|
Olfato
La
memoria de los olores.
Seeing,
Hearing and Smelling the World
-
28.05.2001
-
Hace
mucho tiempo que los científicos se han
preguntado como logramos recordar olores a
pesar de que cada neurona olfatoria del
epitelio sobrevive solo 60 días, para luego
ser reemplazada con otra célula.
En la mayoría del cuerpo, las
neuronas mueren sin dejar sucesores.
Pero cuando mueren las neuronas
olfatorias, una capa de stem cells que se
encuentra por debajo genera constantemente
nuevas neuronas olfatorias para mantener la
cantidad constante.
Ahora
se sabe que las memorias sobreviven porque
los axones de las neuronas que expresan el
mismo receptor siempre van al mismo lugar.
Pero
todavía quedan muchos misterios.
Por ejemplo, que le pasa a la
información acerca de los olores luego de
que halla ido del bulbo olfatorio a la
corteza olfatoria?
¿Cómo se procesa ahí?
¿Cómo alcanza los centros
cerebrales superiores, donde la información
olfatoria se vincula con las conductas?
Las
salamandras harán posible el análisis de
todo el sistema olfatorio –desde los
receptores odorosos,
las células del bulbo olfatorio, los
niveles superiores del cerebro hasta la
conducta, piensa John Kauer, un neurocientífico
de la Tufts Medical School en Boston.
Su equipo ha entrenado a las
salamandras a cambiar el potencial de su
piel cuando perciben un olor particular.
Para
estudiar todo este sistema de una forma no
invasiva, Kauer usa un sistema de
fotodetectores.
Aplica tintas especiales que revelan
los cambios de voltaje en las membranas de
las células. Luego prende una videocámara que provee una imagen de la
actividad en muchas partes del sistema.
|