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Salud
El
13% de los porteños sufre algún trastorno
de ansiedad
La
Nación (Septiembre 5, 2000)
-
06.08.2001
-
Se
ve, a cada paso, por las calles. Enjambres
de personas caminando a toda prisa, teléfonos
celulares que no paran de sonar, los rostros
enjutos, preocupados, vehículos que se
deslizan como conducidos por el mismísimo
demonio...
Buenos
Aires es un hervidero de problemas y
tensiones que se convierten en el escenario
natural de un conjunto de alteraciones psíquicas,
físicas y emocionales (ver recuadro) que
actualmente afectan al 13% de los porteños:
los trastornos por ansiedad.
El
Programa de Investigación en Neurociencias
de la Secretaría de Salud del Gobierno de
la Ciudad organizó la primera Semana de la
Ansiedad. Destinó una línea gratuita para
responder llamadas de interesados en
informarse sobre este abanico de problemas
que inciden negativamente sobre la calidad
de vida de grandes y chicos, porque se
pueden padecer desde la infancia.
La
iniciativa contó con la colaboración de la
Asociación Argentina de Trastornos de
Ansiedad (Aata), que agrupa distintos
centros que ofrecen atención especializada
sobre el tema, además de realizar
investigación y docencia.
"Se
recibieron 723 llamadas -explicó a La Nación
el doctor Miguel Márquez, presidente de
Aata-. El 70% fue de mujeres y el resto, de
varones. El promedio de edad, entre 30 y 35
años. En la mayoría de los casos llamaron
directamente quienes padecían algún
trastorno. En otros, eran familiares o
amigos. El motivo que más les preocupa son
los ataques de pánico, asociados con
agorafobia."
El
doctor Márquez dijo también que los
consultantes señalaron la falta de
profesionales, tanto en el ámbito público
como en el privado, especializados en estos
trastornos. "Mucha gente contó que
tardó dos años en conseguir un diagnóstico
apropiado y recibir adecuado
tratamiento", dijo el psiquiatra.
Para
el doctor Oscar Carrión, vicepresidente de
Aata y director del Fobia Club, los
trastornos de ansiedad "no matan a
nadie, pero quienes los padecen se
convierten en personas inválidas sin un
malestar visible. Pueden sufrir durante décadas
sin diagnóstico y llegar al abuso de drogas
o alcohol con la falsa expectativa de
disminuir sus síntomas."
Soluciones
y alternativas
El
doctor Guillermo Tórtora, del Programa de
Investigación en Neurociencias a cargo del
doctor Ignacio Brusco, indicó que la
Secretaría de Salud porteña realizará a
partir del mes próximo cursos de capacitación
en trastornos de ansiedad para profesionales
del Plan Médicos de Cabecera, que atienden
en hospitales públicos.
En
la Capital Federal hay dos consultorios públicos
especializados en trastornos de ansiedad:
uno en el hospital Alvarez (Aranguren 2701),
pabellón I de planta baja; otro, en el
Hospital de Emergencias Psiquiátricas
Alvear (Warnes 2630).
Los
tratamientos no suelen ser largos (una fobia
específica, por ejemplo, puede resolverse
en tres meses) y en general combinan
medicación específica y psicoterapia.
"Pero no es cuestión de dar un
tranquilizante -señaló el doctor Márquez-.
Eso es lo que a menudo se receta cuando se
diagnostica, equívocamente, stress. Pero
hoy en día stress es un diagnóstico
inaceptable: es como decirle al paciente
usted tiene un virus... Bien, pero hay virus
que matan, otros que no hacen nada y cada
uno de ellos tiene un tratamiento
distinto."
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