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Genética
Riquezas
en el Banco de Cerebros
Celera
Genomics (Junio 2, 2000)
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12.03.2001
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Buscando
pistas de enfermedades mentales, los
cazadores de genes descubren las proteínas.
Guardados
en 52 freezers en un edificio federal en las
afueras de Washington DC, se encuentran los
tejidos cerebrales
de cientos de individuos con
esquizofrenia, desorden bipolar y depresión
severa.
Los científicos de una docena de países
han analizado los tejidos de esta colección,
pero son muchos los genes involucrados en
estas enfermedades.
Ahora, un cazador de genes dice que
las proteínas –y lo que ellas revelan
acerca del cerebro enfermo- puede ser el
camino.
En
los últimos cinco años, el Banco de
Cerebros ha proveído a 70 laboratorios con
tejido cerebral postmortem sin costo alguno.
Uno
de los mayores clientes es Robert H. Yolken
que dirige el Laboratorio de Neurovirología
Stanley de Johns Hopkins School of Medicine.
El equipo de Yolken está tratando de
identificar los cambios asociados a las
enfermedades en los cerebros de individuos
con esquizofrenia y desorden bipolar.
El método usado por este y otros
grupos –comparar la actividad de ciertos
genes en los cerebros normales y afectados-
ha dado resultados pero ningún gen específico.
Los
avances en la tecnología proteica y las
frustraciones de la búsqueda de genes
recientemente convencieron a Yolken a
investigar proteínas como marcadores de
enfermedad.
Al
comparar los niveles de cientos de proteínas
en el tejido postmortem de 89 especimenes,
los análisis revelaron que ocho proteínas
del cerebro de los afectados se encontraban
a niveles más o menos altos comparado con
lo normal.
La muestra incluía 24 esquizofrénicos,
23 individuos con desorden bipolar, 19 con
depresión severa y 23 no afectados con
estas enfermedades.
“Nosotros
hemos trabajado con genes y proteínas de
los tejidos postmortem, pero la mayor
información proviene del trabajo con proteínas.”
Dice Yolken.
Las
dos metodologías son complementarias porque
cada una ofrece un punto de vista de las células
a distinto tiempo.
Con el estudio de los genes, se
estima la actividad de un gen usando el ARN
mensajero, compuesto que le indica a la célula
a fabricar la proteína expresada en el gen
en cuestión.
Pero la vida media de este compuesto
es muy corta.
“Las proteínas tienen una vida
media mucho más larga que la del ARN
mensajero entonces su estudio posibilita
estudiar a la célula como estaba mucho
tiempo atrás.” dice Yolken.
Una
ventaja de trabajar con proteínas es el
potencial para detectar cambios que ocurren
luego del paso a ARN mensajero.
“El concepto es que la célula
produce proteínas y luego les pasa algo
relacionado a la enfermedad.
El estudio proteico va a poder
detectar estos cambios.” Dice Yolken.
Estos cambios pueden ser críticos en
la anatomía de la enfermedad y pueden ser
una herramienta de diagnóstico si aparecen
en el líquido espinal.
Todas
las investigaciones sobre los especimenes se
realizan con el investigador ignorando el
diagnóstico.
Se conocen más de 20 variables sobre
los tejidos, incluyendo el diagnóstico médico,
la historia médica y causa de muerte, pero
no se les da esta información a los
investigadores.
Luego de que el estudio se halla
completado, se intercambia la información.
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