Los
investigadores explorando la base genética
de un raro síndrome que produce que la
gente se quede dormida y se despierte más
temprano de lo normal han identificado
al primer gen que controla al ritmo
circadiano.
El descubrimiento establece un vínculo
entre el sistema circadiano humano y el
de los modelos animales tales como el de
Drosophila, los ratones y
hamsters.
También surge la posibilidad de
tratar al jet lag, problemas de sueño
en adolescentes, ancianos y trabajadores
nocturnos.
El
equipo de investigación observó que
una mutación en un gen llamado hPer2
es responsable del síndrome de fase de
sueño avanzado familiar en miembros de
una familia de Utah.
Este síndrome típicamente
produce el sueño a las 7 de la tarde y
un despertar espontáneo a las 2 de la
mañana en los miembros de la familia
afectados.
“Mientras
que este síndrome es común entre los
ancianos, que tienden a quedarse
dormidos y despertar más temprano a
medida que envejecen, el síndrome
familiar no se había identificado hasta
1999,”dice Ptacek, investigador
principal del estudio.
“Un
problema con la identificación de un
trastorno circadiano familiar es que
existen amplias variaciones normales en
los patrones de sueño, con algunas
personas siendo nocturnas, otros
madrugadores y muchos en el medio.
Estas variaciones son sumamente
complejas, involucran la contribución
de múltiples genes y también son
influenciadas por factores
ambientales.”
Una
vez que los investigadores identificaron
a los miembros de la familia afectada,
intentaron identificar el gen mutante
subyacente.
De esta forma, trataron de
identificar la región del cromosoma, o
locus, que contenía a la mutación genética
basado en su localización relativa a
marcadores genéticos conocidos.
Decidieron concentrarse en los
marcadores cerca de las puntas de los
cromosomas, llamadas telómeros.
“Los
telómeros de los cromosomas son
regiones donde ocurre una gran cantidad
de recombinación entre cromosomas.
Así que un marcador podría
estar muy cerca del locus que contiene
al gen y todavía tener recombinaciones
entre el marcador y el locus.”
El
análisis reveló que los miembros de la
familia afectados compartían un locus
común cerca del telómero del cromosoma
2q.
Otros estudios confirmaron que el
gen candidato era homólogo a los genes
de Drosophila y ratones que
cuando se mutaba aceleraba el ritmo
circadiano.
La
secuenciación del gen hPer2, en
los miembros de la familia afectados,
reveló un único cambio de un amino ácido,
de serina a glicina, en la posición 662
en la proteína hPer2.
Esta única alteración ocurre en
la porción de la proteína que se
encarga del binding a una enzima llamada
casein kinasa one-epsilon (CK1ε).
En los modelos animales, esta
enzima está involucrada en el control
del largo de los ritmos circadianos.
Los
experimentos también demostraron que la
mutación impedía la fosforilación de
la proteína hPer2 por parte de
CK1ε.
“Estamos muy entusiasmados
acerca de este descubrimiento que esta
serina de posición 662 es absolutamente
imprescindible para la fosforilación
por la CK1ε.
No sabemos todavía como esa
fosforilación controla al ritmo
circadiano, pero esperamos descubrirlo
con más estudios acerca de la
fosforilación en esta parte de la proteína,”
dice Ptacek.