|
Olfato
Como
reconocen los olores las ratas y ratones -y
probablemente los humanos.
Seeing,
Hearing and Smelling the World
-
28.05.2001
-
“Es
muy probable que el número de olores excede
el número de proteínas receptoras, por una
proporción de 10 a 1, dice Axel.
“En ese caso, como sabe el cerebro
lo que la nariz está oliendo?”
El
sistema visual necesita solo tres tipos de
receptores para distinguir entre todos los
colores que podemos percibir.
Estos receptores todos responden a lo
mismo –la luz.
La luz de diferentes longitudes de
onda hace que los tres receptores reaccionen
con diferente intensidad, luego el cerebro
compara las señales de estos receptores
para determinar el color.
Pero el sistema olfatorio debe
utilizar una estrategia diferente para
lidiar con la amplia variedad de moléculas
que producen los olores.
Para
determinar esta estrategia, Axel comenzó
preguntándose cuantos tipos de proteínas
receptoras son producidas en una única
neurona olfatoria.
“Si una única neurona expresa un
pequeño número de receptores, o un solo
receptor, entonces el problema de la
determinación de que receptores han sido
activados se reduce a la determinación de
que neuronas han sido activadas,”dice.
A
partir del estudio de peces, cuyos
receptores olfatorios probaron ser similares
a los de las ratas, Axel y sus colaboradores
pronto concluyeron que una neurona
olfatoria puede producir uno o pocos
receptores odorantes.
“Luego
queríamos aprender la naturaleza del código
olfatorio,” dice Axel.
“Las neuronas que responden al
jazmín llegan a una parte diferente del
cerebro que aquellas que responden a la
albahaca?”
Si lo hacen, sugiere, el cerebro debe
basarse en la posición de las neuronas
activadas para definir la calidad del olor.
En
el epitelio olfatorio de la nariz, Axel y
Buck encontraron que las neuronas que
conforman un receptor odoroso no se
encuentran juntas; en vez, estas neuronas
están distribuidas al azar dentro del
epitelio.
Sin
embargo, una vez que los axones van hacia el
bulbo olfatorio se acomodan para que todos
aquellos que expresan un determinado
receptor converjan en el mismo lugar.
El resultado es un mapa espacial de
información altamente ordenado derivado de
diferentes receptores.
|