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Olfato
La
lógica molecular de la olfación
Howard
Hughes Medical Institute
-
16.04.2001
-
En
los sistemas sensoriales olfativos, las
neuronas periféricas reciben información
desde el medio ambiente y la transmiten al
cerebro, donde es procesada para proveer una
representación interna del mundo externo.
Esta representación del mundo
sensorial en el cerebro luego se traduce en
un código neuronal para permitir la
discriminación de la compleja información
olfativa.
Los
estímulos olorosos son recibidos desde el
ambiente por receptores sobre las cilias de
las neuronas olfatorias en la nariz.
En los mamíferos, el repertorio de
receptores olfatorios consiste de
aproximadamente 1000 genes diferentes.
Cada neurona individual expresa
solo 1 de los 1000 genes de receptores; así
las neuronas son distintas funcionalmente.
Así,
la discriminación entre los olores puede
ser reducida a un problema de distinguir que
neuronas han sido activadas.
La
observación de que cada una de las 1000
subpoblaciones de neuronas que expresan un
receptor distinto se proyecta con precisión
hacia un pequeño número de loci en el
cerebro lleva a un complejo problema de guía
de los axones.
¿Cómo saben las neuronas que
expresan un receptor dado a que blanco
proyectarse en el bulbo olfatorio?
La evidencia reciente dice que los
receptores olfatorios no solo son expresados
en las dendritas sino también en los axones
donde reconocen una serie de señales de guía
expresadas por las células en el bulbo
olfatorio.
Hemos
realizado una serie de experimentos genéticos
que indican que los receptores olfatorios
juegan un rol crítico en el establecimiento
de un mapa olfatorio.
Las deleciones y mutaciones en
cualquier gen que codifica para algún
receptor lleva a que los axones de las células
que expresan este gen se dispersen en el
bulbo olfatorio en vez de convergir a un
glomérulo específico.
En
los mamíferos, la percepción olfatoria está
mediada por dos órganos anatómicamente y
funcionalmente distintos, el epitelio
olfatorio principal y el órgano vomeronasal
(VNO).
Las feromonas activan al VNO y
producen una conducta innata social y
reproductiva, junto con respuestas
neuroendocrinas dramáticas.
Las dos familias de receptores de
feromonas no comparten homología entre sí
o con la clase mayor de receptores
expresados en el sistema olfatorio central,
indicando que las tres ramas de
reconocimiento de olores en los mamíferos
evolucionaron independientemente.
En
una colaboración reciente con Catherine
Dulac, hemos analizado el patrón de las
proyecciones de las neuronas sensoriales del
VNO hacia el bulbo olfatorio para proveer
información sobre la lógica del código
olfatorio en el sistema vomeronasal.
Las
neuronas que expresan un receptor específico
se proyectan hacia múltiplos glomérulos
que residen en dominios restringidos.
Además, observamos glomérulos
individuales en el bulbo olfatorio accesorio
que reciben información de más de un tipo
de neurona sensorial.
Así, el bulbo olfatorio accesorio
puede estar involucrado en la integración
extensiva de la información quimosensorial,
un proceso restringido a centros sensoriales
superiores en el sistema olfatorio central.
Estas
observaciones indican que la organización
de las aferencias vomeronasales sensoriales
son dramáticamente diferentes a las del
sistema olfatorio central y que estas
diferencias tienen importantes implicancias
para la lógica de los códigos olfatorios
en el órgano vomeronasal.
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