“Hasta ahora, los neuroepidemiólogos han
estado involucrados principalmente con el
seguimiento de la historia natural de la
enfermedad,”dice Gustavo Roman, profesor
de Neurología en el Departamento de
Medicina de la Universidad de Texas.
“Es hora de que nos comprometamos
para la disminución de la incidencia de
enfermedades antes de que ocurran.
Ese debería ser nuestro objetivo
principal.”
La información mundial sobre la mortalidad es
recolectada por la Organización Mundial
de la Salud, pero los neurólogos no
tienen una relación formal con esta
organización internacional.
“Esta situación un poco
esquizofrénica ha resultado en una falta
de datos,”dice Gustavo Roman.
La prevalencia de la epilepsia es uno de los
problemas más importantes.
“La epilepsia es mucho más común
en los países en vías de desarrollo y
los trópicos,”dijo.
Con una incidencia de 10 a 15 por
cada 1000 habitantes, la epilepsia tiene
una prevalencia del doble en los países
subdesarrollados comparado con los
desarrollados.
Esto determina una carga sobre
estas naciones en cuanto al costo de
tratamiento y pérdida de productividad.
Además, estos países se enfrentan a otros
desafíos: los medicamentos son difíciles
de conseguir y cuando se puede lograr
muchos no funcionan.
La causa más común de epilepsia adulta en
Latinoamérica, Asia y África es la
neurocisticercosis, una infección del
sistema nervioso central causada por un
parásito llamado Taenia solium.
Esto no necesariamente debe ser así,
“la neurocisticercosis puede ser
erradicada,”dice Gustavo Roman.
El control de esta enfermedad, que se lograría
con el monitoreo de su transmisión y
notificación inmediata obligatoria a la
OMS, determinaría una disminución
importante de la epilepsia en los países
en vías de desarrollo.
Además
del control de la epilepsia, los neurólogos
tendrán suficiente trabajo con otras
enfermedades como, por ejemplo, la
demencia, una enfermedades principalmente
asociada con el envejecimiento.
Esta enfermedad, sin embargo, es más
prevalente en las sociedades desarrolladas
donde hay una importante población mayor
de 65 años.