|
Ciencia
La
naturaleza de la evidencia
Science
Magazine
-
04.09.2001
-
“Vos
solo querés vender diarios,”me dijo un
científico en una reunión no hace mucho
tiempo.
El evento era uno de los tantos
esfuerzos de los Estados Unidos para juntar
a los científicos y periodistas científicos.
Aunque
a nosotros nos guste vender diarios, no es
la principal motivación ni para mí ni para
mis colegas mientras buscamos los
desarrollos científicos del momento y
elegimos unos pocos seleccionados para
nuestra columna de centímetros o minutos de
tiempo en el aire.
Nosotros
escribimos acerca de la ciencia porque
amamos la ciencia y queremos comunicar
nuestra fascinación con el mundo natural.
Y escribimos acerca de la ciencia y
la tecnología porque creemos que cuanto
mejor comprenda y más sepa la gente, mejor
informada estará la opinión pública.
Mi
experiencia como periodista científico me
ha llevado a creer que la debilidad en la
comprensión de la ciencia por parte del público
se debe a la naturaleza de la evidencia.
Pero
primero analicemos una creencia popular de
que los norteamericanos son más ignorantes
acerca de la ciencia comparados con las
personas de otros países.
De acuerdo con un estudio llevado a
cabo por la Fundación Científica Nacional
(NSF), “Los adultos norteamericanos
comprenden datos científicos básicos tan
bien como aquellos en otros países
desarrollados.
Se les hicieron un set de nueve
preguntas basadas sobre la ciencia a adultos
de 11 países Europeos, Canadá, Japón y
Estados Unidos.
Dinamarca salió primera y Estados
Unidos salió tercera”.
El
mismo estudio encontró que el 70 por ciento
de los adultos norteamericanos dicen que
“están interesados”en la ciencia pero
que solo el 48 por ciento se considera
informado acerca de los acontecimientos
científicos.
Cuando
en el estudio se hicieron preguntas específicas
–como el significado de “molécula”, o
que viaja más rápido, la luz o el sonido-
se encontró que solo el 57 por ciento tenía
respuestas correctas.
El porcentaje fue mucho menor cuando
se hicieron preguntas acerca de la
naturaleza de los métodos científicos
–por ejemplo definir un experimento o hipótesis.
En
conclusión, los norteamericanos están muy
interesados en la ciencia pero no la
comprenden y saben menos acerca de cómo se
realiza.
Yo
creo que en estos datos se encuentra la razón
de la popularidad de la pseudociencia.
Sin el conocimiento de la forma de
pensar científica, una persona no puede
darse cuenta de la diferencia entre la
ciencia basada sobre datos reales y algo que
se asemeja a la ciencia pero se basa en
experimentos no controlados y evidencia
anecdótica.
Muchos
no han aprendido que lo que hace que la
ciencia sea especial es que la evidencia
debe cumplir ciertos criterios.
Ambos
científicos y periodistas deben encontrar
una forma de enseñarle a la gente a pensar
más rigurosamente.
Primero,
sugiero que los periodistas aprendan más
acerca de los métodos científicos y su
pensamiento.
Segundo, cuando los científicos
hablan con los periodistas, deben sobrepasar
las conclusiones de sus descubrimientos y
entrar en los métodos, tomando la
iniciativa para asegurarse de que el
periodista comprenda por qué los resultados
deben ser creídos.
Los periodistas, luego, deben
explicar en sus notas, de alguna manera, que
el nuevo descubrimiento tiene una base de
evidencia plausible.
|