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Olfato
Curiosidades
acerca del olfato
Johns
Hopkins Magazine (Septiembre, 1996)
-
19.03.2001
-
Además
de darle el gusto a las comidas, que más
hace el sentido del olfato?
“El
olfato nos da información acerca de un
lugar, y acerca de donde estamos”, dice
Randall Reed, un neurocientífico de Johns
Hopkins.
Y el olfato nos da información
acerca de la gente.
“Aunque no nos damos cuenta,
recolectamos mucha información acerca de
quienes nos rodean basado en el
olfato,”dice Reed.
Y acerca de la comida también.
Los
olores pueden alarmarnos de la comida
podrida y pérdidas de gas.
El
olfato también puede evocar emociones
intensas, solo con un simple aroma.
La música también estimula las
emociones, pero típicamente le toma una
canción entera llevar a alguien al borde
del llanto.
Con la música, “creo que es el
resultado de un procesamiento superior,”
dice Reed.
Pero las fragancias pueden hacerlo
con un único olor, a través de las
asociaciones del olor y la mente
consciente no está involucrada.
Todas
las criaturas tienen sentido del olfato?
Todas
las criaturas perciben moléculas químicas,
aun si no tienen una nariz.
Las polillas tienen receptores químicos
en sus antenas, las moscas en sus patas.
Hasta las bacterias se acercan más
a un compuesto y evitan otros.
Se
piensa que el olfato es muy antiguo porque
sus estructuras fundamentales son similares
en todas las especies desde los primates
hasta las moscas.
En todas las especies los receptores
químicos funcionan en un medio fluido,
(moco para los humanos).
Todos los receptores olfativos se
renuevan (muy práctico ya que están
expuestos al mundo exterior incluyendo
toxinas).
Y todos los receptores olfativos se
dirigen directamente al cerebro (en los
primates van hacia la parte antigua de la
corteza), sin sinapsis en el tálamo.
Comparado
con otros mamíferos, qué tan bien detectan
los olores los humanos?
Tenemos
pocos receptores: aproximadamente cinco
millones de células receptoras.
Una rata tiene 10 millones y un
conejo 20 millones.
“Entre
las especies existe una buena correlación
entre la cantidad de células receptoras y
la agudeza olfatoria,”dice Reed.
“Apenas se encuentra el bulbo
olfatorio en el humano –tiene el tamaño
de una arveja.
El tamaño va aumentando para la rata
y el conejo.”
Ah.
Entonces nuestro sentido del olfato no es
muy agudo.
Aunque
no tengamos el rango olfatorio de otras
criaturas, los receptores que tenemos con
tan sensibles como los de cualquier animal.
Varias investigaciones recientes
indican que los humanos son capaces, por lo
menos en condiciones experimentales, de oler
una única molécula.
Una
nariz “entrenada”, un profesional en el
área de perfumería, puede nombrar y
distinguir hasta 10.000 olores.
Reed dice que un master en perfumería
puede oler un aroma moderno que tiene cien
odorantes en él, entrar a su laboratorio y
hacer una lista de sus ingredientes.
Similarmente, utilizando solo el
sentido del olfato, los catadores de vino
pueden calcular el contenido de alcohol, año
de producción, variedad de uva y hasta el
distrito donde se cultivaron las uvas.
Aunque
algunas personas tienen un sentido del
olfato más agudo, probablemente la mayoría
de nosotros simplemente no prestamos atención.
Lo importante es practicar, hacer las
distinciones concientemente y ponerle
nombres a los olores.
Físicamente,
cómo funciona el sentido del olfato?
Los
receptores olfatorios en la parte más
interna de la nariz se unen a moléculas de
gas del aire.
Los receptores luego mandan señales
eléctricas al bulbo olfatorio, quien manda
señales a la corteza orbitofrontal, donde
el patrón de señales le indica al cerebro
que huele tan bien o mal.
El
mundo tiene miles de diferentes olores.
¿Cómo podemos identificar tantos?
Esto
se debe a que no necesitamos un receptor
específico para cada olor individual.
Se piensa que cada tipo de receptor
se une a una o varias moléculas específicas,
de acuerdo a la forma.
Muchos receptores se superponen.
Dos
personas pueden percibir los olores en forma
diferente.
¿Por
qué los olores fuertes –excepto el ajo-
parecen desaparecer luego de unos minutos?
El
sistema se adapta mediante un mecanismo
bioquímico: los cationes de calcio entran
en los receptores olfatorios y previenen que
manden señales.
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