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Medicina
Medicina
ambiental
Del
libro Temas de Medicina Ambiental, de
Alberto Tolcachier
-
19.11.2001
-
Un
aforismo conocido sostiene que 'no
hemos heredado el mundo de nuestros padres,
sino que lo hemos tomado prestado de
nuestros hijos".
La
próxima generación nos juzgará según
podamos o no estabilizar el clima, cuidar la
capa de ozono, restablecer la cubierta
vegetal de los suelos, recuperar los suelos
perdidos, emplear el agua eficientemente,
preservar la biodiversidad, equilibrar los
nacimientos y
las muertes humanas, erradicar la
situación inhumana de pobreza, mejorar el
rol social de la mujer, revertir la cultura
de lo descartaba, mejorar la gestión de los
residuos, intensificar la eficiencia energética,
usar fuentes de energía limpias, etc.
También
debemos legarles un mundo en paz. No hay
desarrollo humano posible sin paz y
seguridad.
La
sociedad humana tiene una gran experiencia
en prepararse para la guerra, pero carece de
idoneidad en el arte de prepararse para la
paz. Un adagio famoso de los romanos sostenía:
"si
quieres la paz, prepárate para la guerra''Debiera
reemplazarse por otro que diga: "si quieres
la paz, prepárate para la paz. Que la
historia esté plagada de conflictos
violentos no significa que la guerra forme
inevitablemente parte de la naturaleza
humana.
Alguna
vez fue dicho que cuando
el genio nuclear sale de la lámpara no
puede volver a su interior.
Si
no nos ocupamos de devolver a nuestros hijos
un mundo como el que encontramos, tal vez
ellos ya no puedan hacerlo.
Los
desafíos que debe enfrentar la humanidad en
los albores de¡ nuevo siglo son muchos y de
una complejidad y magnitud enormes. Son
interdependientes y se potencian entre sí.
Dos
de los grandes desafíos actuales son motivo
de ocupación de la Sociedad Argentina de
Medicina Ambiental: Salud
para Todos, una deuda pendiente desde la
Conferencia de Alma Ata, en 1978, y Desarrollo
Sustentable: una deuda pendiente desde Río
92. Ambos objetivos son compatibles: el tipo
de desarrollo necesario para preservar la
salud y el bienestar humanos dependen de]
respeto al ambiente.
Salud
para Todos es
un objetivo hasta ahora malogrado.
En
septiembre de 1978 se celebró en Alma Ata
la Conferencia Internacional sobre Atención
Primaria de la Salud. En su artículo X
sostenía:
"Es
posible alcanzar un nivel aceptable de salud
para todos en el año 2. 000 mediante una
utilización mejor y más completa de los
recursos mundiales, de los cuales una parte
considerable se destina en la actualidad a
armamentos y conflictos militares. Una
verdadera política de independencia, paz,
distensión y desarme podría y debería
liberar recursos adicionales que muy bien
podrían emplearse para fines pacíficos y
en particular para acelerar el desarrollo
social
y económico,
asignando una proporción adecuada a la
atención primaria de la salud como elemento
esencial de dicho desarrollo'.
Ya
traspuesto el umbral del año 2.000, aquel
objetivo de salud para todos no solo sigue
postergado, sino cada vez más lejano. No se
dió a la Atención Primaria de la Salud el
grado de prioridad necesario. Una parte muy
pequeña de los recursos destinados a fines
bélicos, hubiera sido esencial para
facilitar el acceso de la gente a la salud.
Pero hoy más que nunca, esa posibilidad
parece alejarse.
Desarrollo
Sustentable es
también es una deuda pendiente.
Hace
casi diez años se celebró en Río de
Janeiro la Conferencia de Naciones Unidas
sobre Medio Ambiente y Desarrollo, más
conocida como Cumbre
de la Tierra. Aquella reunión -la mayor
reunión de líderes políticos nacionales
de la historia- reunió a 106 jefes de
estado. En conjunto con las reuniones
paralelas de las ONGS, hubo 35.000 personas.
Y 9.000 periodistas.
Más
recientemente, el
grupo de los ocho países más
poderosos, reunidos en Génova para discutir
los grandes tomas económicos, incorporó el
temario ambiental a la Agenda. Y en
septiembre de] año que viene, en
Johannesburgo se habrá de realizar la
Conferencia Mundial sobre Desarrollo
Sustentable, para debatir los avances -y
también los retrocesos- desde Río 92.
¿Qué
tipo de desarrollo necesita la humanidad?
Hoy
se extiende rápidamente por el mundo la
idea de que no es posible medir el
desarrollo exclusivamente en términos de
tecnología o de nivel material de vida. Una
sociedad que esté moral, política o
ambientalmente degradada, no es una sociedad
avanzada, aunque tenga dinero y sofisticación
tecnológica. Nos estamos moviendo hacia una
noción de desarrollo no definida únicamente
por criterios materiales.
Nuestro
modo de vida actual no es sustentable. Los
patrones actuales de consumo están
destruyendo los sistemas naturales de los
que surge la vida. De manera urgente, al
desarrollo sustentable hay que plasmarlo en
hechos.
¿Pero
existe acaso en el ámbito oficial un modelo
razonable de economía que nos diga como se
alimentará y transportará la población,
como se generará la energía, o como se
producirán los bienes y servicios?
¿Existe
acaso un diseño que nos diga cómo debe ser
la gestión de la salud pública en el
desarrollo sustentable?
Se
necesitan nuevos rumbos en la gestión de la
salud y de¡ ambiente. Los indicadores nos
están mostrando un empeoramiento
generalizado de la situación en todo el
mundo:
*
El 15% de la población de¡ mundo
consume el 80% de los recursos y genera el
75% de la contaminación. "Hay suficiente riqueza en el mundo para satisfacer las necesidades
de todos, pero no hay suficiente riqueza
para satisfacerla avaricia de algunos",
sostenía Mahatma Gandhi.
*
Todos nosotros sabemos que mañana
vamos a comer. Pero 1.000 millones pasan
hambre diariamente. 30 millones de niños
mueren todos los años por hambre,
malnutrición, falta de saneamiento y acceso
limitado a los servicios de salud. 5
millones de éstas muertes se deben a
contaminación del agua y de los alimentos.
*
2.000 millones de personas carecen de
agua potable. ¿Cuándo comenzaremos a
tratar al agua como un recurso escaso,
valioso y finito?
•
Cada día, entre 1 00 y 300 especies
de fauna y flora desaparecen para siempre.
Antes que los taxónomos hayan hecho un
inventario, muchas especies -conocidas o no-
se habrán perdido.
•
El suelo fértil es un don cada vez más
preciado en un mundo que debe alimentar unas
6.000 millones de bocas. Sin embargo, se
pierden anualmente 25.000 millones de
toneladas de suelo fértil por erosión y
desertización. Y las prácticas agrícolas
no sustentabas siguen conduciéndose en
forma masiva.
•
El adelgazamiento progresivo de la
capa estratosférica de ozono está
produciendo exposiciones humanas a dosis de
radiación ultravioleta solar nunca antes
experimentadas. Proyecciones epidemiológicas
a escala mundial, estiman para las próximas
décadas millones de muertes por cáncer de
piel, y un aumento importante de cataratas y
de inmunodeficiencias.
•
Estamos generando un millón de
toneladas de residuos peligrosos todos los
días la mayoría de los cuales se
depositan en cualquier sitio y sin ningún
tipo de cuidado. Cuando llegan a las aguas
superficiales y profundas, el impacto
ambiental y el riesgo sanitario -a corto o a
largo plazo- resultan inaceptablemente
altos.
•
Además de los residuos tóxicos, los
residuos radiactivos son también una
amenaza para la salud humana. ¿Acaso las
generaciones futuras -todas
las generaciones futuras-
heredarán
problemas de salud como parte de una
herencia atómica que los hemos dejado?
•
Mil millones de personas viven con
niveles inaceptables de contaminación
atmosférica. Sabemos la situación de la
mayoría de las megalópolis
latinoamericanas. Pero ¿en qué niveles
estamos en la Ciudad de Buenos Aires?
Y
hay muchos interrogantes más por hacerse:
•
El mundo está asistiendo al mayor
incremento de población humana que haya
conocido en su historia, y planteándose
interrogantes inéditos en otros tiempos. ¿Qué
implicancia tiene para el mantenimiento de
la vida en la Tierra la explosión demográfica
a la que estamos asistiendo, sin precedentes
en la historia de la humanidad?
•
Duplicar la población mundial, ¿Implica
duplicar la contaminación, el consumo de
energía y de recursos naturales?¿0 la
aspiraciones por mejorar los niveles de vida
según los patrones actuales de consumo
provocarán crisis ambientales a un ritmo
mayor que el crecimiento de la población
misma?
•
¿Podrá el mundo alimentar al doble
de la población actual? Más aún, ¿Podrá
mejorar la performance actual, considerando
que en la actualidad 50.000 personas mueren
todos los días por hambre, desnutrición o
enfermedades asociadas?
•
En relación con el hambre, se ha
abierto un enardecido debate acerca de la
biotecnología aplicada a la producción de
alimentos. ¿Será efectivamente la solución
al problema de¡ hambre en el mundo? La
Revolución Verde no solucionó el problema
de¡ hambre habiendo podido hacerlo; ¿no
habrá que tomar con cierto escepticismo las
promesas? Como sea, si los defensores de la
agricultura genética tienen razón -aunque
sea un poquito de razón- el impacto sobre
la agricultura será tremendo.
La
presión ejercida por las crecientes
demandas por alimentos ¿deben continuar
inevitablemente destruyendo los bosques,
como está ocurriendo ahora? ¿Es acaso
correcto destruir ecosistemas forestales
productivos, para explotación agropecuaria
de sus suelos, durante unos pocos años,
hasta que éstos se convierten en páramos
yermos?
•
¿Y qué representa una mayor amenaza
a los bosques: la sierra y el hacha, o las
chimeneas y los caños de escape, emisores
de partículas y de gases, cuyo resultado
será producción de smog y de lluvias ácidas?
•
El mundo se está urbanizando. Hoy,
100 millones de personas viven en las
calles. ¿Podrán las ciudades seguir
absorbiendo millones y más millones de
personas, proveyendo vivienda, trabajo y
servicios?¿0 quedará desbordada nuestra
capacidad de previsión, provocando una
espiral cada vez mayor de carencias y
conflictos?
•
La longevidad es cada vez mayor. ¿Cuántos
años vivirá la gente en el futuro? ¿Cómo
los vivirán? ¿Desplazará el
envejecimiento demográfico a la explosión
demográfica de su carácter de fenómeno
social más importante a seguir? ¿Continuará
siendo la esperanza de vida al nacer un
instrumento demográfico útil para evaluar
la calidad de vida en el futuro?
En
Latinoamérica, la situación de Salud
Ambiental requiere planes y estrategias
especiales que deben construirse de acuerdo
a la realidad de cada país, pero sin perder
de vista el contexto regional.
El
principal problema en Latinoamérica es la
pobreza. El 50% de los latinoamericanos son
pobres. Los ingresos y las oportunidades se
distribuyen mal: el 5 % más rico posee el
25 % de la riqueza y el 30 % más pobre el 7
%.
la
pobreza y la salud tienen conexiones obvias.
La indigencia es la primera causa de muerte
en los países de la zona, con 1.500.000 víctimas
anuales. Según UNICEF perecen 3.000
niños por día por ésta causa,
perfectamente evitable.
La
carga excesiva de morbimortalidad que sufren
los pobres se combate combatiendo a la
pobreza.
las
prácticas ambientales y de desarrollo en la
región pueden adicionalmente producir
efectos transfronterizos, incluso
intercontinentales y mundiales.
Se
debe desarrollar estrategias propias y
comunes, para promover un cambio
intersectorial rápido. Creemos que la
adopción de las propuestas de la CARTA
PANAMERICANA es por parte de los países de
la región una necesidad impostergable.
...
'Los
imperativos que guían la transición en la
cooperación entre los países, exige
respuestas que entrañan factores más
complejos y ambiguos que en el pasado. Esos
imperativos obedecen a mayores presiones
sobre el ecosistema, al aumento de la
pobreza, a la mayor fluidez del intercambio
económico y a las repercusiones de los
adelantos tecnológicos. Así corno éstos
problemas están surgiendo, las competencias
y esferas de acción establecidas están
cambiando a medida que las personas y los
grupos perciben, cada vez mas, la
participación que tienen en una variedad
amplia de temas. La planificación y la acción
intersectorial, la descentralización
adecuadamente apoyada, la asociación pública-privada,
y la integración del desarrollo social y
económico, están desplazándose de ser
características deseables de los procesos
políticos para convertirse en necesidades
ineludibles.
Al
mismo tiempo, la necesidad de que los países
actúen en conjunto se ha tomado más
urgente, porque las prácticas ambientales y
de desarrollo pueden producir efectos
transfronterizos, incluso intercontinentales
y mundiales; ninguna sociedad 0 ecosistema
puede aislarse de los efectos directos y
secundarios de las políticas económicas y
sociales de los demás, ni de las
repercusiones de la globalización de¡
comercio y las comunicaciones'.
Conferencia
Panamericana sobre Salud y Ambiente en el
Desarrollo Humano Sostenible, art.22.
En
Argentina el 20 % de la población vive con
$ 2 por día; el 30 % de las familias tiene
sus necesidades básicas insatisfechas y el
30 % de las familias no llegan a la canasta
básica familiar. Estrechamente asociados a
éstos indicadores económicos:
•
Una persona cada 8 horas muere por
tuberculosis y se registran 17.000 casos
nuevos por año.
•
La lepra tiene una incidencia
de 800 casos nuevos por año, y la
prevalencia es de unos 80.000 casos.
•
El paludismo registra unos 400 casos
nuevos.
•
Hay 3 misiones de chagásicos
infectados; 280.000 cardiopatías.
•
La mortalidad materna es de 5211
00.000 nacidos vivos. 20011 00.000 en
Formosa. •
La población sin agua potable es del
48 % y sin servicios cloacales del 34 %, y
las gastroenteritis siguen llevándose
cientos de lactantes todos los veranos.
Son
enfermedades de la pobreza. La enfermedad
contribuye a la marginación y ésta perpetúa
la pobreza. Aunque su solución excede el
campo estrictamente médico, a nosotros nos
toca cuidar al menos que no haya barreras en
el acceso a los servicios de salud cuando
los pobres requieren atención.
¿Sabremos
responder a tiempo a los enormes desafíos
ambientales y sanitarios que tenemos por
delante?
A
pesar de la cantidad de información acerca
de¡ impacto ambiental y de los riesgos
sobre la salud, las actividades humanas no
parecen cambiar con la urgencia que las
circunstancias demandan.
La
sociedad civil agrupada y actuando a través
de las ONGS, el área empresarial, y el área
gubernamental, tienen un rol a cumplir. Cada
persona y cada gobierno tiene que pasar un
examen en el que debe responder a las
grandes cuestiones de su tiempo. Para
nuestra generación el medio ambiente y el
desarrollo sustentable son dos de esas
grandes cuestiones.
Son
objetivos posibles. Hace falta personas
cuyas inquietudes vayan más allá de la
calidad de su propio entorno. A través de
las organizaciones civiles pueden influir
sobre sus gobiernos, para alcanzar el
concenso internacional necesario para tener
un planeta sano y con futuro lejano.
Éste
es el momento más interesante de la
historia humana. Debemos crear una
civilización más merecedora de llamarse
humana.
Hace
muy pocos años, un grupo de amigos,
profesionales de las ciencias de la salud y
de las ciencias de¡ ambiente, constituimos
la Sociedad
Argentina de Medicina Ambiental. La
Sociedad Argentina de Medicina Ambiental -Ambientia
(tal es nuestro nombre de fantasía)-
tiene por misión el desarrollo de la
Medicina Ambiental en el país.
Generosamente,
el Museo
Argentino de Ciencias Naturales
"Bernardino Rivadavia 'nos dió y
nos sigue dando un techo institucional desde
donde desarrollar nuestras actividades.
Hasta
la fecha, las iniciativas no gubernamentales
de ocuparse de aspectos de la salud
vinculados con el ambiente fueron bastante
escasas. En Argentina existen contadas
excepciones, entre las que - además de la Sociedad Argentina de Medicina Ambiental- cabe señalar también la Asociación
Argentina de Médicos por el Medio Ambiente.
La
escasez de organizaciones ambientales
dedicadas a la salud resulta más evidente,
si se considera que hasta la fecha son más
de 1 00.000 las ONGs arnbientalistas que se
crearon
después
de la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre Medio Ambiente, realizada en Estocolmo
en 1972.
1
00.000 organizaciones son un buen número.
Ha surgido de ellas un movimiento ecologista de magnitud mundial, en respuesta a
transformaciones potencialmente peligrosas
desarrolladas en la biosfera.
El
movimiento ecologista ha hecho algo más que
combatir la contaminación, los aditivos
alimentarlos, los reactores nucleares, las
autopistas y los aerosoles. Nos ha forzado a
reconsiderar nuestra dependencia de la
Naturaleza. Estamos avanzando hacia una
nueva concepción que hace hincapié en la
armonía con la Tierra.
Esto
ha dado lugar en
el plano científico, a estudios
dirigidos a comprender las relaciones ecológicas,
para que podamos atenuar el impacto de la
actividad humana sobre la Naturaleza, 0
canalizarlo en forma constructiva. Pero la
ciencia y la tecnología son solo
herramientas. Por sí mismas no están en
condiciones de asegurar un futuro mejor.
En
el plano de la salud, no
ha habido -como en el plano científico en
general- un desarrollo proporciona¡ de
estudios dirigidos a comprender las
relaciones entre salud, ambiente y
desarrollo, destinados a atenuar la impronta
de¡ deterioro ambiental y la contaminación
sobre la salud humana.
El
stress ambiental imprime mecanismos
adaptativos, no siempre aptos. Resulta ya
insuficiente la concepción tradicional de
la salud como un estado de bienestar físico,
psíquico y social. Van surgiendo nuevos
paradigmas. Hoy cabe considerar que no
puede haber salud sin armonía con el
entorno
El
desarrollo de la pericia necesaria para
comprender las causas de los riesgos para la
salud y el ambiente y actuar sobre ellas
exige un esfuerzo multidisciplinario. Hace
falta expertos entrenados en detectar,
identificar, diagnosticar y tratar las
enfermedades causadas o favorecidas por la
degradación ambiental.
El
Primer Congreso latinoamericano
Interdisciplinario de Salud y Medio Ambiente, organizado por la Sociedad Argentina de Medicina
Ambiental, marca un hito trascendente en éste
sentido.
El
objetivo prioritario de¡ Congreso es
impulsar el desarrollo de la Medicina
Ambiental en el país. Por primera vez se
congregan en forma masiva los profesionales
de las ciencias de la salud y los
profesionales de otras disciplinas
vinculadas con el ambiente, para aprender
los unos de los otros y generar espacios
desde donde diseñar proyectos y emprender
futuras acciones.
Éste
libro sale a la luz en ocasión de¡
Congreso. Muchos de los grandes temas de la
Salud y de¡ Medio Ambiente están
presentes. Es el fruto de un trabajo
voluntario y colaborativo.
Se
trata de una compilación de documentos
elaborados por grupos de colegas de algunas
especialidades
médicas, de diversas disciplinas de la
salud, de disciplinas vinculadas con el
ambiente, y de algunas instituciones
especialmente convocadas.
Las
disciplinas intervinientes tienen, a través
de éste medio, la oportunidad de
complementar la capacidad y los
conocimientos de los profesionales de la
atención de la salud y ambientales.
Muchos
de los profesionales ligados a las ciencias
biomédicas han considerado por primera vez
los aspectos ambientales de su especialidad.
La
mirada a los temas de salud y ambiente
pertinentes a cada disciplina se profundizará
durante el desarrollo de¡ Congreso. La
actividad adoptará una dinámica de
talleres y estará coordinada por el Dr.
Francisco Héctor Cultraro.
En
la confección de los capítulos han
participado médicos, arquitectos,
ingenieros, veterinarios,
meteorólogos,
sociólogos, psicólogos, escribanos,
abogados, kinesiólogos, farmacéuticos,
fonoaudiólogas, asistentes sociales, etc...
varios cientos en total, todos congregados
con el fin de aprender unos de otros, enfáticamente,
en grupos mono o multidisciplinarios, diseñados
para ampliar la visión de cada uno sobre
los problemas comunes, o para aportar a los
lectores una actualización de un tópico de
su especialidad vinculado con lo ambiental.
TEMAS
DE MEDICINA AMBIENTAL es también una
respuesta parcial al apetito de información
sobre temas médicoambientales y sanitarios.
Esperamos que sirva para despertar interés
en
aquellos
profesionales de la salud que deseen aportar
su grano de arena. Debemos revertir las
tendencias que ponen en jaque nuestro futuro
y el de nuestros hijos, cada uno desde su ámbito
de acción.
La
Medicina Ambiental es un campo abierto y con
futuro. Los profesionales de la salud
debemos participar y aún liderar los
movimientos para mejorar el ambiente.
Debemos advertir a los comadrones de
decisiones en instituciones públicas y
privadas y al público sobre las
consecuencias del deterioro ambiental para
la salud.
Los
esperamos.
Dr.
Alberto Jorge Tolcachier
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