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Olfato
El
sentido del olfato
Tim
Jacob (2000)
-
03.09.2001
-
El
olfato es uno de los sentidos químicos, el
otro es el gusto.
Son denominados sentidos químicos
porque perciben compuestos químicos.
Con estos sentidos obtenemos
información del ambiente que nos rodea.
Estamos continuamente evaluando la
calidad del aire que respiramos (esto nos
alerta ante peligros potenciales como el
humo).
Los compuestos químicos detectados
por nuestro sistema sensorial necesitan
tener ciertas propiedades.
Por ejemplo, las moléculas odorosas
deben ser lo suficientemente pequeñas como
para ser volátiles así se pueden
evaporizar, alcanzar la nariz y luego
disolverse en el moco.
Esto nos dice que el olfato, a
diferencia del gusto, puede señalizar a
través de grandes distancias.
Todos
tenemos nuestro propio olor y podemos
reconocer y ser reconocidos por nuestro
olor.
Los
perros pueden distinguir entre los olores de
dos remeras usadas por mellizos, pero no
pueden distinguir las remeras usadas por
gemelos (presumiblemente porque huelen idéntico).
Los niños pueden distinguir entre el
olor de sus hermanos y otros niños de la
misma edad.
Los bebés reconocen el olor de sus
propias madres y las madres reconocen el
olor de sus bebés.
Las emociones pueden ser comunicadas
a través del olfato.
Por ejemplo, los perros y los
caballos son muy sensibles al olor del miedo
en los humanos.
Se
sugiere que el olfato puede influenciar el
estado de ánimo, la memoria, las emociones,
la elección de pareja, el sistema inmune y
el sistema endócrino.
El
sistema olfatorio
Los
olores son detectados por la nariz por células
receptoras especializadas en el epitelio
olfatorio.
Estas se llaman neuronas receptoras
olfatorias.
En el techo de la nariz hay una región
llamada la mucosa nasal.
Esta región contiene el epitelio
sensorial, el epitelio olfatorio, cubierto
por moco.
El área de este epitelio es de 5 cm2
en los humanos y de 25cm2 en gatos.
El epitelio olfatorio contiene, además
de células sensoriales, las glándulas de
Bowman que producen una secreción que cubre
la superficie de los receptores.
Esta es una secreción acuosa que
contiene mucopolisacáridos,
inmunoglobulinas, proteínas (como la
lisozima) y varias enzimas (como peptidasas).
También en la mucosa nasal se
encuentra un tipo pigmentado de célula
epitelial: la profundidad del color guarda
relación con la sensibilidad olfatoria,
siendo amarilla en los humanos y marrón en
los perros.
El pigmento juega un papel en la
olfacción, quizá absorbiendo algún tipo
de radiación, como la infraroja.
Finalmente, el epitelio olfatorio
contiene las células receptoras, unas 10
millones en los humanos.
Ellas poseen un agrandamiento
terminal que se proyecta hacia la superficie
epitelial, desde donde se extienden de 8 a
20 cilias.
Estas cilias contienen receptores
olfatorios.
La
neurona receptora olfatoria
Las
células olfatorias son neuronas bipolares
que se encuentran en el epitelio nasal. Tienen la característica particular de que pueden
regenerarse.
Poseen cilias que se proyectan hacia
el moco y en el otros extremo un axón que
se proyecta hacia el bulbo olfatorio.
Se forman grupos de 10 a 100 axones
que penetran la placa cribiforme etmoidal y
terminan en el bulbo olfatorio.
Conexiones
olfatorias
·
Las células mitrales son las
neuronas principales en el bulbo oflatorio.
Existen cerca de 45000 células
mitrales en cada bulbo en la rata y cerca de
50000 en el humano adulto.
Tienen una dendrita apical primaria
que se extiende formando un glomérulo que
recibe la información de las neuronas
receptoras olfatorias. Sus
axones se juntan para formar el tracto
olfatorio lateral.
·
Las células periglomerulares
están involucradas en la inhibición
lateral a nivel del glomérulo.
·
El tracto olfatorio lateral
termina en las áreas piriforme y
prepiriforme desde donde las proyecciones
primarias van al tálamo.
Los axones se proyectan desde el tálamo
a la neocorteza (orbito-frontal).
Además, los primates tienen un
circuito que incluye el pasaje por el
sistema límbico, hacia el hipotálamo, que
está involucrado en el estado de ánimo (y
la memoria) y la regulación neuroendócrina.
Este circuito es el responsable del
llamado “componente afectivo”del olfato.
Circuitos
olfatorios centrales
Las
neuronas del tracto olfatorio lateral se
proyectan hacia la amígdala, núcleo septal,
corteza pre-piriforme, corteza entorhinal,
hipocampo y subiculum.
Muchas de estas estructuras forman el
sistema límbico, una región cerebral
involucrada con la motivación, las
emociones y ciertos tipos de memoria.
El núcleo septal y la amígdala
contienen regiones conocidas como “centros
del placer”.
El hipocampo está involucrado en la
memoria de motivación ( la asociación de
ciertos estímulos con la comida).
También existen proyecciones hacia
el tálamo y de ahí a la corteza frontal
para el reconocimiento.
Las
alucinaciones olfatorias que se asocian con
sensaciones de deja vu ocurren durante una
forma de epilepsia del lóbulo temporal y a
veces existe una intensificación
generalizada del olor.
Las
teorías del olfato
1)
Forma molecular
Los
químicos descubrieron que las cadenas C4-C8
de algunos aldehídos y alcoholes tenían
olores muy fuertes.
El anillo del benzeno alteraba mucho
su olor de acuerdo a donde se ubicaban las
cadenas laterales, mientras que anillos más
grandes (14 a 19C) podrían ser
reestructurados sin alterar su olor.
La hipótesis de “llave y
cerradura”fue tomada de la cinética enzimática
y aplicada al olfato.
Se propuso que los distintos olores
primarios tenían sitios de receptores
distintos.
2)
Poro de difusión
Esta
teoría de Davies y Taylor (1959) sugiere
que la molécula olfatoria difunde a través
de la membrana de la célula receptora
formando un poro iónico.
Cada olor produce un poro de
diferente tamaño y por consecuencia un
potencial del receptor diferente dando lugar
a una velocidad de activación particular.
3)
Efecto Piezo
Esta
teoría fue propuesta por Rosenberg en 1968.
Se creía que los carotenoides (en el
pigmento de las células olfatorias) se
combinaban con los gases odorosos dando
lugar a una corriente semiconductora.
Los problemas con la teoría incluyen
que las células olfatorias no contienen
este pigmento.
4)
Vibración molecular
La
frecuencia de muchos olores es en el
infrarojo.
Esta resonancia, está asociada con
su olor?
Esta idea fue sugerida por Dyson en
1938. Las
polillas macho son atraídas por la luz de
una vela porque la emisión de ondas
Infrarojas son idénticas a las feromonas de
la polilla hembra.
Las diferentes frecuencias de IR podrían
dar lugar a diferentes olores.
5) La nariz como un espectroscopio
Esta
teoría, propuesta por Luca Turin en 1996,
se origina a partir del trabajo de Dyson.
Turin propuso que cuando la proteína
receptora olfatoria se une al odorante,
puede ocurrir un túnel de electrones a través
del sitio de unión si la forma vibracional
es igual a la brecha energética entre los
niveles electrónicos.
Luego el túnel de electrones activa
a una proteína G y produce una cascada de
activación.
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