerpo para
gastar energía, lo que deriva en un aumento
de glucosa en la sangre. Las técnicas de
relajación ayudan a controlar estos
procesos y son recomendadas por los
investigadores, ya que este tratamiento
adicional no tiene contraindicaciones.
La imaginería motriz
El
trabajo del Centro Médico de Duke forma
parte de un nuevo campo de investigación
que introduce a la mente en los procesos
curativos. Otra investigación médica
desarrollada en la Universidad de Montreal,
Canadá, en colaboración con la Universidad
de Laval, ha conseguido ya probar científicamente
el poder curativo de la imaginación.
La
investigación de la Universidad de Montreal
se ha desarrollado con personas víctimas de
un accidente vascular cerebral (AVC). Estos
accidentes, que afectan sobre todo a las
personas mayores, impiden numerosas
funciones motoras.
La
readaptación física de estas personas
puede conseguirse con una técnica ya
empleada por deportistas y atletas: la así
llamada imaginería motriz, que consiste en
representar mentalmente los movimientos físicos
necesarios para un buen ejercicio.
Los
trabajos se orientaron a comprobar si los
ejercicios de imaginación pueden facilitar
la recuperación motriz de personas dañadas
por un AVC. Por primera vez, los
investigadores exploraron los cambios de
actividad en regiones cerebrales antes y
después de los ejercicios de imaginación
dinámica, con el apoyo de técnicas como la
tomografía por emisión de posiciones o la
resonancia magnética funcional.
La
investigación preliminar se desarrolló con
tres grupos de personas en perfecto estado
de salud, dos de los cuales debían hacer un
ejercicio de imaginería motriz antes y
después de realizar un ejercicio de flexión
y extensión del pie.
La prueba demostró que las personas que
asociaban el ejercicio a prácticas de
imaginería motriz, conseguían resultados
netamente superiores a los que no
practicaban con la imaginación.
Asimismo,
ha investigación estableció que los
ejercicios de imaginación provocan en el
cerebro los mismos estímulos que el
ejercicio físico en sí. Esta constatación
constituye toda una revolución terapéutica
que tendrá efectos curativos importantes,
al mismo tiempo que ratifica la validez de
las técnicas de imaginación para mejorar
el rendimiento deportivo.
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