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Sociedad
Los
miedos racionales e irracionales se combinan
ante el Terrorismo
The
New York Times
(Octubre 12, 2001)
-
15.10.2001
-
El
11 de Septiembre, los norteamericanos
entraron a una nueva geografía
escalofriante donde los continentes de
seguridad y peligro parecían alterados para
siempre.
Es
seguro volar? Habrá bio-terrorismo? Donde
se encuentra el límite entre la precaución
razonable y el pánico?
Asumiendo
lo peor, mucha gente ha contestado estas
preguntas eliminando los viajes en avión,
comprando máscaras de gas y detectores de
radiación, llamando a sus médicos para
conseguir vacunas contra enfermedades exóticas
o para obtener prescripciones de Cipro, un
antibiótico que la mayoría de los expertos
considera una defensa innecesaria contra el
antrax.
Los
psicólogos que estudian como la gente
percibe potenciales peligros dicen que tales
respuestas no son sorprendentes, dadas las
intensas emociones inspiradas por los
ataques terroristas.
“La
gente está particularmente vulnerable a
este tipo de cosas cuando están en un
estado de alta ansiedad, temen por su vida y
tienen una gran inseguridad acerca del
futuro,”dice el Dr. Daniel Gilbert,
profesor de psicología de Harvard.
“No
nos gusta esa sensación.
Queremos hacer algo al respecto.
Y, por el momento, no hay nada en
particular que podamos hacer, entonces
compramos una máscara de gas y viajamos en
tren en vez de en avión,”dice el Dr.
Gilbert.
“Estaré
muy sorprendido si se logra salvar una vida
con estos esfuerzos.”
Igualmente,
muchos psicólogos dicen que evitar un viaje
en avión puede ser razonable si alguien va
a pasar el viaje completo en terror.
Y aunque los expertos dicen que las máscaras
de gas ofrecen una dudosa protección ante
un ataque químico, si su compra ayuda a
calmar a la gente, no puede ser dañino.
Los sentimientos pueden ser
irracionales, pero una vez que se tienen los
sentimientos, el comportamiento es
perfectamente razonable,”dice el Dr.
George Lowenstein , profesor de economía y
psicología de la Universidad de Carnegie
Mellon. “No tiene sentido tomar un riesgo solo porque es racional
si me va a hacer sentir miserable.
Lo razonable es hacer lo que me hace
sentir confortable.”
“Se
están apretando todos los botones aquí,”dice
Paul Slovic, profesor de psicología de la
Universidad de Oregon y autor del libro La
percepción del Riesgo.
Las amenazas del terrorismo “son
horribles de contemplar, parecen
relativamente incontrolables y son catastróficas.”
Él,
junto con otros investigadores, ha
encontrado que los riesgos que evocan imágenes
vívidas, que son vistos como involuntarios,
que no son familiares o que matan a muchas
personas de una vez son percibidos en
general como más amenazadores que los
riesgos que son voluntarios, familiares y
menos extremos en sus efectos.
Por ejemplo, en los estudios, la
gente considera que las amenazas como los
accidentes aéreos y accidentes nucleares
son mayores que fumar o un accidente
automovilístico, a pesar de que causan más
muertes por año.
Este
es un tema de frustración para muchos científicos
que no pueden entender porque la gente entra
en pánico ante las cantidades indetectables
de pesticidas en los vegetales y sin embargo
se devora una hamburguesa que contiene
carcinógenos conocidos formados en el grill.
“Todo
en algún sentido es peligroso, en alguna
concentración y en algún lugar,”dice el
Dr. James Collman, profesor de química de
Stanford y el autor de Naturalmente
Peligroso: Datos sorprendentes acerca de los
Alimentos, la Salud y el Medio ambiente.
Asimismo,
los psicólogos dicen que las respuestas de
la persona promedio tienen sentido si uno se
da cuenta de que los humanos no son los
calmos evaluadores racionales que los
economistas y otros científicos sociales
una vez asumieron que eran.
En
realidad, el cerebro humano reacciona ante
el peligro a través de la activación de
dos sistemas, uno es una respuesta emocional
instantánea y la otra una reacción más
deliberada de un nivel superior.
La
respuesta emocional ante el riego está
profundamente arraigada en la evolución y
es compartida con otros animales.
Pero la racionalidad, incluyendo la
habilidad de basar decisiones acerca del
riesgo en datos estadísticos, es característico
de los humanos.
Pero
muchas veces las dos respuestas entran en
conflicto.
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