|
Adicciones
El
efecto de la droga sobre el cerebro es
extenso
The
New York TImes (Marzo 6, 2001)
-
26.03.2001
-
Las
personas que abusan de la metanfetamina están
dañando su cerebro mucho más de lo que se
pensaba, de acuerdo a un estudio que permitió
ver dentro de los cerebros de los adictos
luego de un año después de haber dejado la
droga.
La
metanfetamina es un estimulante altamente
adictivo que puede prepararse en casa en la
pileta de la cocina.
Al
examinar el cerebro de adictos luego de un año
de haber dejado de consumir, se vio que un
cuarto de una clase de moléculas que ayudan
a las personas a sentir placer y recompensa,
habían sido destruidas por la metanfetamina.
Algunos cerebros se parecían a
aquellos de gente con la enfermedad de
Parkinson temprana.
Pero la mayor sorpresa es que otra
región cerebral responsable de la percepción
y sensación espacial, que nunca
antes había sido vinculada con el abuso de
metanfetamina, estaba hiperactiva y mostraba
señales de cicatrización.
En
las pruebas de memoria, atención y
movimiento, los adictos de metanfetamina no
respondieron tan bien como los no adictos.
Los investigadores dijeron que es muy
temprano para saber si las personas que
pararon de tomar la droga por más de un año
recuperarán la función cerebral perdida.
El
estudio fue llevado a cabo por la doctora
Nora Volkow del Laboratorio Nacional de
Brookhaven Haven.
Este
es el primer estudio en demostrar
directamente que el daño cerebral causado
por la metanfetamina produce déficits en el
aprendizaje y la memoria, dijo el Dr. Alan
Leshner, director del Instituto Nacional en
Abuso de Drogas, el cual ayudó a financiar
la nueva investigación.
El uso de la droga ha llegado a
proporciones epidémicas en Hawai,
California y partes del Midoeste.
La droga, que se produce en
laboratorios a partir de ingredientes
baratos, puede ser fumada, inhalada,
inyectada o ingerida.
Se
estima que 5 millones de Americanos han
experimentado metanfetamina y entre 1 y 2
millones la consumen regularmente.
Con
el paso de los años, los adictos del
estudio habían llegado a tomar kilos de
metanfetamina, una cantidad que es
suficiente para matar animales de
laboratorio, dice la Dra. Volkow.
“Me sorprende que esta gente no
este muerta”.
En
el estudio, la Dra. Volkow utilizó una técnica
de imágenes llamada tomografía de emisión
de positrones para medir los niveles de
dopamina en los cerebros de 15 de los
adictos que se están recuperando y 18
voluntarios sanos.
La dopamina es un neurotransmisor
cerebral que regula el movimiento, la atención,
el placer y la motivación.
Cuando el sistema de dopamina se ve
afectado la gente pierde las ganas de vivir
y no puede mover sus miembros.
Luego se midió como las distintas
partes del cerebro metabolizaban la energía.
Los
adictos fumaban o se inyectaban
metanfetamina todo el día por varios años,
dijo la Dra. Volkow.
Habían comenzado como consumidores
ocasionales pero luego de un tiempo la
metanfetamina afectó a sus sistemas
naturales de dopamina.
Dos semanas después de tomar las imágenes
cerebrales, los adictos y voluntarios
volvieron al laboratorio para realizar una
serie de pruebas como caminar lo más rápido
posible en línea recta, juntar números con
símbolos y recordar una lista de palabras
no relacionadas.
En
promedio, la dopamina se encontraba un 24
por ciento más baja en los adictos que en
los voluntarios normales, dijo la doctora
Volkow.
Pero
la mayor sorpresa del estudio fue encontrar
que los lóbulos parietales de los adictos,
el área utilizada para sentir y reconocer
donde está el cuerpo en el espacio, se
encontraban metabólicamente sobre
activados.
Otros estudios demuestran que el
metabolismo aumenta cuando el cerebro sufre
de daños traumáticos o recibe altas dosis
de radiación.
Es el equivalente de una inflamación
o una respuesta de cicatrización.
La
pérdida de dopamina también es
preocupante, dice la Dra. Volkow.
Tres adictos tenían niveles de
dopamina en el rango visto en pacientes con
la enfermedad de Parkinson de baja
severidad.
Debido a que los niveles de dopamina
disminuyen con la edad, no está claro que
pasará con esta gente en 30 años.
|