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Grandes
Autores
Individuo
y sociedad
Ortega
y Gasset
-
26.11.2001
-
...Nuestro
yo,
que Renan comparaba al agujero cónico de la
feroz formica
leo, tiende por si mismo a
convertirle en una fábrica de
soledad y devastación. Es expansión
la vida , pero la fórmula natural y espontánea
de esa expansión es la agresividad. La
naturaleza nos incita a la vida agresiva,
aspiramos a universalizar nuestros
gestos y nuestras formulas, obligando
brutalmente a que los demás nos imiten, nos
sentimos espontáneamente llevados a imponer
nuestra peculiaridad.
La
esfera de acción de cada organismo, suele
ser la medida de su capacidad destructora.
...Los
espíritus son impenetrables, no pueden
entrar el uno en el otro, pero pueden
reconocer entre sí una identidad y si
consiguiéramos sentirnos idénticos a los
demás ¿no habríamos hallado el camino de
la suprema expansión?
Hay
, pues , una manera pacífica de ampliar
nuestra morada interior y de enriquecerla
realmente , consiste en invadir la
inagotable diversidad de los seres, haciéndonos
iguales a cada uno de ellos, multiplicando
nuestras facetas de sensibilidad para que la
secreta
existencia de cada una de ellas,
halle siempre en nosotros un plazo favorable
donde dar su reflexión.
...sentía
Renan el mundo como una armonía .No era
ilusionario, no pensaba que todas las cosas
fueran buenas, que los hombres constituyeran
masa homogénea y una. Pero veía en la
marcha de los tiempos un progreso de
unificación, y ese encaminamiento de lo
diverso hacia lo uno es la armonía.
...El
mundo -exclama- es un coro inmenso donde
cada uno de nosotros está encargado de una
nota. Esa gran sinfonía donde se justifican
todas las acciones, donde todas las cosas se
ordenan y adquieren ritmo y valor, es la
cultura.
...Alojada
en el órgano material, cada alma es una
hilandera de ideal, productora de hilos
sutilísimos
que traspasan otras almas hermanas, como
rayos de sol, y luego otras y otras.
Lentamente los hilos se multiplican, el
tejido de la cultura se hace mas prieto y
complicado.
...La
unidad de los hombres está en formación .
no existe, cierto, pero la vamos haciendo:
la distancia entre los hombres
disminuye progresivamente.
...Las
guerras, los instintos de rapiña y negación
han hecho rodar sobre el haz del
mundo, las torpes multitudes militares, pero
en la herrumbre de las armas llevaba cada
raza conquistadora el bacilo de su cultura,
y al herir sus lanzas el corazón de un
pueblo más débil, la inficionaba con la
fecunda enfermedad de sus dioses y el
temblor peculiar de sus poetas.
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