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Sicología
Taller
de sexo, olfato y psiconeuroinmulogía
Liliana
Votey
-
25.08.2000
-
Introducción
La
reproducción sexual permite la mezcla de
material genético proveniente de dos
individuos (genéticamente diferentes) para
producir descendientes cuyo genoma difiere
entre ellos y los progenitores.
Esta
forma de reproducción permite la
introducción de variabilidad genética a
través de dos mecanismos: 1) la
precombinación genética que ocurre durante
la meiosis (forma de división celular de
las gametas, células que participan en la
reproducción sexual) y 2) y por la
combinación genética que se produce entre
los progenitores en el momento de la
fecundación. Así la reproducción sexual
introduce variabilidad genética y brinda al
individuo una importante ventaja
competitiva/adaptativa frente a un medio
ambiente previamente cambiante e
impredecible.
El
sentido del olfato permite percibir
moléculas volátiles y no volátiles que
intervienen en procesos vinculados al
comportamiento tales como:
·
Reconocimiento de lo propio
·
Reconocimiento del medio ambiente
·
Comunicación intra e interespecie
·
Reproducción sexual
Dentro
de las moléculas consideradas
quimiosensoriales, las feromonas constituyen
solo una categoría. Estas señales
químicas son utilizadas tanto por los
organismos unicelulares y por los
vertebrados superiores.
Los
organismos unicelulares y los insectos
emplean las feromonas para la comunicación
intraespecifica
con
el fin de regular el comportamiento.
En
los vertebrados superiores la
quimiorecepción periférica se produce a
través de dos sistemas: el gusto y olfato.
Estos dos sistemas se diferencian por el
modo de acceso del estímulo, es decir, por
contacto directo la gustación y por el
desplazamiento de moléculas a distancia, el
olfato.
Las
estructuras que intervienen en la olfación,
en vertebrados superiores son el órgano
vomeronasal, septal, mucosa olfatoria nasal
y el sistema nervioso central para poder
percibir, reconocer, discriminar, procesar,
integrar y recordar estímulos olfatorios y
elaborar una adecuada respuesta.
El
sentidos del olfato es mucho menos
importante para los seres humanos que para
el resto de los animales, sin embargo
ningún otro sentido tiene un poder
evocativo comparable, ni es capaz de
provocar tantas asociaciones emocionales
primitivas. Para los seres humanos, especie
cuyos sentidos dominantes son la vista y el
oído, el olfato resulta poco menos que un
lujo.
Por
su parte el sistema inmunitario responde a
una amplia variedad de estímulos químicos
procedentes del ambiente; discriminando
entre lo propio, lo no propio y lo propio
modificado. Las diferencias genéticas entre
individuos son de vital importancia por el
papel que desempeña en el reconocimiento
inmunológico ya que decide la suerte de los
órganos y tejidos transplantados.
Esta
breve introducción nos lleva a plantear la
hipótesis de interrelación funcional entre
sexo, olfato y sistema inmunitario, basada
en los siguientes fundamentos:
Fundamentos
fisiológicos:
Las
feromonas son indispensables en la
comunicación intraespecifica para regular
el comportamiento de animales en actividades
tales como atracción del sexo opuesto,
segregación de ambos sexos, estimulación
sexual, reconocimiento de las crías,
modificaciones en el ciclo sexual. Estas
respuestas son alcanzadas con
concentraciones muy bajas de feromonas.
La
placoda olfatoria constituye una fuente
generado de neuroblastos que migran hacia
diferentes regiones del sistema
nervioso central durante la
embriogénesis. Las neuronas hipotalámicas
productoras del factor liberador de hormona
luteinizante derivan de la placoda olfatoria
(roedores).
La
mucosa nasal forma parte de un sistema
inmunitario común a todas las mucosas. La
diversidad celular del epitelio olfatorio
incluye linfocitos intraepiteliales en
íntimo contacto con células
neurosensoriales.
Fundamentos
experimentales:
En
roedores se demostró que el olor que
desprende un animal esta determinado en
parte por sus genes. Ratones que difieren
genéticamente solo en una región
cromosómica implicada en funciones
inmunológicas, conocida como Complejo Mayor
de Histocompatibilidad, se reconocían unos
a otros por el olor.
Los
genes de histocompatibilidad confieren un
olor característico a cada animal.
Los
productos de los genes de
histocompatibilidad se encuentran en
solución en sangre de roedores y humanos y
se excretan constitutivamente en la orina de
roedores.
Inducción
de abortos tempranos en ratones hembras
cuando se cambia el macho dentro de los
cuatro primeros días de preñez.
Producción
in vitro de factor liberador de hormona
luteinizante por linfocitos T de sangre
periférica humana activados por
fitohemaglutinina.
Fundamentos
patológicos:
Síndrome
de Kallman: hipogonadismo hipogonadotrófico
con anosmia (humanos)
Historia
de abortos recurrentes espontáneos en
parejas que comparten antígenos del complejo
mayor de histocompatibilidad.
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