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Olfato
Cerebro:
el olfato refleja la forma
Nature
(Marzo 26, 2001)
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13.08.2001
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Las
narices de las ratas están tan finamente
tonificadas que pueden distinguir entre las
imágenes especulares de moléculas que los
humanos no podemos discernir.
Muchas
moléculas existen de dos formas en la
naturaleza, llamadas enantiómeros, que son
imágenes especulares de si mismas, como si
fueran guantes de la mano izquierda y
derecha.
Ciertos enantiómeros tienen olores
totalmente diferentes.
Otras, como el butanol, huelen
exactamente igual.
No
así para las ratas, dice Ben Rubin de la
Universidad de Duke en North Carolina. Él, junto con su colega, Lawrence Katz, probaron cuatro
pares de enantiómeros en las ratas.
Descubrieron que las ratas pudieron
distinguir los cuatro pares.
Los
receptores en la nariz de los mamíferos
reconocen diferentes moléculas sobre la
base de su forma, así que los enantiómeros
son el mayor desafío.
“Las ratas tienen alrededor de 1000
receptores diferentes pero los humanos
tienen menos,”explica Rubin.
Después de todo, “para los
roedores, la habilidad de distinguir entre
una variedad de olores es crucial para la
supervivencia.”
Las
moléculas con imágenes especulares activan
diferentes áreas del bulbo olfatorio de las
ratas, que manda la información desde la
nariz al resto del cerebro.
Los investigadores creen que el patrón
y el tiempo que tardan las señales
nerviosas ayudan al cerebro de la rata a
distinguir entre los olores.
En
el pasado, los humanos tenían un sentido
del olfato tan agudo como el de las ratas,
pero lo han ido perdiendo por la falta de
uso, dice Leslie Vosshall de la Universidad
de Rockefeller en Nueva York.
“Nosotros ya no dependemos del
sentido del olfato porque ya no somos
cazadores y recolectores,”ella dice.
Esta
falta de presión de selección relacionada
con nuestro sentido del olfato significa que
del extenso repertorio de genes que una vez
codificaba para receptores olfatorios, sólo
un 60 % son funcionales ahora.
“A diferencia de las ratas, si no
podemos oler, no nos moriremos de
hambre,’’ dice Vosshall.
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