|
Olfato
Transporte
y secreción de las feromonas
David
R. Kelly - Chemistry & Biology (Agosto,
1996)
-
18.06.2001
-
Los
organismos han desarrollado una variedad de
estrategias para la liberación de las
feromonas.
Las feromonas altamente volátiles
utilizadas por Lepidoptera son diseminadas
por el aleteo de las alas.
Algunas especies de insectos tienen
glándulas especializadas con
grandes superficies que pueden ser
invertidas para presentar la superficie
interior secretoria al mundo exterior.
En los peces, los esteroides libres
son liberados por las agallas que tienen una
gran superficie y luego son diseminados por
un continuo flujo de agua.
La liberación de esteroides en volúmenes
comparativamente inferiores de orina o a
través de la piel requiere que sean mucho más
solubles y que estén conjugados con
sulfatos o glucurónidos.
En
los mamíferos, está surgiendo evidencia de
que existen proteínas específicas
utilizadas para transportar los compuestos
odorosos.
Las primeras indicaciones provienen
de trabajos con hamsters que dependen de la
olfación para su comportamiento sexual
normal.
La hembra libera una secreción
vaginal que atrae al macho.
Esta secreción contiene más de 200
compuestos, pero la mayor actividad se debe
aparentemente al dimetil disulfuro.
Este compuesto es extremadamente común
en la naturaleza.
Las
últimas fases de copulación son inducidas
por una proteína llamada afrodisina que se
encuentra en la región genital de la
hembra, que es lamida por el macho y llega a
su órgano vomeronasal.
El comportamiento es lo
suficientemente estereotipado como para
inducir al macho aún cuando se coloca
afrodisina sobre la piel de otro macho
anestesiado. La afrodisina pertenece a la familia de las lipocalinas que
son proteínas solubles extracelulares.
Esta es una familia muy diversa que
incluye a las proteínas ligadoras de los
odorantes (OBP: en el moco nasal), la proteína
urinaria mayor (MUP), el retinol y otras.
Otra
indicación de que las lipocalinas están
involucradas en la función de compuestos
del tipo de feromonas surgió del
descubrimiento de que el componente
principal del olor axilar humano, el ácido
trans-3-metil-2-hexenoico se une a dos proteínas
que parecen estar involucradas en el
transporte a partir del sitio de biosíntesis.
La más pequeña de estas es la
apolipoproteína D.
Ambas son lipocalinas.
Aparentemente,
las lipocalinas que transportan proteínas
son moléculas hidrofóbicas pequeñas.
No se ha demostrado su actividad
enzimática todavía.
El
uso de compuestos comunes para la señalización
entre organismos nos hace pensar en la falta
de selectividad.
En algunos casos, no la hay.
Se ha observado el intento de
apareamiento entre distintas especies de
polillas pero presumiblemente no
(exitosamente) entre polillas y elefantes!
En otras especies, pequeños
cambios en la composición de una mezcla de
feromonas resultan en grandes cambios en la
atracción.
|